El Gobierno Vasco afronta el reto de sacar adelante el Presupuesto sin descartar al PP

El Gobierno Vasco afronta el reto de sacar adelante el Presupuesto sin descartar al PP

Presentará un proyecto de cuentas que soslaye la crisis del 155 y que negociará también con EH Bildu y Elkarrekin Podemos

JORGE SAINZ SAN SEBASTIÁN.

El Gobierno Vasco aprobará hoy en su Consejo de Gobierno su proyecto de Presupuestos para 2018 que debe remitir al Parlamento antes del próximo lunes. PNV y PSE-EE necesitan, al igual que el año pasado, un escaño para asegurarse su aprobación y está determinado a conseguirlo desde mañana. El Ejecutivo de Iñigo Urkullu no descarta siquiera volver a lograrlo con el PP vasco, pese a la complicada relación a raíz de la crisis catalana y la ruptura de la negociación presupuestaria en Madrid. Por ello, el Gobierno Vasco no cierra tampoco la puerta a EH Bildu o Elkarrekin Podemos, con unas cuentas que, anuncian desde el Ejecutivo de Vitoria, van a ser lo suficientemente abiertas para que puedan recibir el respaldo de cualquiera de los tres grupos de la oposición.

Una vez que el Consejo de Gobierno apruebe hoy el proyecto de cuentas y exponga los números, las ejecutivas de los dos socios, PNV y PSE-EE, se reunirán para analizar la situación y ver qué apoyos se pueden buscar. El objetivo es poner en marcha una ronda como la del pasado año para tantear posiciones. Las reuniones comenzarían a partir de la próxima semana, una vez que el proyecto haya sido ya enviado a la Cámara autonómica. Sería primero con EH Bildu, segunda fuerza parlamentaria, y luego con Elkarrekin Podemos y con el PP. Unos populares que el domingo, en un mitin en Donostia, ya dejaron claro a Urkullu que si quiere contar con su apoyo a los Presupuestos deben evitar cualquier contagio o devaneo soberanista, lanzado un serio aviso a navegantes. No parece que en el Ejecutivo autonómico estén por la labor de seguir la senda de Carles Puigdemont, pese al apoyo mostrado por Urkullu al president tras el anuncio de Rajoy de intervenir el autogobierno catalán, respondido por el mandatario catalán en Twitter con un «eskerrik asko, lehendakari».

Desde Ajuria Enea, en todo caso, saben que la situación política actual nada tiene que ver con la del curso pasado, cuando el entendimiento con los populares estaba engrasado tanto aquí como en Madrid. La adopción por parte del Gobierno de Mariano Rajoy de medidas drásticas contra el proceso secesionista catalán, con intervención policial para frenar el referéndum y la reciente y dura aplicación del artículo 155 de la Constitución para cesar al Govern y convocar elecciones, no dejan margen político al PNV para volver a negociar con el PP. Las relaciones entre ambos no están ni mucho menos rotas pero sí tocadas.

El voto 38

En todo caso, desde Ajuria Enea insisten en que «no se cierra ninguna puerta» en la negociación presupuestaria vasca, como ya ocurrió el ejercicio pasado, aunque en algunos círculos gubernamentales se sigue viendo la opción del partido de Alfonso Alonso como la más factible para encontrar ese voto número 38 en el Parlamento Vasco. En el curso anterior, el modelo social alejó a peneuvistas y socialistas de EH Bildu o Elkarrekin Podemos, dos fuerzas de izquierdas que exigen un giro a la filosofía del gabinete Urkullu. No obstante, desde el Gobierno Vasco avanzan que el proyecto que ultima el consejero de Hacienda, Pedro Azpiazu, será «socialmente potente» para explorar también acuerdos con esas dos coaliciones, aunque, insisten los medios consultados, «no hay una novia o novio prefijado antes de sentarse hablar».

Aunque la negativa del PNV a negociar las cuentas del Estado ha llevado al ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, a prorrogar los Presupuestos de España, en el Gobierno Vasco no se plantean la opción de la prórroga, sino que arrancan con la «total determinación» de sacar adelanto su proyecto. Además, está afianzado en una previsión de crecimiento económico todavía mayor de la que se pensaba, (un punto mas hasta el 2,4%), y con independencia de la reducción a la baja por parte de Madrid por la incertidumbre en Cataluña. Lo elemental para el lehendakari es dar luz verde a un Presupuesto que lleve a Euskadi a la bonanza, y es una herramienta crucial para seguir en la senda del crecimiento, por lo que es «fundamental buscar ese apoyo que falta» y evitar la prórroga. Todo un reto en unas circunstancias sobrevenidas y de inestabilidad por el proceso de Cataluña. Unas dificultades a las que se añaden el bloqueo de la negociación, que no se ha llegado ni a abrir, de las 37 transferencias del Estatuto de Gernika pendientes y que parece difícil conseguir sin negociación presupuestaria entre jeltzales y populares en Madrid.

Respecto al conflicto entre el Estado y la Generalitat, el lehendakari sigue pensando que Puigdemont sigue sin cerrar las puertas al diálogo, aunque le ha sugerido, también, que utilice la vía electoral como salida, aunque el portavoz del Govern, Jordi Turull, cerró de momento esa puerta este mismo domingo. También en el seno del PNV hay honda preocupación por el devenir de los acontecimientos y su influencia.