El lehendakari pide al PP que «reforme» su negativa a estar en la ponencia de Memoria

M. V. SAN SEBASTIÁN.

El lehendakari, Iñigo Urkullu, y el presidente del PP vasco, Alfonso Alonso, aprovecharon ayer el último pleno de control del año en el Parlamento Vasco para enviarse sus «buenos deseos» de cara al 2018, aunque estuvieron acompañados de alguna carga de profundidad. La principal de ellas fue la petición de Urkullu a los populares vascos para que reflexionen y «reformen su criterio» en torno a su negativa a participar en la ponencia de Memoria y Convivencia de la Cámara vasca. Confió en que, en el año entrante, todos los grupos puedan encontrarse en este foro para que sea «fructífero».

La alusión del lehendakari a la necesidad de una «reforma» en la actitud del PP vasco vino al hilo de la pregunta que le formuló Alonso sobre «las reformas que necesita Euskadi». El líder popular aseguró que parece que al Gobierno de Urkullu «todo le va bien» después del acuerdo con los populares para aprobar los Presupuestos de 2018 y sacar adelante la reforma fiscal, pero emplazó al lehendakari a «ejercer un liderazgo mediante el diálogo para acometer las reformas pendientes en Euskadi», entre las que citó las relacionadas con el sistema educativo, los problemas demográficos, el empleo y los relativos a la protección social. «Le deseo unas felices fiestas, pero espero que comience 2018 con energía y valentía política para acometer estos retos», le dijo al lehendakari.

Urkullu recogió el guante y respondió a Alonso con sus «mejores deseos» para 2018, entre los que destacó esa «reforma» del PP en su negativa a tomar parte en la ponencia de Memoria. Respecto al resto de los reformas, aseguró que su Ejecutivo está cumpliendo con lo comprometido en su programa de gobierno.

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