La ANC y Ómnium llaman a la sublevación de las aulas

Las esposas de los 'Jordis', acompañadas el sábado por miembros de la ANC y Òmnium./Efe
Las esposas de los 'Jordis', acompañadas el sábado por miembros de la ANC y Òmnium. / Efe

Aleccionan a los universitarios sobre cómo tienen que actuar estas semanas, en que la situación se pondrá «muy dura»

CRISTIAN REINOBarcelona

Para el independentismo más radical no hay medias tintas, o sumisión o revolución, por lo que en los próximos días se propone convertir la «colonia catalana» en «ingobernable» para «destruir» España. Las directrices son claras: proclamación de la república y «lucha» en la calle. «Vienen días muy duros». Todas estas ideas aparecieron en un acto celebrado la semana pasada en la Universidad Pompeu Fabra, con el apoyo de la ANC y Ómnium, donde los universitarios, convocados por el colectivo Universitats per la República, recibieron consignas sobre cómo deben actuar en los próximas semanas, en que se prepara la rebelión catalana. Este es el manual práctico, casi un kit revolucionario del siglo XXI, con el que se alentó a los estudiantes a tomar las calles. Lo puso sobre la mesa el exdiputado de la CUP Antonio Baños.

Estar organizados. «Estos días nos harán cosas que nos indignarán, pero la rabia no debe prevalecer nunca por encima de las organizaciones». Casi la norma básica de actuación, según relataron, es que nadie vaya por libre, aunque crea que lo que hace es justo. «Las revoluciones se ganan estando bien organizados», insistieron. «Por muchas provocaciones o injusticias que haya, si la organización piensa que no hay que hacer un cosa, no la hagamos, hay que ser disciplinados y no caer en sus trampas», dijeron. El ejemplo fue el día 20 de septiembre, cuando la Policía envió un fuerte dispositivo a la sede de la CUP. La formación anticapitalista pidió a los suyos serenidad y no hubo enfrentamiento.

Consejos prácticos. Mucha tranquilidad, serenidad, comer bien, variado. Mucha hidratación, fruta, hacer el amor. Hay que estar unidos y «si alguno tiene miedo, que lo diga y tendrá manos para acompañarlo», aleccionaron. Y un elemento básico, según Baños, escuchar al Gobierno catalán y al Parlamento, prestar atención a las organizaciones territoriales, a la ANC, Ómnium, a las llamadas CDR (comités de defensa del referéndum). «Alegría y venga, que tenemos que hacer una revolución», remató.

Ampliar las consignas en las manifestaciones. Los secesionistas creen que para ganar tienen que lanzar una OPA hostil a los comunes para que se sumen a la causa. Esta OPA arranca en las manifestaciones que ya se anuncian para esta semana, en la que la ANC y Ómnium amenazan con una huelga, puede que incluso indefinida. «Hemos gritado independencia hasta la fecha, pero hay más gente que se puede sumar, el grito a favor de la secesión ya no basta», alentaron a los universitarios. «Ahora hay que hablar de democracia, soberanía popular, recuperación de los derechos civiles; esta es una revolución antifascista, antixenófoba», apuntó Baños, que incluso recetó lo que hay que decirle a la prensa extranjera cuando se acerca a las manifestaciones, hace preguntas y por ejemplo compara al movimiento secesionista catalán con la racista Liga Norte de la Padania. «Hay que ampliar el discurso, incorporar otros gritos y veremos que se suma más gente», afirmó.

Moral de victoria. «Estamos a un paso de ganar, la situación es inmejorable», aseguró el vicepresidente de la ANC, Agustí Alcoberro, en el mismo acto. «Ya hemos ganado mucho», añadió Baños. «Hemos llegado hasta donde no pensábamos que lo haríamos y encima seguimos todos unidos», apuntó. Pero el gran error, advirtió a la joven audiencia, es creer que se ha ganado antes de tiempo. Eso es lo que a su juicio pasó con la Asamblea de Cataluña (no confundir con la ANC), creada en 1971. Muchos creyeron, expuso, que con las elecciones de 1977 y la Constitución de 1978 ya estaba todo hecho y se fueron a sus casas. «Se desmontaron las organizaciones antes de hora y cuando quisimos recuperarlas, por ejemplo para el referéndum de la OTAN, ya estaba todo desmantelado. Ya no teníamos la fuerza de los años 70 en la calle. La gente pensó que con la democracia ya había ganado», relató. Y avisó: «Si Puigdemont proclama la independencia, aún no habremos ganado, la victoria llegará cuando seamos reconocidos por los demás estados».

Victorias parciales. La independencia será un proceso que se aplicará en «varias fases», según la profesora de la UB, Elisenda Paluzie. Pero aun así, el independentismo considera que ya tiene varios trofeos que poder exhibir en sus vitrinas. «Nos lo hemos petado todo, desde la clase política catalana, el poder judicial español, el sistema oligárquico financiero y el sistema mediático», se felicitó Baños. «Ya no hace falta ni ocupar La Caixa, porque se ha ido», remató.