La hija del asesinado Lluch dice «no estar incómoda» con el expreso en la ponencia

El expreso Unai González y Rosa Lluch, hija del asesinado exministro, ayer en la ponencia. / D. AGUILAR / EFE

La presencia en el inicio de las comparecencias de un exrecluso de Jarrai eleva el tono de las críticas del PP y grupos de víctimas contra el foro de paz en el Parlamento

JORGE SAINZ SAN SEBASTIÁN.

La ponencia de Memoria y Convivencia del Parlamento Vasco arrancó ayer sus comparecencias con normalidad, pese a la polémica previa que había levantado la presencia de un expreso de Jarrai que representaba a las «víctimas de la dispersión». Rosa Lluch, hija del exministro socialista asesinado por ETA Ernest Lluch, aseguró, en este sentido, no sentirse «incomoda» por compartir ponencia con el exrecluso Unai González, cuya suegra murió en 2007 un accidente de tráfico cuando iba a visitarle a la cárcel de Teruel. El tercer ponente, Josu Elespe, hijo del edil del PSE-EE de Lasarte-Oria también asesinado por ETA, Froilán Elespe, no habló en público, aunque tampoco criticó la presencia del expreso. Por el contrario, el PP y varios de los principales colectivos de víctimas del terrorismo como la AVT, Covite o la Fundación Víctimas del Terrorismo censuraron con dureza la presencia de González al considerar que busca «equiparar» a los asesinados por ETA con los reclusos y «blanquear» el pasado de la banda.

Rosa Lluch y Unai González llegaron incluso a coincidir físicamente en la ponencia debido a un ligero retraso en la llegada de la primera. No tuvieron inconveniente en saludarse. Las intervenciones ante los grupos, salvo el PP, que rechaza este grupo de trabajo, fueron a puerta cerrada. No obstante, la hija del exministro de Sanidad asesinado en Barcelona en el año 2000, atendió también a los periodistas y señaló que «yo soy víctima de ETA y él es víctima de otra historia. Si tenemos que hablar de dolor y de sufrimiento, todos los sufrimientos valen». Rosa Lluch hizo hincapié en que ahora hay que trabajar para lograr «reconciliar y buscar puntos de encuentro» que, según advirtió, «para nada pueden legitimar el uso de la violencia» porque tanto la de ETA, como «la que se gestó en las cloacas del Estado» y la de «las Fuerzas y Seguridad del Estado» fueron un «error colosal».

«No patrimonializar»

González, propuesto por EH Bildu, también hizo unas declaraciones en el exterior para reclamar que los afectados por la dispersión tengan «el mismo reconocimiento y reparación» que el resto de víctimas, por lo que ninguna de ellas debiera «patrimonializar el sufrimiento». Estas palabras indignaron el PP. Su parlamentario Carmelo Barrio las consideró «intolerables», dado que «no es una víctima», sino «un responsable de la violencia» de ETA. Por su parte, Covite enviará una carta a los parlamentarios de PNV, PSE-EE y Elkarrekin Podemos para preguntarles si «equiparan el terrorismo a los accidentes de tráfico».

El último en intervenir fue Elespe. El hijo del concejal socialista de Lasarte-Oria saludó a los parlamentarios de EH Bildu, entre ellos la histórica de la izquierda abertzale Jone Goirizelaia, y realizó su exposición a puerta cerrada. Todas las intervenciones se desarrollaron en tono constructivo, aunque no faltaron las peticiones de autocrítica por el uso de la violencia en el pasado. La ponencia seguirá en próximas semanas con víctimas de ETA, la mayoría, los GAL y las torturas y abusos policiales.

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