Una mujer se enfrentó al terrorista de las Ramblas horas antes de ser abatido

Abouyaaqoub asaltó a la víctima el lunes por la mañana cuando aparcaba su coche frente a un centro comercial y huyó tras repeler ésta el ataque

R. C. MADRID.

La reconstrucción de los cuatro días que estuvo huido el terrorista Younes Abouyaaqoub desde que perpetrara la matanza de las Ramblas de Barcelona el jueves 17 de agosto conoció ayer un dato novedoso para la investigación. El integrante de la célula de Ripoll (Girona), abatido por los Mossos d'Esquadra el lunes pasado en un paraje a las afueras de Subirats (Barcelona), intentó robar un vehículo en la localidad de Olérdola, a unos 20 kilómetros de distancia, pocas horas antes de que falleciera.

Abouyaaqoub, de 22 años, fue tiroteado en una zona de producción de cava cerca de San Sadurní de Noya, pasadas las cuatro de la tarde del lunes 21 de agosto. Dos agentes de la comisaría de este municipio del Penedés lo descubrieron agachado en un viñedo y le dieron el alto a unos 80 metros. Éste se levantó la camisa y mostró un cinturón de explosivo (falso) como los que llevaban los cinco terroristas muertos la madrugada del viernes 18 en Cambrils (Tarragona). Corrió hacia los agentes y éstos abrieron fuego hasta que cayó muerto a unos diez metros de distancia.

Pero pocas horas antes del tiroteo se produjo un incidente desconocido hasta la fecha. Según fuentes policiales consultadas por la agencia Efe, Abouyaaqoub asaltó a una mujer cuando aparcaba su coche frente a un gran establecimiento comercial en las afueras de Olérdola, aunque ésta repelió el ataque y obligó al terrorista a salir corriendo. La mujer no presentó inicialmente una denuncia y lo hizo más tarde cuando Abouyaaqoub ya había sido abatido por la policía y lo pudo identificar como el mismo hombre que la había atacado tras reconocerlo por las fotografías difundidas por los Mossos.

Este episodio hace variar ligeramente el itinerario de la huida que presuntamente siguió el terrorista desde Barcelona hasta el lugar donde finalmente murió, a unos 50 kilómetros. Hasta ahora se sabe que tras el atropello masivo de las Ramblas, en el que fallecieron 13 personas el jueves alrededor de las 16.50 horas, el terrorista acuchilló al cooperante Pau Pérez para robarle el Ford Focus que estaba estacionando cerca de la zona universitaria, a donde Abouyaaqoub llegó «andando y corriendo» una hora y media después. Sobre las 18.30 horas del jueves 17, aparcó el vehículo cerca del edificio Walden de Sant Justo Desvern, a unos 10 kilómetros de la capital, y se le perdió la pista hasta el suceso conocido ayer en Olérdola.

Cómo recorrió los 20 kilómetros que separan esta localidad del Penedés del lugar donde fue abatido será una de las preguntas que tratarán de responder los investigadores. También los días posteriores desde que dejó el coche robado a Pau Pérez. Dónde y cuándo se cambió de ropa y recogió el cinturón de explosivos falso o si pasó por la masía de Riudecanyes (Tarragona) donde el imán de Ripoll adoctrinó a la célula terrorista y en el que se halló el pasaporte medio quemado de Abouyaaqoub, entre otros documentos.

Dos marroquíes, en libertad

En paralelo a la investigación que siguen Mossos, Guardia Civil y Policía Nacional, las autoridades marroquíes dejaron ayer en libertad a dos detenidos por su supuesta implicación en los atentados y solo mantienen arrestado a un tercer hombre que pretendía atentar contra la Embajada de España en Rabat.

El director de la Oficina Central de Investigaciones Judiciales, Abdelhak Jiam, señaló ayer que la policía marroquí practicó dos detenciones, en Casablanca y en Uxda, a personas que en algún momento se habían relacionado con la célula. El de Casablanca es el hombre que fue repartidor de bombonas de butano y que residió en Ripoll donde podría haber vivido Younes Abouyaaqoub. Pero tras «unos interrogatorios muy estrictos», se demostró que no había indicios incriminatorios.

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