El Gobierno Vasco sitúa en Moncloa la pelota para abordar las transferencias

Erkoreka y Sáenz de Santamaría conversan durante el acto de toma de posesión de Iñigo Urkullu como lehendakari. / EFE
Erkoreka y Sáenz de Santamaría conversan durante el acto de toma de posesión de Iñigo Urkullu como lehendakari. / EFE

El gabinete de Urkullu insiste en que su equipo ya ha realizado «todo el trabajo» que le atañe, y que ahora le toca mover ficha a Madrid

AINHOA MUÑOZ SAN SEBASTIÁN.

Al Gobierno central le toca mover ficha. Esa es la postura que defienden desde el Ejecutivo vasco para lograr retomar la negociación de las transferencias pendientes exigidas para completar el Estatuto de Gernika.

Tras las declaraciones del delegado del Gobierno, Javier de Andrés, en las que abría la posibilidad de «encauzar» las relaciones Madrid-Vitoria para explorar el posible traspaso de las competencias pendientes, desde el gabinete de Iñigo Urkullu entienden que, una vez remitido el listado de las 37 materias exigidas desde Euskadi, ahora es el turno del equipo de Mariano Rajoy para encaminar una negociación que cierre en su integridad el Estatuto autonómico.

El presidente, a través de su número dos, Soraya Sáenz de Santamaría, se comprometió hace meses a concertar una reunión con Josu Erkoreka, el consejero vasco de Gobernanza Pública y Autogobierno, pero ese encuentro aún no se ha producido. Por eso, desde el Gobierno Vasco emplazan a Madrid a dar el paso definitivo que siente a ambas administraciones en la mesa de negociación y cumplir «íntegramente» el Estatuto vasco. «La pelota está en su tejado», aseguran fuentes del Gobierno Vasco.

El gabinete de Urkullu está en la convicción de que su equipo ya ha realizado todo lo que está en sus manos para abordar las transferencias pendientes, especialmente la de Prisiones y la gestión del régimen económico de la Seguridad Social, las dos prioridades fijadas por el Ejecutivo de coalición PNV-PSE. «Hemos realizado el 100% de nuestro trabajo; hemos actualizado el informe, lo llevamos al Parlamento Vasco y luego a Madrid. Son ellos los que tienen que dar el siguiente paso», insisten las mismas fuentes, que critican, además, no haber recibido aún una llamada desde finales de septiembre para que Erkoreka y Sáenz de Santamaría se reúnan definitivamente en la comisión mixta que tratará las transferencias pendientes.

Una vez celebradas las elecciones catalanas, desde el Gobierno Vasco consideran, asimismo, que ya no puede haber más excusas para arrancar cuanto antes con la negociación. Sin embargo, insisten en que «esta deuda que tienen con Euskadi» se tiene que solventar con una «relación bilateral». «Las transferencias se tratan en una relación de tú a tú. Ahora falta el 50% de la relación», manifiestan.

En cualquier caso, el Ejecutivo de Urkullu no quiere entrar a valorar las palabras de De Andrés y el cambio de talante del Gobierno central, que parece haber dejado sus reticencias en un segundo plano y se abre ahora, al menos, a abrir las conversaciones. «El cambio de actitud lo veremos cuando nos llame Soraya Sáenz de Santamaría», aseguran. A su juicio, completar el Estatuto de Gernika «urge» desde que entró en vigor la norma, porque se trata de una «ley orgánica incumplida». Y eso, según manifestó en su día Josu Erkoreka, es «prevaricar».

En la misma línea que su socio de Gobierno, el PSE, a través del secretario general de la formación en Gipuzkoa, Eneko Andueza, manifestó ayer «ansiar» que en el año 2018 se produzca la transferencia del «máximo» de competencias del Estatuto de Gernika pendientes «que sea posible». «Ojalá que éste sea el año en que se materialicen las transferencias pendientes», porque, a su juicio, sería «un gran paso» en la «normalización de las relaciones» institucionales, aseguró el socialista en una entrevista en Radio Euskadi.

Levantar el 155

Por otra parte, el portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban, volvió a insistir ayer en que habrá que ver qué sucede en Cataluña durante este mes de enero de cara a la posibilidad de negociar los Presupuestos Generales del Estado, y reiteró que el Gobierno del PP debería abordar «el problema político» con su actitud, más allá de «la reiterada amenaza del 155 y la mera aplicación de la ley» tras las elecciones autonómicas celebradas en Cataluña el pasado 21 de diciembre.

En una entrevista a Euskadi Irratia, Esteban manifestó que, para que su formación pueda entrar a negociar las Cuentas del Ejecutivo de Mariano Rajoy, «habrá que levantar el 155», pero también consideró que «los partidos catalanes que desde el primer momento aceptaron la convocatoria de elecciones y las formaciones nacionalistas que vencieron también deberán ir definiendo su camino político durante las próximas semanas».

El portavoz del PNV en el Congreso reconoció, además, que «es muy difícil dirigir un gobierno desde el extranjero», en referencia a la posibilidad de que Carles Puigdemont pueda ser investido de nuevo president.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos