El PP mantendrá las inversiones en Euskadi con retoques que pueden incomodar al PNV

Alfonso Alonso se ríe en un momento de la rueda de prensa que ofreció ayer en Vitoria. / EFE
Alfonso Alonso se ríe en un momento de la rueda de prensa que ofreció ayer en Vitoria. / EFE

Alonso garantiza que su partido no será «tan simple» de quitar partidas a Euskadi por la censura a Rajoy, aunque se guarda la fórmula que empleará en el Senado como reacción

Miguel Villameriel
MIGUEL VILLAMERIEL VITORIA.

El presidente del PP vasco, Alfonso Alonso, garantizó ayer que su partido no aprovechará la tramitación de los Presupuestos Generales del Estado en el Senado para eliminar inversiones dirigidas a Euskadi como venganza por el apoyo del PNV a la moción de censura contra Mariano Rajoy, aunque se guardó un as en la manga y avanzó que algunas de las enmiendas que presentará el grupo popular en la Cámara alta «podrían no gustar al PNV». Un enigmático mensaje -Alonso no quiso especificar a qué modificaciones en las Cuentas se refería- que abre la puerta a que la reacción de los populares sea más sibilina que un mero trasvase de fondos públicos a otras comunidades autónomas. «He escuchado a varios dirigentes del PNV hablar de una venganza del PP, pero no somos tan simples», aseguró el líder de los populares vascos.

La primera reacción de un buen grupo de senadores del PP tras el éxito de la moción de censura contra Rajoy fue pagar la «traición» del PNV con una moneda similar: dejar sin efecto los 70 millones en enmiendas parciales que el grupo jeltzale había conseguido introducir en la tramitación de los Presupuestos en el Congreso. Al fin y al cabo, otras comunidades autónomas habían tenido que apretarse el cinturón para aumentar la inversión en Euskadi -que finalmente se elevó hasta los 540 millones-, por lo que los populares consideraron que la retirada del apoyo parlamentario del PNV les «liberaba» para retirar esas partidas durante la tramitación de las Cuentas en el Senado, donde además disponen de mayoría absoluta.

El problema de esta represalia es que dejaba en una situación delicada al PP vasco, al que el resto de los partidos -sobre todo el PNV- podían acusar de haber sacrificado partidas importantes para Euskadi por la «profunda decepción» de ver cómo se desalojaba a Rajoy de la Moncloa. Con la decisión de garantizar hasta la última inversión finalista y concreta recogida en los Presupuestos -«desde las más importantes hasta otras más pequeñas como la reparación de la barandilla de La Concha», según explicó Alonso-, los populares vascos cierran en parte ese flanco abonado para las críticas. Aunque, al mismo tiempo, se reservan la opción de realizar cambios en algunas partidas que no tienen un carácter finalista y que, en caso de eliminarse, tendrían que ser afrontadas por instituciones como el Gobierno Vasco, las diputaciones forales o los propios ayuntamientos. La mayoría de ellas están encabezadas por el PNV, de ahí que cualquier cambio en ese sentido «podría no gustar» a los jeltzales, como advirtió Alonso.

Los cambios podrían destinarse a políticas sociales para evitar un impacto negativo

No afectará a los ciudadanos

El PP se cuidará de que esos retoques en los Presupuestos no tengan una incidencia directa en «los ciudadanos» y, de hecho, podría convertir esas partidas originales en inversiones de carácter social. Un movimiento que, de rebote, también le permitiría sembrar dudas entre los partidos que auparon al socialista Pedro Sánchez al Gobierno. Cualquier modificación de las Cuentas que se produzca durante este mes en el Senado debería ser ratificada posteriormente por el Congreso, y los populares creen que grupos como Unidos Podemos, Compromís o el propio PSOE podrían tener complicado rechazar la aprobación de partidas de carácter social. Lo que, según vaticina el PP, podría generar tensiones con el PNV si esas partidas toman cuerpo en detrimento de otras destinadas solo a Euskadi.

Alonso fue el encargado de explicar ayer en Vitoria el giro de su partido respecto a las inversiones presupuestarias en Euskadi. Garantizó que «las inversiones previstas no se tocarán», aunque al mismo tiempo avanzó que los senadores del PP «mejorarán» las Cuentas a través de enmiendas parciales. «Algunos de esos cambios podrían no gustar al PNV», dejó caer.

Alonso, en una comparecencia tras el comité ejecutivo en el que el PP vasco analizó la nueva situación creada tras la moción de censura contra Rajoy y su anuncio de que dejará la presidencia del PP, aseguró que «somos un partido serio y no vamos a entrar en eso que algunos están llamando venganza». De hecho, Alonso cargó contra el PNV por los reiterados avisos de sus dirigentes sobre que el PP se disponía a enmendar los Presupuestos para retirar inversiones pactadas con los jeltzales. «No vamos a tocar ninguna enmienda ni ningún proyecto estratégico porque esas inversiones son de España para Euskadi y el PP cree en ellas, no son inversiones del PNV».

«¿Por qué hablan tanto de venganza? ¿Acaso el PNV tiene mala conciencia?», se preguntó Alonso, que reiteró que «nosotros no somos tan simples como para llevar a cabo venganzas de ese tipo». Aunque calificó de «comprensible» que muchos dirigentes del PP estén «enfadados» después de ver cómo «el PNV rompía su palabra de vasco en apenas una semana».

Respecto a la sucesión de Rajoy que se abre en el PP, Alonso anunció que no presentará su candidatura a la presidencia del partido, aunque tampoco quiso valorar los diferentes nombres que están apareciendo, como la de Alberto Núñez Feijóo o Soraya Sáenz de Santamaría.

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