Muere María Teresa Castells, símbolo de la resistencia de la librería Lagun

María Teresa Castells, en su librería Lagun en unas imágenes de archivo./USOZ
María Teresa Castells, en su librería Lagun en unas imágenes de archivo. / USOZ

Su coraje frente al franquismo y ETA le valió varios reconocimientos, al igual que a su marido, el también fallecido exconsejero socialista José Ramón Recalde

ANA VOZMEDIANOSAN SEBASTIÁN.

María Teresa Castells falleció ayer a causa de un atragantamiento que le causó una parada cardiaca que acabó con su vida, según apuntaron fuentes familiares. Símbolo de la lucha contra el totalitarismo franquista y de ETA, y objeto de numerosos ataques en su histórica librería Lagun de San Sebastián, María Teresa Castells se encontraba comiendo en un centro comercial con una amiga que cuidaba de ella y no pudo ser reanimada. La familia confirmó que el atragantamiento parecía ser la causa del fallecimiento, aunque será hoy cuando se le realizará la autopsia.

Miembro de la saga de los Castells, se casó con el también socialista José Ramón Recalde, otro símbolo de la lucha contra ETA, fallecido hace poco más de un año, con el que tuvo cuatro hijos, Andrés, Esteban, Blanca y Elena. Pero nunca actuó como «mujer de», ni cuando Recalde fue consejero de Educación o de Justicia, ni cuando sufrió un atentado de la organización terrorista en su casa de Igeldo, del que salió gravemente herido, pero vivo.

Símbolo de una época

Castells fue el símbolo de una época con aquella librería en la plaza de la Constitución, en plena Parte Vieja, cuyos libros eran objeto de cócteles incendiarios de la kale borroka que los dejaban reducidos a cenizas. Ni ella ni su socio y amigo, Ignacio Latierro, cejaron en su pasión por la lectura y pasarían muchos años antes de que decidieran mudarse a una zona más tranquila de la ciudad, junto a la catedral del Buen Pastor.

Y es que en 2001, tras el atentado contra Recalde, las cosas cambiaron y la librería cerró sus puertas en la Parte Vieja donostiarra. Decenas de clientes y amigos de dentro y fuera del País Vasco, e incluso el Gremio de Libreros, prestaron durante meses su apoyo para la reapertura del establecimiento que en principio no iba a cambiar de ubicación. Pero volvieron a aparecer pintadas amenazantes tanto en las persianas como en otros puntos de la plaza de la Constitución, donde podían leerse frases como «faxistak kanpora» y «que se vayan... preparando».

Los datos

Medalla al Mérito Ciudadano
San Sebastián le distinguió por su labor en defensa de las libertades y por el papel de Lagun frente a los ataques de kale borroka.
Cambio de ubicación
En el año 2001, después de 32 años en la Parte Vieja, Lagun cambia su ubicación al centro de la ciudad. ETA ya había atentado contra Recalde.
Los Castells
Su familia es una saga histórica en Donostia.

La creación, a principios de año, de la Sociedad de Amigos de la Librería Lagun, convenció a María Teresa Castells y a Ignacio Latierro para volver a abrir el negocio, que estrenó su local en la calle Urdaneta tras haber estado 32 años en la plaza de la Constitución de la Parte Vieja soportando la intolerancia desde su creación. «El museo Guggenheim y el Kursaal son los logotipos de cara a la galería, pero el logotipo de la libertad y la cultura es Lagun», afirmaba en aquella inauguración el escritor Raúl Guerra Garrido.

Era lógico que María Teresa apostara siempre por el respeto a la diversidad si se tiene en cuenta que la saga Castells de la que ha sido miembro es una de las que encarnan mejor el pluralismo de la sociedad vasca. Miguel, abogado, fue senador de HB, Luis es historiador, y José Manuel profesor de Derecho de la UPV, además de las hermanas Mari Carmen e Isa. Cada uno de ellos ha sido partidario de ideologías diferentes. Ella se alineó con el socialismo desde la dictadura, con la corriente de Felipe González.

Durante su vida recibió numerosas distinciones, entre ellas, la Medalla al Mérito Ciudadano que le concedió el Ayuntamiento de San Sebastián en el año 2002 o la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo que le impuso el ministro Jesús Caldera en el año 2007. Reconocimientos de intelectuales, tal vez menos solemnes pero igual de agradecidos, tampoco le faltaron. En 2014, la viuda del histórico político socialista Mario Onaindia, Esozi Leturiondo, entregó a la librería Lagun el premio de la fundación por su «coraje».

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