Ibarretxe exige al Congreso que se comprometa a no utilizar «la fuerza» contra el 'procés'

Jordi Turull y el exlehendakari Ibarretxe, ayer en el Born Centro Cultura i Memoria de Barcelona. / EFE

El exlehendakari participa en un coloquio en Barcelona y critica que «España no tiene un problema con Cataluña, sino con la democracia»

J. ARTOLA SAN SEBASTIÁN.

El exlehendakari Juan José Ibarretxe volvió a mostrar ayer su apoyo al proceso soberanista catalán y lamentó que el Gobierno central no quiera negociar un referéndum. «España no tiene un problema con Cataluña, tiene un problema con la democracia», destacó. A su juicio, debería salir del Congreso de los Diputados un compromiso de que, sea cual sea el devenir del desafío rupturista que abandera Carles Puigdemont, de ninguna manera el Estado podrá «utilizar la fuerza para abortar un proceso democrático en Cataluña».

Así lo aseguró en un almuerzo coloquio celebrado en Barcelona que organizó el diario El Punt Avui, donde compartió debate con el nuevo portavoz del Govern y conseller de Presidencia, Jordi Turull. Y el exlehendakari fue rotundo, porque, en su opinión, el pueblo vasco sintoniza con el proceso catalán y el referéndum previsto para el 1 de octubre. «A Cataluña siempre sí. ¿Qué va a decir el pueblo vasco sobre el 1-O? Sí a lo que digáis el 1 de octubre, el 2, el 3, el 4 y dentro de 300 años», dijo con contundencia. Además, confió en que Euskadi algún día siga el mismo camino emprendido en Cataluña.

Ibarretxe negó, asimismo, que el referéndum que plantea el presidente de la Generalitat sea unilateral, ya que consideró que es el Gobierno central quien se ha negado a negociar y, por lo tanto, quien ha legitimado que el Govern siga adelante con la consulta. «¿Se puede pactar con una silla vacía?», preguntó. El exlehendakari explicó que en el siglo XXI utilizar la fuerza no es solo sacar los tanques a la calle, sino decir «me da igual lo que penséis», y consideró que esto es lo que está haciendo el Gobierno de Mariano Rajoy con los catalanes y el referéndum.

Asegura que Euskadi contará en el futuro con un lehendakari que asuma la vía soberanista

El exjefe del Gobierno Vasco, sin embargo, no quiso polemizar con el hecho de que el lehendakari Iñigo Urkullu apueste más por una vía pactista y bilateral con el Estado que por una rupturista, y defendió que a ambos dirigentes les une que son proclives a que «el pueblo vasco tenga derecho a decidir libremente su futuro». Aún así, confió en que algún día algún dirigente vasco asumirá de nuevo el reto de apostar por la vía soberanista.

Después de recordar el plan Ibarretxe que presentó en el Congreso y que fue rechazado, el exlehendakari lo comparó con una ascensión al Everest. «Nevó mucho y tuvimos que volver al campamento base», dijo, aunque también hizo hincapié en que esa propuesta nunca llegó a prosperar.

Sin embargo, consideró que el proceso soberanista catalán ya ha llegado más lejos que su plan, y que depende del voto de los catalanes si se corona la montaña o si se regresa sin llegar a la cima. «Estáis en el campamento dos. Si queréis, subiréis al Everest, y, si queréis, regresaréis a Katmandú», señaló.

El apoyo del 50+1

Ibarretxe diagnosticó que el Estado no podrá hacer nada para frenar el proceso soberanista, y que éste no llegará a buen puerto solo si hay fisuras entre soberanistas. «Los caballos de Troya que han acabado con los proyectos soberanistas vascos y catalán no han sido caballos de Troya de la Castellana», aseveró.

También afeó a los contrarios a a que Cataluña sea un Estado en sí mismo que nieguen la posibilidad de poder proclamar la independencia solo con el apoyo del 50+1 de los ciudadanos, y recordó que la Constitución española está vigente en Euskadi, pese a que solo se registró una participación del 30%.

«La suerte del proceso no esta en Madrid ni en lo que haga el Estado desde el punto de vista jurídico. El futuro del proceso está aquí. El éxito o el fracaso del proceso solo será imputable a vuestra fortaleza o a vuestra debilidad», advirtió a los soberanistas.

Al finalizar su intervención, Ibarretxe declaró haber demostrado que el problema de Cataluña y Euskadi no es proclamar su independencia sino seguir dependiendo de España. «Sin su personalidad, en un mundo globalizado, uno pasa a ser un fantasma para el resto del mundo», concluyó.

Fotos

Vídeos