El Gobierno Vasco se felicita de que la sentencia deje claro que no habrá «impunidad»

El portavoz del Gobierno Vasco, Josu Erkoreka, ayer en Vitoria./
El portavoz del Gobierno Vasco, Josu Erkoreka, ayer en Vitoria.

PP, PSOE y Ciudadanos ven garantizado que «la ley es igual para todos», mientras EH Bildu y Podemos observan un doble rasero judicial

Jorge Sainz
JORGE SAINZSAN SEBASTIÁN.

Las reacciones en Euskadi a la sentencia contra Iñaki Urdangarin fueron bastante escasas y medidas. La principal fue la del Gobierno Vasco, que se felicitó de que la sentencia del Tribunal Supremo sobre el caso Nóos deja al menos claro que los «graves hechos no van a quedar impunes». El portavoz del Ejecutivo autonómico, Josu Erkoreka, no quiso profundizar en un asunto que toca de lejos a Euskadi. Erkoreka argumentó, a preguntas de los periodistas, que el tema no afecta a los intereses de los vascos ni el Ejecutivo de Vitoria estaba personada en la causa. No obstante, sí quiso dejar claro que se ha demostrado «la existencia de hechos suficientemente graves como para constituir delitos susceptibles de condena penal». Poco más aportó un Erkoreka que se excusó en que todavía no había podido analizar «con rigor y seriedad la resolución».

Más incisiva se mostró EH Bildu Su portavoz en el Congreso, Marian Beitialarrangoitia, contrapuso la decisión sobre Iñaki Urdangarin con las sentencias dictadas en el 'caso Alsasua' o contra «independentistas». La representante de la coalición soberanista aseguró que, a su juicio, se ha demostrado que existen varios tipos de Justicia una para «la monarquía y los poderes fácticos», y otra para el independentismo. Se basó en el hecho de que no se pidiera el encarcelamiento inmediato ni se le detuviera. «Mientras hay personas que sin ser condenados llevan meses en prisión, Urdangarin sigue en el extranjero», se lamentó la diputada soberanista.

Fuera de Euskadi, la ministra de Justicia, Dolores Delgado, afirmó que «la ley es igual para todos» y que la sentencia del Supremo demuestra que se ha cumplido el Estado de Derecho. «Nadie está exento del cumplimiento de las leyes, tampoco el señor Urdangarin», afirmó Rafael Hernando (PP), quien exigió que no se intente manchar la imagen de la Monarquía. «Es una de las instituciones mejor valoradas por los españoles», apuntó el dirigente del PP. La nueva portavoz parlamentaria del PSOE, Adriana Lastra, recalcó que la sentencia del caso Nóos demuestra que «la ley es igual para todos, se llamen como se llamen y se apelliden como se apelliden». Juan Carlos Girauta, de Ciudadanos, agregó que «queda patente, y no es poca cosa, que todos estamos sujetos al cumplimiento de la ley».

«Privilegios»

En el bando crítico se situaron Podemos e Izquierda Unida. Pablo Iglesias aseguró que la sentencia del Tribunal Supremo confirma «la relación histórica» que existe, en su opinión, entre Monarquía y corrupción. «Por hacer una letra de una canción y cantarla hay gente que está en prisión y, sin embargo, Urdangarin goza de notables privilegios», afirmó el líder de la formación morada.

Por su parte, el coordinador general de IU, Alberto Garzón, denunció el «favoritismo» con que la Justicia trata a «la Casa Real y a los Borbones». «La Justicia es como las serpientes, solo muerde a los descalzos», dijo citando al escritor Eduardo Galeano. «Los descalzos son raperos y tuiteros y mientras están muy bien calzados los miembros de la Casa Real y los borbones».

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