Madrid y Vitoria activan la negociación de transferencias con Rajoy bajo el foco

Josu Erkoreka y Soraya Sáenz de Santamaría, en la jura del lehendakari en Gernika en 2016.
Josu Erkoreka y Soraya Sáenz de Santamaría, en la jura del lehendakari en Gernika en 2016. / TELEPRESS

Sáenz de Santamaría llamó el martes a Erkoreka y ambos quedaron en reunirse al inicio del curso político para hablar de las prioridades del Ejecutivo vasco en autogobierno

MIGUEL VILLAMERIEL SAN SEBASTIÁN.

El Gobierno de Rajoy vive días complicados a causa de la declaración del presidente ante la Audiencia Nacional para testificar sobre el caso Gürtel, por lo que cualquier demostración de entendimiento con los partidos que han sostenido a su Ejecutivo en los últimos meses se convierte en un balón de oxígeno. El PNV es uno de ellos y Mariano Rajoy sabe que, tras el acuerdo presupuestario de 2017, el partido jeltzale reivindica ahora acuerdos más políticos para mantener su respaldo al Gobierno del PP. Por eso la semana pasada citó al lehendakari, Iñigo Urkullu, en La Moncloa para celebrar una reunión pospuesta durante meses, y por eso la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, descolgó este martes el teléfono para llamar a Josu Erkoreka y abrir los contactos para negociar las transferencias pendientes, un tema tabú que llevaba cinco años en el congelador.

La conversación telefónica fue «breve» y no sirvió para concretar posturas en torno a la negociación que se abrirá con el inicio del curso político, pero Sáenz de Santamaría y Erkoreka quedaron en volver a hablar en agosto para concertar una primera reunión que se celebraría «a finales de agosto o principios de septiembre», según anunció ayer el consejero de Gobernanza Pública y Autogobierno. El también portavoz del Ejecutivo de Urkullu, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, reconoció que la llamada de la vicepresidenta había sido un «fruto directo» del encuentro que Rajoy y Urkullu mantuvieron el pasado miércoles en La Moncloa.

De esta forma, los gobiernos central y vasco abren una vía de comunicación directa para empezar a hablar de las transferencias pendientes del Estatuto de Gernika, una reivindicación histórica del Ejecutivo vasco. Erkoreka avanzó en una entrevista que publicó este periódico el pasado domingo que tenía la intención de remitir una carta a Sáenz de Santamaría en septiembre para pedirle una reunión para tratar los traspasos pendientes -la que le escribió la legislatura pasada con el mismo propósito ni siquiera obtuvo respuesta-, pero el hecho de que la vicepresidenta haya tomado la iniciativa acortará los plazos para iniciar la negociación.

El departamento de Erkoreka está ultimando el informe de actualización del listado de transferencias pendientes que le reclamó la ponencia de autogobierno del Parlamento, por lo que confía en que esté listo para la primera reunión con la vicepresidenta. Con ese informe, la negociación de los traspasos será más concreta, pero el consejero de Autogobierno insistió en que las «prioridades» del Ejecutivo de coalición PNV-PSE seguirán siendo el régimen económico de la Seguridad Social y Prisiones.

El lehendakari trasladó a Rajoy un único documento en la reunión de la semana pasada en La Moncloa, precisamente el acuerdo de gobierno entre PNV y PSE que recoge lo que se suele denominar como 'agenda vasca'. El mismo documento que trasladó al día siguiente al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez. En el encuentro con Rajoy, Urkullu hizo especial hincapié en los puntos referidos a la convivencia y el autogobierno, al considerar que la vertiente económica se ha encarrilado con acuerdos entre gobiernos sobre el Cupo o el impulso de infraestructuras. De hecho, la visita «discreta» de Urkullu a Madrid el miércoles -aunque fuentes del Gobierno central informaron inicialmente de que había sido el jueves- coincidió con la Comisión Mixta del Concierto que ratificó la nueva ley quinquenal del Cupo.

Erkoreka explicó ayer que la llamada de Sáenz de Santamaría se enmarca dentro del punto relacionado con el autogobierno, mientras que dijo no tener constancia de que en el ámbito de la convivencia se haya producido ningún movimiento por parte del Gobierno central desde la reunión de Rajoy y Urkullu. En cualquier caso, el portavoz del Ejecutivo vasco confirmó que el lehendakari trasladó al presidente cuestiones como la conveniencia de modificar la política penitenciaria, abordando un acercamiento de los reclusos, o la solicitud de que retire el recurso contra la ley de abusos policiales. Aunque en aquella reunión tampoco se llegó a concretar nada, Erkoreka resaltó que ambos dirigentes mostraron su «voluntad compartida» de abordar todas las cuestiones que afectan a la 'agenda vasca'. No desveló si conversaron sobre el proceso soberanista catalán, aunque tampoco lo descartó.

Respecto a la llamada de Sáenz de Santamaría, Erkoreka consideró que demuestra una «disposición» a hablar, aunque se mostró cauto al añadir: «Veremos cuando empiecen las negociaciones cuál es la actitud del Gobierno central». Cuestionado sobre las reticencias que ha mostrado el Ejecutivo de Rajoy en torno al traspaso del régimen económico de la Seguridad Social, Erkoreka dijo que no ha escuchado a nadie afirmar que sea «inviable», aunque retó a quien lo piense a que diga que «el Estatuto de Gernika es incumplible». Sobre todo, ironizó, «a los que se presentan ante la sociedad como estatutistas».

«Deben una respuesta»

El Consejo de Gobierno coincidió con la declaración de Rajoy en la Audiencia Nacional, razón por la que Erkoreka no valoró la intervención del presidente. El portavoz del Gobierno Vasco reiteró el «respeto absoluto por la actuación de la Justicia», aunque añadió que «el PP debe a la sociedad una respuesta creíble y profunda sobre los casos de corrupción que ha encadenado en los últimos años». En cualquier caso, añadió que «sería una inmensa irresponsabilidad que el Gobierno Vasco renunciase a llegar a acuerdos con otras instituciones, como el Ejecutivo central, si son positivos para Euskadi».

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