El Gobierno mantiene el hilo con el PNV para intentar activar los Presupuestos tras el 21-D

Ministros, presidentes autonómicos y algunos de los principales empresarios españoles acudieron ayer al desayuno informativo de Rajoy. / J. GARCÍA
Ministros, presidentes autonómicos y algunos de los principales empresarios españoles acudieron ayer al desayuno informativo de Rajoy. / J. GARCÍA

Lo jeltzales insisten en que no existe negociación sobre las Cuentas del Estado y que tampoco la habrá hasta que no se resuelva la crisis catalana

AINHOA MUÑOZ SAN SEBASTIÁN.

El Gobierno y el PP mantienen abierta una vía de diálogo con el PNV para intentar activar la negociación sobre los Presupuestos Generales del Estado. Fuentes de absoluta solvencia consultadas por este periódico confirman que los contactos se han producido, aunque solo han servido hasta el momento para que los populares conozcan de primera mano la negativa de los jeltzales a analizar las Cuentas de Mariano Rajoy hasta que se celebren la elecciones del 21-D.

Lo cierto es que el Gobierno central no se da por vencido -a pesar de las insistentes advertencias públicas del PNV a no negociar los Presupuestos hasta que no se resuelva la crisis catalana-, y mantiene el hilo con los jeltzales. Ayer, además, lo confirmó el propio Rajoy durante su intervención en un desayuno informativo en Madrid, donde adelantó que su gabinete ya ha mantenido conversaciones al respecto con el PNV -así como con Ciudadanos y los grupos parlamentarios canarios- para tratar de recabar los apoyos necesarios que faciliten la aprobación de los Presupuestos del 2018. Y el voto jeltzale vuelve a ser clave.

Además de las declaraciones del presidente del Gobierno que vendrían a confirmar que sí hay diálogo entre Sabin Etxea y la Moncloa para tantear al PNV como posible futuro socio negociador, las mismas fuentes corroboran que existen «cauces fluidos» entre dirigentes de ambos partidos para intentar encauzar una negociación presupuestaria. Unos contactos que, no obstante, tan solo han servido hasta ahora para constatar que la formación liderada por Andoni Ortuzar no está dispuesta a mover ficha hasta que no se alumbre un nuevo escenario político derivado de las elecciones catalanas.

Los contactos han servido para constatar que el PNV no moverá ficha hasta los comicios

Precisamente, desde el Gobierno central asumen que el principal escollo para contar con el apoyo del PNV no es un asunto económico, si no político y muy centrado en la situación que se ha dibujado en Cataluña tras la declaración unilateral de independencia y aplicación por parte de Madrid del artículo 155 de la Constitución como respuesta.

Sin embargo, Rajoy no está dispuesto a tirar la toalla y confía en que se propicie un mejor clima de entendimiento con el PNV y pactar con los jeltzales tras el 21-D. Asume, eso sí, que no podrá emprender la negociación con el resto de grupos parlamentarios hasta enero. Ayer apuntó, de hecho, que confía en que el próximo mes se pueda alcanzar un acuerdo «razonable» y se pueda seguir aprovechando «el buen momento económico». El Gobierno, no obstante, tiene la obligación de presentar antes de que finalice el año la prórroga de los Presupuestos.

Las afirmaciones de Rajoy sobre las conversaciones que mantiene su Gobierno con el PNV, sin embargo, fueron rechazadas «categóricamente» por fuentes oficiales de la formación peneuvista. Según aseguraron ayer a este periódico, no se ha mantenido contacto alguno -ni tienen, de momento, ninguna reunión prevista con el Ejecutivo de Rajoy- a propósito del proyecto presupuestario. Las mismas fuentes, eso sí, han admitido que el Gobierno Vasco y el Ejecutivo central sí mantienen contactos, pero para abordar los compromisos adquiridos en las Cuentas de 2017 y todavía pendientes de materializar, como los de determinadas infraestructuras, entre ellas el Tren de Alta Velocidad.

Los nacionalistas vascos insisten en que «no se están negociando» los Presupuestos del Estado, «entre otras cosas porque ni siquiera hay proyecto presupuestario». Además, recuerdan que el PNV ya advirtió de que «hasta que no se normalizara la situación en Cataluña, no se dan las condiciones propicias para entrar en la negociación». «Los Presupuestos son, ahora mismo, el último problema que tiene el Gobierno de Rajoy», manifiestan desde la formación jeltzale. A su juicio, a pesar de que se haya rebajado la tensión política -y mediática- del proceso secesionista catalán, «la situación sigue siendo grave y de excepcionalidad».

Por eso, desde el PNV insisten, una vez más, en que cuando se normalice la situación catalana «valoraremos si se dan las condiciones para abrir una negociación presupuestaria».

Los jeltzales, claves hoy

El Gobierno, por su parte, trabaja contrarreloj para convencer al PNV de que evite un golpe certero de Podemos y el PSOE hoy en el último pleno del año. La Cámara debate la toma en consideración de una proposición de ley de la formación que dirige Pablo Iglesias para cambiar los criterios de la regla de gasto, la norma que impide a los ayuntamientos aumentar el desembolso público por encima de un porcentaje determinado, incluso en el caso de que tengan superávit.

Si saliera adelante, podría considerarse casi un autogol porque fue un despiste del propio Ejecutivo lo que permitió que la propuesta de Podemos, presentada al calor de la trifulca que mantiene el Ministerio de Hacienda con el Ayuntamiento de Madrid, llegara al pleno. Como otras iniciativas legislativas de la oposición, ésta podría haber sido bloqueada, dado que su entrada en vigor podría alterar los Presupuestos Generales del Estado, pero el veto gubernamental llegó al registro cuatro minutos fuera de plazo. Hace dos semanas, una proposición no de ley pactada con el PSOE, y con un planteamiento muy similar, salió adelante con el apoyo de PDeCAT, ERC, Compromís, Bildu, y la abstención del PNV, informa Paula de las Heras.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos