La gran cadena humana exige al Parlamento acelerar el derecho a decidir en 2019

Muchas personas en el paseo de La Concha para participar en la cadena humana de Gure Esku Dago. /ARIZMENDI
Muchas personas en el paseo de La Concha para participar en la cadena humana de Gure Esku Dago. / ARIZMENDI

La plataforma Gure Esku Dago cifra en 175.000 personas la asistencia a la iniciativa que unió Donostia, Bilbao y Vitoria | Dirigentes del PNV y EH Bildu tomaron parte en la convocatoria, que también sirvió de gesto de apoyo al proceso catalán

A. González Egaña
A. GONZÁLEZ EGAÑA

La segunda gran cadena humana promovida por la plataforma Gure Esku Dago volvió a exhibir músculo ciudadano en favor del derecho a decidir sobre la independencia de Euskadi. 175.000 personas, según los organizadores, enlazadas con pañuelos blancos entre las capitales vascas de San Sebastián, Bilbao y Vitoria reivindicaron que se pueda determinar en las urnas el futuro político de Euskadi. Respaldados por las 2.019 razones recogida en el denominado 'Pacto ciudadano', que de manera simbólica hicieron llegar al Parlamento Vasco, decenas de miles de ciudadanos reclamaron a las instituciones vascas que den «pasos significativos» en 2019 para avanzar en el derecho a decidir. Una demanda que llega en un momento en que la ponencia de autogobierno de la Cámara autonómica debate sobre el futuro estatus vasco. La iniciativa, que recibió el apoyo explícito de PNV y EH Bildu, superó en 25.000 adhesiones a la primer cadena celebrada en 2014 y que entonces conectó Durango y Pamplona.

La plataforma Gure Esku Dago desplegó un mensaje «de apertura de nuevo ciclo», en el que se concreta que el ejercicio del derecho a decidir «será clave» en el próximo tiempo porque es un instrumento fundamental «para garantizar la convivencia a largo plazo y porque, teniendo como único límite la voluntad democrática de la ciudadanía, permite defender todos los proyectos políticos en igualdad, sin exclusiones».

Desde el paseo de La Concha de San Sebastián, pasando por Bilbao y con estación final en Vitoria, la cadena humana, que en un primer momento contaba con 100.000 adhesiones, fue capaz de sumar 75.000 apoyos más a lo largo de la jornada para entrelazar las tres capitales vascas, en una iniciativa que también contó con la participación de dirigente de los partidos y sindicatos nacionalistas. La movilización, que finalizó frente al Parlamento Vasco, estuvo apoyada en ese punto por la presencia de su presidenta, la jeltzale Bakartxo Tejeria, y varios cargos y parlamentarios de su partido y de EH Bildu.

La cadena comenzó a formarse, pasadas las 11 de la mañana en el Boulevard de San Sebastián, en cuyo kilómetro uno se pudo ver al portavoz de ERC en el Congreso de los Diputados, Gabriel Rufián. Recorrió la costa de Gipuzkoa pasando por Lasarte-Oria, Zarautz, Zumaia, Deba, Elgoibar o Eibar, entre otras localidades.

El PNV tenía reservada plaza en el centro de Bilbao. El presidente del EBB, Andoni Ortuzar; la presidenta de la formación en Bizkaia, Itxaso Atutxa; y el alcalde bilbaíno, Juan Mari Aburto, compartieron modesta participación junto a otros representantes políticos e institucionales. Los dirigentes jeltzales guipuzcoanos exhibieron ikurriñas, banderas escocesas y esteladas en la avenida de Tolosa de la capital guipuzcoana. En el barrio de El Antiguo, unieron sus pañuelos blancos el diputado general de Gipuzkoa, Markel Olano; el presidente del PNV guipuzcoano, Joseba Egibar; la presidenta de las JJ GG de Gipuzkoa, Eider Mendoza; y el diputado Joseba Agirretxea. El lehendakari Urkullu excusó su presencia con el argumento de que no participa en iniciativas en las que no está el Gobierno Vasco «como institución» y reiteró que el derecho a decidir debe ser un «punto de encuentro basado en la legalidad y en un ámbito pactado con el Estado».

En Elgoibar, ocupó su puesto el coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, quien en un mensaje de Twitter explicó que la iniciativa Gure Esku Dago se traduce en «un mensaje a la Unión Europea y a los gobiernos de España y Francia» de que «esta vieja nación quiere decidir libre y democráticamente su futuro y lo va a hacer». El secretario general de Sortu, Arkaitz Rodríguez, también ocupó un lugar de la cadena en Donostia, en este caso, en el paseo de La Concha, junto al puente de El Antiguo. Elkarrekin Podemos, formación que oficialmente no apoya la iniciativa, estuvo representada en Zarautz por su parlamentaria vasca Pili Zabala.

La cadena humana superó en 25.000 personas el número de adhesiones que registraron en 2014 HACE CUATRO AÑOS

Urkullu excusa su presencia porque la iniciativa no estaba dirigida a las instituciones leHENDAKARI

Oiarbide asegura que «este pueblo ha dejado muy claro que no va a dar pasos atrás en sus objetivos» MANIFIESTO DE GURE ESKU DAGO

Entre los 202 kilómetros del recorrido también hubo puntos dedicados al apoyo a Cataluña y a los condenados por agresión a dos guardias civiles y sus parejas en Alsasua. En Bilbao, en la céntrica plaza Moyúa, se dio cita una representación catalana que portó pañuelos amarillos y pancartas en apoyo a los políticos catalanes presos y huidos. En ese mismo lugar, se situaron la presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie; el representante de Ómnium Ignasi Termes; la integrante de la CUP Mireia Bayona; y la representante de Junts Per Catalunya Aurora Madaula, tras pancartas en las que se demandaba la puesta en libertad de los políticos catalanes presos.

«Convivencia y soberanía»

En el manifiesto leído a las puertas del Parlamento Vasco, Anjel Oiarbide y Jone Amonarriz, ambos portavoces de Gure Esku Dago, animaron a la ciudadanía a «tomar la palabra para profundizar en la democracia y para decidir de forma soberana». En palabras de Oiarbide, «este pueblo ha dejado muy claro que no está dispuesto a dar pasos atrás en sus objetivos». Consideró además que se está abriendo «un nuevo ciclo de convivencia, soberanía y decisión» y que con movilizaciones como la de ayer se demuestra que los vascos quieren «decidir el futuro político», y que tienen «necesidad de decidir».

El presidente del GBB del PNV, Joseba Egibar en la cadena humana.
El presidente del GBB del PNV, Joseba Egibar en la cadena humana. / J.S.

La iniciativa anunció además que promoverá un espacio permanente de colaboración y consenso, en el que cada uno de los participantes materialice «una aportación en el camino, hasta llegar a decidir». «Queremos dar el salto a un pacto de país que, teniendo en cuenta los diferentes territorios, nos lleve a decidir qué futuro queremos».

Olano pide reconocimiento «a los derechos de Euskadi»

Markel Olano reconoció que el logro de la cadena humana era un motivo de celebración y que suponía un paso importante en el derecho a decidir. El diputado general de Gipuzkoa aseguró además que el pueblo requiere «un reconocimiento a sus derechos democráticos». Otro jeltzale, el presidente del PNV de Gipuzkoa, Joseba Egibar defendió que juntos, «codo con codo», los vascos «podemos conseguir muchas más cosas de las que nos imaginamos» y el futuro «nos pertenece a todos». A su juicio, también es un ejercicio «de autoestima, de pensar que el futuro nos pertenece a todos y de un modo inclusivo lo tenemos que ganar y protagonizar».

El alcalde de San Sebastián, el peneuvista Eneko Goia, mostró su «alegría» ante la celebración de la cadena humana porque «es una forma de animar a la gente a reivindicar el derecho a decidir que nos corresponde». Goia, que estuvo acompañado de concejales donostiarras, como Miren Azkarate, Martin Ibabe y Jon Insausti, explicó que se trata de «una reclamación democrática hecha de una forma cívica» y que «esa es la manera». Aseguró compartir el lema y la reivindicación de que «tenemos derecho a decidir» y consideró que es «una manera de expresarlo y de animar a la gente a que reivindique ese derecho que nos corresponde».

La portavoz de EH Bildu en el Parlamento Vasco, Maddalen Iriarte, instó a los responsables políticos a que «no cierren los ojos ante los miles de ciudadanos vascos» que respaldaron este domingo la cadena humana y reiteró que EH Bildu reclamará este derecho en todas las instituciones en las que está presente.

La parlamentaria de Elkarrekin Podemos Pili Zabala apostó por «una democracia más participativa que no se limite a ir a las urnas cada cuatro años».

Más noticias

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos