La intermediación de Urkullu puede resultar estéril

El presidente catalán, Carles Puigdemont, y el lehendakari, Iñigo Urkullu (i), momentos antes de la reunión que mantuvieron el año pasado. /EFE/Toni Albir
El presidente catalán, Carles Puigdemont, y el lehendakari, Iñigo Urkullu (i), momentos antes de la reunión que mantuvieron el año pasado. / EFE/Toni Albir

El papel del lehendakari fue clave para que Puigdemont valorase la opción de adelantar las elecciones, pero el descarte de esa opción por parte del president complica la posibilidad de un acuerdo de última hora

Miguel Villameriel
MIGUEL VILLAMERIEL

Los intentos constantes del lehendakari para que la crisis catalana no desemboque en un choque de trenes de imprevisibles consecuencias iban camino de dar sus frutos esta mañana, pero el transcurrir de los acontecimientos en las últimas horas pueden convertir en estériles todos sus esfuerzos. En los últimos días, Iñigo Urkullu había intensificado los contactos al máximo nivel tanto con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, como con el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, para impulsar una salida intermedia que evitase tanto la Declaración Unilateral de Independencia (DUI) como la aplicación del artículo 155 de la Constitución por parte del Ejecutivo central. Esa solución de urgencia pasaba por un adelanto electoral en Cataluña. El papel de mediador del lehendakari cogió tanta fuerza en los últimos días que incluso un grupo de empresarios catalanes se desplazó ayer a Vitoria para reunirse con Urkullu y pedirle un último esfuerzo. Fuentes de la Generalitat han anunciado esta mañana que Puigdemont convocaría elecciones para el próximo 20 de diciembre, pero en su intervención de las 17.00 horas, el presidente ha terminado por descatar esta posibilidad.

El lehendakari, en sintonía con el PNV, se ha posicionado en los últimos días claramente en contra de la aplicación del artículo 155, insistiendo en que no había causa para ejecutarlo al no haberse producido una declaración de independencia por parte de las instituciones catalanas. El pasado sábado habló directamente tanto con Rajoy como con Puigdemont para tratar de encauzar el conflicto y evitar el "choque de trenes" al que se ha referido en alguna ocasión.

Ese papel de mediación fue reconocido desde importantes sectores de la sociedad catalana que se resistían a un choque institucional que podía ser perjudicial tanto para Cataluña como para España. En ese reconocimiento se enmarca una reunión que el lehendakari mantuvo este miércoles con importantes empresarios catalanes en Vitoria. Según informa El Periódico de Catalunya, Urkullu se reunió con un grupo de empresarios catalanes capitaneado por Juan José López Burniol, Marian Puig, Emilio Cuatrecasas y Joaquim Coello.

La pregunta que trasladó Urkullu a Puigdemont por la vía de estos emisarios fue si estaría dispuesto a no realizar la Declaración Unilateral de Independencia y convocar elecciones a cambio de que Mariano Rajoy se comprometiera a no aplicar el artículo 155. Según El Periódico, Puigdemont respondió ayer afirmativamente a esta pregunta por correo electrónico. Sin embargo, esta tarde el president ha asegurado que no se dan las condiciones necesarias para convocar esas elecciones, con lo que la vía Urkullu ha entrado en una vía muerte.

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