El Gobierno Vasco ve el debate con «preocupación» y entiende que el Rey debería mediar

El Ejecutivo de Urkullu advierte al PP vasco de que no aproveche la crisis catalana para tratar de enfriar la reivindicación de las transferencias

JORGE SAINZSAN SEBASTIÁN.

El Gobierno Vasco quiere introducir una nueva variable en el conflicto de Cataluña. Desde el Ejecutivo de Vitoria expresan su sorpresa por la «ausencia» del Rey Felipe VI en esta encrucijada, y creen que debería cumplir con su «papel constitucional de moderar la relación entre las distintas instituciones» en conflicto, según fuentes gubernamentales.

El Gobierno Vasco siguió ayer con «respeto», pero con «preocupación» el devenir de los acontecimientos en Cataluña, con el turbulento debate en el Parlament sobre la ley del referéndum. El Ejecutivo autonómico de PNV y PSE-EE seguirá su propio camino de profundización del autogobierno vasco, pero no es ajeno a la crisis catalana. En este sentido, se extraña de que por ejemplo, en la apertura del año judicial del martes en la que estuvo presente, el monarca no hincara el diente a un asunto crucial. Aunque el lehendakari Urkullu se ha declarado «republicano» y pertenece a una formación abertzale, el gabinete autonómico no entiende que Felipe VI no haya actuado como «jefe de Estado» y mediador, tal y como marca la Constitución, entienden las fuentes consultadas. Sobre todo en un contexto de choque de trenes y falta de solución. El lehendakari lleva varios días reclamando la necesidad de «diálogo» y tender puentes para desbloquear la situación.

En el Gobierno Vasco también hay malestar, por otra parte, con las palabras del presidente del PP vasco, Alfonso Alonso, rebajando las expectativas de una transferencia de competencias pendientes a Euskadi (Seguridad Social y Prisiones) bajo el argumento de que ahora «no es el momento». En el Ejecutivo de Iñigo Urkullu entienden que Alonso está aprovechando la zozobra política creada en Cataluña para intentar frenar las pretensiones de Euskadi, «recogidas en el Estatuto de Gernika de 1978», recuerdan.

LAS CLAVESGOBIERNO VASCO Cree que el papel constitucional de Felipe VI exige que modere la relación entre instituciones PNV La formación jeltzale habla de situación «excepcional» y no ve «más solución que el diálogo»

La actitud del líder del PP no ha gustado en Ajuria Enea. A ello se suman las declaraciones de distintos responsables populares, desde el delegado del Gobierno en Euskadi, Javier de Andrés, al líder en Gipuzkoa, Borja Sémper, cuestionando la necesidad de traspasar la Seguridad Social al País Vasco bajo la tesis de que se rompería la caja única de las pensiones. El Gobierno Vasco entiende que su camino está desvinculado de Cataluña y seguirá reclamando las competencias pendientes. En este sentido, el consejero de Gobernanza Pública y Autogobierno y portavoz, Josu Erkoreka, interpreta estas declaraciones de populares vascos como «una actitud contraria a aplicar la ley». En este sentido, lamentó en Euskadi Irratia que, mientras en Cataluña el PP y el Gobierno central defienden el cumplimiento de la ley, en Euskadi dicen «justo lo contrario».

«Excepcionalidad»

En el PNV también siguieron con expectación el pleno de ayer, con buenas dosis de cautela. Al contrario que EH Bildu, los jeltzales no enviaron representantes al Parlament, aunque el presidente del EBB, Andoni Ortuzar, sí estará el lunes en la Diada. Fuentes de la dirección peneuvista señalaron que «lo ocurrido ayer en el Parlament de Catalunya se enmarca en la excepcionalidad, como excepcional está siendo todo lo que está ocurriendo en Catalunya de un tiempo a esta parte». Por ello, en el PNV entienden que «lo que queda en evidencia es que incluso cuando parece que no hay solución posible, incluso cuando todos los puentes parecen rotos, no hay más solución que el diálogo. Diálogo y política con mayúsculas. Política desde el respeto a las mayorías y a los principios democráticos», agregaron los jeltzales, en línea con lo defendido estos días por Urkullu.

También se pronunció la todavía secretaria general de Podemos Euskadi, Nagua Alba, que sostuvo que su partido defiende el modelo canadiense basado en la «bilateralidad y el pacto», pero que el modelo unilateral catalán del referéndum del 1 de octubre es «perfectamente legítimo como protesta ante la irresponsabilidad del Gobierno central».

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