El Memorial de las Víctimas del Terrorismo se abrirá al público en otoño de 2018

Interior asegura que las obras de la sede vitoriana, que tendrá 700 metros cuadrados para exposiciones, finalizarán en diciembre

A. GONZÁLEZ EGAÑAVITORIA

El Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo abrirá sus puertas al público en la antigua sede del Banco de España en Vitoria después del verano de 2018. Así lo ha asegurado este miércoles por la mañana el subsecretario del Ministerio de Interior, Luis Aguilera, en la visita que ha realizado a la sede, cuyas obras, con presupuestos de 5 millones de euros, concluirán, según los plazos acordados, a finales de diciembre o principios de enero del próximo año, si se produce algún pequeño retraso.

En la visita, Aguilera ha estado acompañado por el delegado del Gobierno en Euskadi, Javier De Andrés, así como por el director del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo, Florencio Domínguez que han atendido a las explicaciones de la arquitecta responsable de la obra de reforma.

Tras la visita, Aguilera ha manifestado su “enorme satisfacción” por ver la marcha de las obras del centro, que tal y como ha recordado, “ha sido prioritario para el Ministerio del Interior”. Ha precisado que el objetivo del Memorial es la “preservación de los valores éticos y democráticos de las víctimas del terrorismo”, de su memoria, y la difusión de los valores democráticos y del Estado de derecho “que han permitido derrotar al terrorismo y que van a permitir continuar haciéndolo”.

Apoyo y reconocimiento social a las víctimas

De Andrés ha apuntado que lo que distingue a las víctimas del terrorismo de las de otros delitos es que ha habido gente “que ha legitimado ese crimen”, por lo que precisan de “un apoyo y un reconocimiento social.

El director del Memorial ha hecho hincapié en que la fundación que da soporte a este centro nació con un amplio consenso y ha adelantado que en el trabajo del museo y archivo van a tratar de mantener “el espíritu de ser un instrumento al servicio de la sociedad para recordar el terrorismo padecido y contribuir a su deslegitimación para garantizar que no se vuelva a repetir”.

A partir de la finalización de la obra, una vez elaborado el proyecto museográfico y la instalación de la exposición permanente y de los demás espacios, el centro se podrá plantear la apertura al público de unas instalaciones que albergarán un total de 700 metros cuadrados para exposiciones, distribuidos entre planta baja y primera planta, según el programa arquitectónico. El edificio dedicará 220 m metros cuadrados al espacio Memorial en la planta baja.

La exposición permanente contará con un total de 380 metros cuadrados disponibles, distribuidos entre el sótano (15 metros cuadrados), la planta baja (127, 69 metros cuadrados en una sola sala) y la primera planta (237 metros cuadrados repartidos en tres salas de 63, 88 y 86 metros cuadrados ). A esto hay que sumar alrededor de 100 metros cuadrados dedicados a exposiciones temporales.

En la exposición permanente destaca una reproducción a escala real del habitáculo -observable desde un techo acristalado- en el que la banda terrorista ETA tuvo secuestrado durante 532 días, entre 1996 y 1997, al funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara. La muestra permanente se divide en cuatro apartados, siempre con la mirada de las víctimas como hilo conductor. Uno está dedicado a la historia del terrorismo en España y en el mundo. El segundo hará hincapié en las diferentes organizaciones terroristas, en cómo actuaron, cómo estigmatizaron a sus víctimas. El tercero será un espacio dedicado a la respuesta policial, judicial, ciudadana y política. Y el cuarto expondrá testimonios de las víctimas. “Todo con una vocación pedagógica: que no se repitan los hechos”, aseguran los responsables del centro.

Asimismo, se ubicará en el inmueble un centro documental con archivo, biblioteca, hemeroteca y sala de consulta para investigadores. El resto de las dependencias se utilizarán para oficinas y salas de conferencias.

En la antigua sede del Banco de España en Vitoria

La antigua sede del Banco de España en Vitoria está siendo rehabilitada para su nuevo uso como Centro Memorial de las Victimas del Terrorismo, el primero de Europa dedicado a damnificados por actos terroristas y uno de los pocos existentes en el mundo.

El proyecto original de la edificación, de estilo neorrenacentista, es del arquitecto José Yarnoz Larrosa, y fue inaugurado en 1922. Se trata de una construcción sencilla y sobria, bien proporcionada. Sus fachadas de gran armonía y claridad compositiva, presentan el aire clásico de un palacio renacentista, que le permite estructurar el espacio urbano de los amplios espacios libres que lo rodean.

El objetivo de los trabajos es mantener la estructura y la fachada actuales de este bloque regular de 20 x 35 metros. El proyecto que se está ejecutando contempla la reforma total del edificio, con una superficie construida de unos 2.954 metros cuadrados y una superficie útil de unos 1.717,85 metros cuadrados repartida entre sus plantas de semisótano, baja, primera, segunda y bajo cubierta.

El edificio contiene un patio rectangular en su interior, con un lucernario de cristal, que permite la iluminación de la zona central del mismo. Su distribución está ordenada por un fuerte eje de simetría que arranca en el acceso principal y sobre el que se encuentran las estancias principales, el patio de operaciones y la caja fuerte de la época en que fue sucursal del Banco de España.

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