La Policía local de Vitoria irrumpe en el acto de la CUP prohibido por la Justicia

La portavoz de la CUP en el Parlament, Anna Gabriel, abandona el salón de actos, donde ha irrumplido la Policía Local de Vitoria / Iosu Onaindia

Los convocantes han continuado en el exterior del local con el acto tras ser desalojados por los agentes locales

SALVADOR ARROYOVitoria

Media docena de policías locales han irrumpido en el acto político convocado por la diputada de la CUP Anna Gabriel en el centro civico Aldabe de Vitoria, una conferencia que el partido antisistema ha decidido celebrar a pesar de la prohibición de uso de un espacio municipal para ello decretada por el juez. Hacia las 12.15 horas, cuando se desarrollaba el turno de preguntas, los asistentes han optado por abortar el acto y salir a la calle.

La resolución judicial, que estimaba las medidas cautelares reclamadas por la delegación del Gobierno en Euskadi, llegó al alcalde de la ciudad, Gorka Urtaran, cuando la charla ya había arrancado, según fuentes municipales. Antes, a las 11.15 horas, Gabriel había atendido a los medios de comunicación en el exterior del centro cívico Aldabe, junto al Casco Histórico, el local que había sido cedido por el Consistorio a la asociación AsCATasunera, una plataforma de la izquierda abertzale para de apoyo al derecho a decidir en Cataluña. Tanto Gabriel como los organizadores señalaron entonces que no tenían constancia de ninguna suspensión y que la charla se iba a celebrar como estaba previsto.

La presencia de agentes locales se produjo 45 minutos después de iniciada la conferencia, en la que Anna Gabriel, sobre un escenario decorado con un 'estelada', había hecho un repaso de los orígenes de la CUP, su ascenso electoral y la situación relativa al referéndum catalán convocado para el 1-O. Entre abucheos, un agente se acercó hasta las primeras filas y, tras unas palabras con los organizadores, estos dieron por suspendida la charla. Hubo gritos contra el PNV y a favor de la independencia.

La propia Anna Gabriel se refirió a la situación desde el estrado y anunció, dado que a la conferencia solo le restaba el turno de preguntas, se consideraba más oportuno poner ahí punto final al acto, que seguiría en el exterior del centro con una concentración y el reparto de papeletas para el referéndum. «No les vamos a regalar una imagen» de desalojo forzoso, argumentó Gabriel ante el público, que celebró con aplausos su último mensaje: «Pueden ilegalizar un acto, pero no pueden ilegalizar a todo un pueblo. El 1 de octubre votaremos».

Documento

Fotos

Vídeos