Homenajean a siete Tedax heridos por una bomba trampa de ETA contra Intxaurrondo

A. G. E. SAN SEBASTIÁN.

Siete Tedax de la Guardia Civil, Policía Nacional y Ertzaintza que resultaron heridos de gravedad el 11 de noviembre de 2000, como consecuencia de la explosión de una bomba trampa colocada por ETA

en unos tubos lanzagranadas junto al cuartel de Intxaurrondo, fueron homenajeados ayer en el acuartelamiento donostiarra. Este fue el último atentado perpetrado contra el citado cuartel.

Las distinciones se entregaron con motivo de los actos organizados para celebrar el 174 aniversario de la fundación de la Guardia Civil, presididos por el subdelegado del Gobierno en Gipuzkoa, José Luis Herrador. En el mismo acto también se conmemoró el 45 aniversario de los «Especialistas de Explosivos» en la Guardia Civil, que fueron creados en 1973 para responder a la amenaza terrorista. Además un ertzaina y un cabo de la Guardia Civil fueron condecorados por un rescate en el río Bidasoa en 2017.

Durante su intervención, Herrador se refirió al fin de ETA y quiso felicitar a los cuerpos y fuerzas de Seguridad por la «labor infatigable desarrollada durante todos estos años» y, en especial, al «cuartel de Intxaurrondo que ha sido el epicentro de la lucha contra ETA con innumerables comandos detenidos, pero también el que ha sufrido más bajas y heridos entre sus hombres».

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