Inédito rechazo del Parlamento de Navarra a los homenajes a etarras

Reunión de la junta de portavoces del Parlamento de Navarra. /
Reunión de la junta de portavoces del Parlamento de Navarra.

La junta de portavoces acordó una declaración, a iniciativa de Geroa Bai, PSN e I-E, que recibió la abstención del socio de gobierno EH Bildu

A. GONZÁLEZ EGAÑA SAN SEBASTIÁN.

Un gesto inédito. El Parlamento de Navarra acordó ayer, con la abstención de EH Bildu, deplorar los homenajes que se realicen a personas que pertenecieron a ETA o que estuvieron relacionadas con la banda terrorista. A iniciativa de Geroa Bai, PSN e I-E, la junta de portavoces aprobó una declaración institucional que alude a que estos actos suponen «una revictimización para las víctimas». Sólo en el último año en Navarra se han registrado al menos 16 actos de homenaje a presos de ETA, según recoge el Observatorio de la radicalidad de Covite. En total, junto a los llevados a cabo en Euskadi y el extranjero este observatorio ha acreditado 41 actos de bienvenida a etarras en poco más de un año. Este registro incluye actos de bienvenida o reconocimiento a miembros de ETA, en especial en Gipuzkoa, con 32, seguido por Bizkaia, donde ha habido 16 y Araba, seis.

La iniciativa, presentada por Geroa Bai e Izquierda-Ezquerra, miembros del cuatripartito que gobierna Navarra, junto con el partido Socialista de Navarra, consistía en una declaración institucional para que la Cámara foral rechazara los homenajes que a presos o expresos de ETA se vienen realizando en los últimos meses en la comunidad foral. El texto recogía también la voluntad del Gobierno de Navarra de seguir «impulsando la memoria reciente, fomentando el destierro intelectual de lo que supuso ETA y promoviendo los valores de la paz, desde el respaldo y respeto debido a sus víctimas». Este punto salió adelante con la abstención de EH Bildu y PPN y el voto en contra de UPN.

La coalición abertzale justificó su abstención argumentando que lo que se pretende es «criminalizar» una actuación de familiares y amigos que reciben a unos allegados que salen de la cárcel después de cumplir una larga condena. El portavoz de la coalición soberanista, Adolfo Araiz, aseguró que no es la «política más adecuada» en unos momentos en los que «la política penitenciaria debe llevar otro rumbo». Araiz apuntó que no admite «la mayor de la que se parte, ya que no se trata ni de vitorear, ni de aplaudir, ni reivindicar, ni dar cobertura a ninguna acción que hayan podido realizar esas personas».

UPN sostuvo que si el Gobierno y Geroa Bai «quieren tener alguna credibilidad» deben «romper con EH Bildu». El portavoz Javier Esparza criticó que PSN «participe de esta farsa». Recordó además el trigésimo aniversario del atentado de ETA al cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza e insistió en que Uxue Barkos es presidenta gracias a un pacto con «quienes no han condenado ese atentado». Su voto en contra en el segundo punto lo justificó porque no comparte que el Gobierno impulse «la memoria reciente», ya que, en su opinión, «lo único que ha hecho ha sido posicionarse en frente de las víctimas del terrorismo», homenajear «a etarras que han asesinado a navarros» y «mirar para otro lado cuando han salido de la cárcel y han sido recibidos como héroes».

«Abstención timorata»

Entre los impulsores de la declaración institucional, Koldo Martínez (Geroa Bai) enmarcó este gesto en el camino de «la paz y la convivencia» y María Chivite (PSN) consideró «timorata» la abstención de EH Bildu. Podemos, por su parte, explicó su voto afirmativo en que estamos en «un momento nuevo, diferente en el que hay que tener una sensibilidad elevada».

En el Parlamento Vasco, por ahora, no está previsto que se pueda debatir una declaración similar. Como precedente, la Cámara de Vitoria rechazó en 2008 una iniciativa del PP que pedía al Departamento de Interior del Gobierno Vasco que decretase la prohibición de todos los homenajes a miembros de ETA.

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