Jesús Eguiguren: «La solución en Cataluña pasa por la vía Urkullu del pacto y sin modificar la Constitución»

El expresidente del PSE-EE Jesús Eguiguren, esta semana en el paseo de La Concha. / Michelena
Expresidente del PSE-EE

«La crisis catalana se llevará por delante a Rajoy y en unas nuevas elecciones generales sería la hora del PSOE»

Jorge Sainz
JORGE SAINZ

El expresidente del PSE-EE Jesús Eguiguren (Aizarna, 1954) es un apasionado del Derecho Constitucional, del que da clases universitarias. En su cabeza tiene dibujadas todas las potencialidades de la Carta Magna, y anima a aplicarlas para solucionar la crisis de Cataluña.

-¿Cómo está viviendo los acontecimientos en Cataluña?

-Con asombro por que un partido como la antigua Convergència que hace cuatro días gobernaba con el PP abrace de repente una opción independentista radical y origine una crisis de Estado. Y con preocupación por las consecuencias que pueda tener lo que ocurra hoy. Se ha devaluado el lenguaje para justificar lo que se hace en Cataluña, diciendo que hay otra legalidad paralela, que todo se puede votar, que no hay democracia... A cualquier cosa le llaman legitimidad. No obstante, no es una preocupación que no me deje dormir. Si el Estado superó una crisis mucho mayor como la del terrorismo en el País Vasco, un tema de fondo democrático también lo superará.

-¿El referéndum de hoy no debería hacerse?

-Un referéndum en el que medio país pierde y medio gana no me parece el mejor mecanismo. Y es ilegal porque así lo ha proclamado el Tribunal Constitucional, con eso debía haber terminado esta aventura.

-¿Qué prevé que ocurra hoy?

-Quedarán en tablas. Habrá una movilización importante, sea con urnas o sin urnas, porque es imposible impedir al cien por cien que se vote, y ahí el independentismo ganará en parte su batalla. Y el Estado gana su parte también porque lo que se haga no tiene garantías y de ello no se puede deducir un mandato político.

-¿Y mañana qué?

-Si deciden proclamar la independencia, que lo dudo, supongo que se aplicará el artículo 155 de la Constitución (intervención de la autonomía), pero puede ocurrir que una vez satisfechos con lo ocurrido, el Gobierno catalán busque solo elecciones.

-Usted es profesor de Derecho Constitucional. ¿Qué salidas legales quedan?

-La solución, con 155 o no, con declaración de independencia o no, pasa por abrir un plazo para el diálogo y llegar a un acuerdo político que pare la dinámica actual. Y que ese acuerdo, en el que todos tienen que ceder, se lleve al ordenamiento jurídico. Habría varias fases.

-Cuente.

-Primero hay un elemento imprescindible que es el consenso entre los propios catalanes, que siempre se han sentido más nacionalistas que independentistas bajo la capa del catalanismo compartido, algo que por ejemplo nunca pasó en Euskadi.

-¿Y después?

-Luego debe haber un acuerdo político entre el Gobierno y los independentistas y convertirlo en Ley a través del Estatuto de Cataluña, como acta adicional o reforma del Estatuto, y refrendado por la ciudadanía catalana. Lo que no comparto es la visión del PSOE que dice que lo de Cataluña se arregla con la reforma de la Constitución. Son dos cosas distintas. Lo de Cataluña debe arreglarse de forma bilateral y urgente, no puede esperar. La reforma constitucional para afrontar el resto del problema autonómico exige mucho tiempo. Se lo dije a Pedro Sánchez pero él está firme en sus posiciones.

-¿Cuál sería el estatus final de Cataluña, según su esquema?

-Un estatus superior al actual, el reconocimiento de Cataluña como nación, resolver sus problemas fiscales con una especie de conciertos, aunque no se llamen así, y hasta con una selección de fútbol si eso puede ayudar. No hace falta cambiar la Constitución para que Cataluña resuelva sus problemas. Se puede agarrar a los derechos históricos como el País Vasco, porque la Carta Magna no dice que Cataluña no los tenga. En definitiva, la solución pasa al final por la vía Urkullu, bilateralidad, pacto y un estatus especial en la España de las autonomías. No deja de ser una salida constitucional y no haría falta ni siquiera incluir una disposición adicional en la Constitución, bastaría con la vía estatutaria catalana.

-Esto de que defienda la vía Urkullu no sé si le va a gustar mucho a su partido, el PSE-EE.

-Pues debería gustarle porque de todos los proyectos que ha defendido el PNV, el de Urkullu puede ser compartido por el resto de partidos vascos y es una vía capaz de crear consenso. Una vía de pacto con el Estado y a la vez una forma de ejercer el derecho a decidir, suponiendo que ese derecho exista, a base del pacto, la bilateralidad y los agarraderos que ofrece la Constitución, que son muchos. Ante eso, el PSE no debería asustarse, sino pensar que la vasca es la vía tradicional, realista y no conflictiva. Lo que siempre se ha llamado ‘arreglo vasco’.

-El lehendakari ha hablado de modelo confederal.

