La movilización 'indepe' se toma un respiro

Soberanistas muestran las esteladas en una de las movilizaciones en favor del referéndum de los últimos días en Barcelona. /Reuters
Soberanistas muestran las esteladas en una de las movilizaciones en favor del referéndum de los últimos días en Barcelona. / Reuters

Arran, las juventudes de la CUP, desconvoca una concentración ante la mínima asistencia de seguidores

O. B. DE OTÁLORA

Arran, las juventudes de la CUP, saltó al primer plano en verano por sus agresivas movilizaciones contra el turismo y durante la consulta prohibida del 1-O fueron una de las vanguardias del soberanismo. Llegaron a declarar: «La calle es nuestra». Pero ayer se desinflaron. A las seis de la tarde habían convocado una movilización en el centro de Barcelona bajo los ambiciosos lemas 'Adiós a la Monarquía, a las Fuerzas de Ocupación, a la Audiencia Nacional y al Tribunal Constitucional'. Esa cuádruple 'despedida' atrajo a apenas una treintena de personas que, pese a llevar pancartas, carteles y banderas, decidió plegar velas. El viernes por la tarde la calle estaba por otras cosas, y no por seguir manteniendo la tensión pública de la independencia.

El acto de Arran había sido convocado a través de las redes sociales en la Plaza de la Universidad. En los días previos ese espacio era uno de los focos de la llama soberanista. Miles de jóvenes se congregaron allí y ocuparon edificios públicos para defender su derecho al voto. Pero el escenario de la revuelta ayer estaba tomado por turistas curiosos y skaters. La Guardia Urbana de Barcelona, que había sido movilizada, se mantenía lejana y aburrida.

Apenas una treintena de jóvenes se dieron cita enla Plaza de la Universidad, un foco soberanista el escenario

Los dirigentes de Arran aseguraban a los periodistas que en unos momentos llegarían sus responsables de prensa y harían declaraciones. Pero allí no llegó nadie. Según algunos testigos, la portavoz de Arran, Mar Ampurdanés, se asomó unos minutos y puede que al ver el escaso quórum optara por desaparecer. Quizás el acto había sido convocado a raíz de las declaraciones en la Audiencia Nacional del mayor de los Mossos d'Esquadra, Josep Lluís Trapero, y de los presidentes de la Asamblea Nacional Catalana y el Omnium Cultural, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, respectivamente. Pero el hecho de que los tres quedaran en libertad hizo que más de uno soltara un suspiro de alivio y la crispación social descendiera un par de puntos.

Concierto

Como el acto de Arran había sido publicado en las redes sociales atrajo también a un grupo de turistas de la independencia. Un hombre la localidad guipuzcoana de Ordizia y varios jóvenes donostiarras con camisetas de lemas radicales se habían acercado para participar en la concentración. Los escasos miembros de Arran que permanecían en el lugar se apiadaron de ellos y les dijeron que en la plaza de Sant Jaume -donde se encuentra la sede del Govern y el Ayuntamiento de Barcelona- había un concierto por el 1-O y que podían ir a verlo. Los vascos se acercaron a ver la actuación, pero era una banda del sindicato de estudiantes de la Escuela de Música de Cataluña. Este grupo -que durante el referéndum apoyó a los convocantes de la consulta ilegal- llamaba más la atención de los turistas que de los jóvenes independentistas. En unos minutos tanto la Plaza de la Universidad como la de Sant Jaume estaban repletas de personas haciéndose selfies ajenas a las noticias sobre la independencia. La adrenalina de la tensión se estaba agotando.

Arran se vio obligado a retirarse de la Plaza de la Universidad el mismo día en el que sus mayores de la CUP aseguraban que ya están pactando con el president Puigdemont el contenido de la declaración de independencia del martes. Y el mismo día en que Gas Natural y Caixa Bank anunciaron que dejan Cataluña, el auténtico tema de conversación en las calles y las terrazas de la Ciudad Condal.

Arran había convocado un acto contra la Monarquía, la Policía, la Audiencia Nacional y el Constitucional LAS REIVINDICACIONES

A la espera de lo que suceda la semana que viene en el Parlament, Arran no ha convocado aún nuevas movilizaciones tras el fiasco de ayer. A través de las redes sociales está realizando llamamientos a participar en talleres y asambleas locales, pero sin volver a intentar elevar la presión. En privado, dirigentes de la Asamblea Nacional Catalana y el Omnium Cultural, los dos motores sociales del soberanismo, están aconsejando tomarse un respiro y no precipitarse.

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