Mendia cree que «nunca han sido más fuertes los vascos que cuando la izquierda influye»

Gaizka Fernández, Idoia Mendia, Sara Hidalgo y Rodolfo Ares, este lunes en la presentación del libro. /MICHELENA
Gaizka Fernández, Idoia Mendia, Sara Hidalgo y Rodolfo Ares, este lunes en la presentación del libro. / MICHELENA

La líder de los socialistas de Euskadi presenta en San Sebastián el libro ‘La unión de la izquierda vasca’ y dice a las fuerzas progresistas que «merece la pena dejar de mirarse de reojo y aunar esfuerzos»

A. GONZÁLEZ EGAÑA

Idoia Mendia ha presentado este lunes en San Sebastián el libro ‘La unión de la izquierda vasca’, de los historiadores Gaizka Fernández Soldevilla y Sara Hidalgo, escrito con motivo del 25 aniversario de la convergencia de PSE y EE, que este sábado se conmemorará en Bilbao con un gran acto en el teatro Arriaga, el mismo escenario que fue testigo del congreso de la fusión el 27 y 28 de marzo de 1993. «Nunca han sido más fuertes los vascos y vascas que cuando la izquierda influye en la toma de decisiones», ha asegurado hoy la secretaria general del PSE-EE. Ha aprovechado para advertir a «las nuevas fuerzas que nacen en el espacio progresista» que «lean bien la lección del pasado», ahora que se cumplen 25 años de la fusión del Partido Socialista y Euskadiko Ezkerra y «tomen nota ante el futuro que se nos presenta». El acto en la capital guipuzcoana ha sido introducido por el vicepresidente del patronato de la Fundación Rubial, entidad editora del libro, Rodolfo Ares.

Mendia, que ha sido la autora del prólogo de este libro, ha explicado en el presentación en Donostia que arranca una semana de celebración de la suma de izquierdas y para recordar que «cuando más fuertes han sido los derechos de la ciudadanía es cuando la izquierda deja de mirarse de reojo, y aúna esfuerzos». A su juicio los valores que inspiraron la convergencia son los que han ido «impregnando a toda la sociedad, la que ha hecho modular posiciones a los adversarios políticos, la que ha reconducido la Euskadi de las trincheras a la Euskadi de los acuerdos».

Mendia ha asegurado que del proceso de convergencia y de la lectura del libro ha sacado como reflexión que «ahora que hemos logrado esa conquista, se nos reconozca o no el protagonismo, asistimos a los ataques de toda esa arquitectura del bienestar. Merece la pena que las nuevas fuerzas que nacen en el espacio progresista se lean bien esta lección del pasado y tomen nota ante lo que se nos presenta para el futuro».

Ha reconocido que «no fue fácil nunca el camino para conquistar derechos, pero que conservarlos y ampliarlos va a necesitar sumar, no dividir». «Que nunca se ha cambiado tanto la historia vasca como cuando esa izquierda pudo liderar el país. Que siempre ha habido una casa común que ha albergado y empujado los valores de la izquierda que lleva las siglas del Partido Socialista que suma las de Euskadiko Ezkerra».

Un relato «preciso»

A su juicio, el trabajo de Fernández Soldevilla e Hidalgo es un relato «especialmente preciso» que define esa evolución de las fuerzas de progreso en Euskadi. «Un relato sincero y sin filtros. Un relato que no oculta las dudas, los temores, o los recelos. Y un relato que recuerda lo que se puede conseguir cuando se superan esas desconfianzas y se ponen en común las banderas principales que deben guiar a las izquierdas: las de la igualdad, la solidaridad, la libertad, la pluralidad».

En palabras de Mendia, esas banderas son las que lleva en alto el Partido Socialista en Euskadi desde que empezó a organizarse hace más de un siglo «para transformar la sociedad de entonces, las que sirven para transformar el presente y las que serán imprescindibles para prepararnos ante los retos del futuro». Ha hecho alusión a esas banderas que identifican muy en concreto la convergencia de PSE y EE, «porque precisamente las banderas habían sido excusa para separarnos durante demasiados años».

Mendia se ha referido a un dato «muy revelador» que también se explica el libro presentado en Donostia, en el sentido de «esa parte que alude a los temores que empezaron a atenazar al nacionalismo gobernante cuando se produjo la convergencia». «Esa virulencia verbal que hubo contra Mario (Onaindia), el hombre que supo conducir a la democracia a una parte sustancial de la juventud vasca y que, sin embargo, era despreciado por quienes le debían un reconocimiento por aquella tarea». Ha recordado aquel tono «sectario que utilizaba el sentimiento, el término ‘español’, con ánimo injurioso. Sí, el sentimiento como insulto, como último acto desesperado por quienes veían que aquel proceso de suma dejaba en evidencia que se puede ser netamente vasco sin ser nacionalista. Y que desde esa convicción era posible construir alternativas desde la izquierda».

El libro desgrana a lo largo de casi 350 páginas la unión de un partido centenario, «que había pasado del marxismo a la socialdemocracia» y que en los años 80 se abre a posturas vasquistas, y Euskadiko Ezkerra, una formación «surgida de ETA» que posteriormente apoya la Constitución, ha indicado Fernández Soldevilla. El volumen se completa con un capítulo de entrevistas a los principales protagonistas de este proceso como Rodolfo Ares, Jesús Eguiguren, Jose Frade Odriozola, Xabier Garmendia, el escritor Felipe Juaristi, el periodista Gorka Landaburu o el exsecretario de EE, Jon Larrinaga, entre otros.

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