-Ese término es lo único que no me convence porque eso es para Estados separados que se unen. Ni siquiera le interesa a Urkullu el modelo suizo porque para que un cantón modifique su autonomía deben participar todos los cantones.

-¿Se acabó el ‘café para todos’?

-Que Euskadi y Cataluña se sientan diferentes y libres es la mayor garantía para que no se mantenga la tensión separatista. En Alemania también Baviera es diferente al resto.

-En este modelo que usted propone, ¿el referéndum de independencia puro de ‘sí’ o ‘no’ podría tener un encaje legal?

-La Constitución es la bisagra que une la política y el derecho. Es una ley viva y flexible y puede mutar con el tiempo en base al cambio social. Por eso, algún día no me extrañaría que llegara a ocurrir, pero hoy ni el ambiente ni los partidos están por creer que eso sea viable y además sería políticamente negativo.

-¿El ciclo autonómico abierto en en 1978 está agotado?

-No. Es evidente que el sistema del Estado está en crisis y, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, hay fuerzas que buscan acabar con él. Pero con un poco de suerte, porque no hay mal que por bien no venga, el sistema del 78 va a salir reforzado de esta experiencia. El problema no es la Constitución, que la hicieron muy bien y que ya establecía quiénes eran naciones y quiénes regiones, la España plurinacional que se dice ahora. El problema es que luego quienes han aplicado la Constitución no han aplicado bien su espíritu, y a los nacionalismos les ha faltado lealtad federal. No veo otro consenso posible en España que supere al constitucional, ni siquiera una futura reforma. Además, el federalismo se puede implantar sin reformarla, porque en la Constitución, España es innominada, no se habla de Estado autonómico.

«El PSE no debe asustarse ante una propuesta realista y no conflictiva como la del lehendakari»

«Un estatus especial para Euskadi y Cataluña garantizaría que no haya tensiones separatistas»

«Hay que reconocer como nación a Cataluña y resolver el problema fiscal mediante conciertos»

«El referéndum de hoy es ilegal porque así lo proclamó el TC y ahí debería haberse acabado»

Jueces y Guardia Civil

-¿Cuando ve a los jueces o la Guardia Civil deteniendo a cargos públicos e incautándose de papeletas, piensa que es un exceso?

-Hay una sobreactuación y un deseo de dar imagen de poder del Estado que lo debilita. Se detiene a catorce cargos cuando se les puede citar a declarar sin detenerlos. Esto contribuye a la movilización independentista. Y prohibir actos en el resto de España es anticonstitucional. Y esas despedidas a la Guardia Civil que parecía que iban a Afganistán dan una imagen penosa, aunque estés en contra del referéndum. Ha habido un exceso de ruido en la acción del Gobierno. Y es que aunque metan las papeletas en las urnas, el referéndum va a seguir siendo ilegal igual. Y sobre todo ha faltado un discurso político que vista esa aplicación de la ley. Pero no lo ha habido y la batalla de la propaganda, incluso internacionalmente, la ha ganado el independentismo.

-¿Debe impedirse por la fuerza que la gente vote hoy?

-Hoy hay que evitar daños irreparables porque eso nos metería en una nueva situación. Al final, algún tipo de participación va a haber, es físicamente imposible impedirla, los Mossos no pueden frenar a mil personas que quieran votar, pero al final esos votos no tienen validez.

-¿Cómo juzga la actuación del PSOE en este conflicto? ¿Hace bien apoyando a Rajoy en la aplicación de la legalidad o debería sumarse a Podemos y buscar otras salidas?

-El PSOE lo está haciendo bien. Veníamos de una época en la que no teníamos las cosas claras y ahora ha apoyado al PP en la aplicación del Estado de Derecho, pero criticando sus sobreactuaciones, sin comulgar con ruedas de molino. El PSOE se ha convertido en la clave para resolver el tema catalán. Somos la única alternativa posible en España y la crisis catalana se va a llevar por delante a Rajoy y Puigdemont. Unos nuevos gobiernos en España y Cataluña sí podrían hacer posible el diálogo.

-¿Por qué cree que caerá Rajoy?

-El PP busca la mayoría absoluta con este follón aplicando la ley, pero la gente quiere políticos que solucione los problemas y está llegando a la convicción de que Rajoy en Cataluña ya no los puede resolver.

-¿Moción de censura o adelanto de las elecciones generales?

-Preveo elecciones. Una moción de censura no es razonable por la relación de fuerzas existente. En las siguientes elecciones, sería la hora del PSOE, como partido de Estado ante un PP que se ha quemado con esta prueba. Cuando España se mete en un problema gordo la gente recurre al PSOE.

-¿Y en Cataluña, ERC desbancaría al PDeCAT?

-Como dicen los clásicos, el arco no puede estar permanentemente en tensión, y la tensión en Cataluña debe bajar. El independentismo se ha reforzado, pero también los no independentistas han despertado. Dudo mucho de que de unas elecciones saliera un gobierno independentista y podrían entrar en juego los de Ada Colau o el PSC. Preveo un Gobierno no independentista.

Más

Fotos

Vídeos