El Gobierno alaba la «estabilidad» que ofrece el PNV y Erkoreka urge a hablar de transferencias

Fátima Báñez y Beatriz Artolazabal se dan la mano en presencia de Soraya Sáenz de Santamaría. / EFE

Sáenz de Santamaría pone a Euskadi como ejemplo frente «a los que apuestan por la radicalidad». La vicepresidenta pasa por Vitoria sin negociar nuevas competencias, aunque su Ejecutivo hace un gesto al traspasar dos líneas ferroviarias

MIGUEL VILLAMERIEL SAN SEBASTIÁN.

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, aprovechó ayer su visita a Vitoria para alabar que «Euskadi está contribuyendo a la estabilidad de España a través de importantes acuerdos con el PNV», una afirmación a la que el Ejecutivo de Urkullu replicó minutos después con el recordatorio de que aún quedan una veintena de transferencias pendientes para culminar el Estatuto de Gernika. Es decir, la estabilidad y «moderación» de la que se vanagloria el gabinete de Rajoy deben tener su reflejo en las relaciones bilaterales entre los gobiernos central y vasco. Así lo recalcó el portavoz del Ejecutivo vasco, Josu Erkoreka, que recordó que las competencias pendientes se podrían transferir a Euskadi «ahora mismo» si el Gobierno central mostrase «voluntad política» para ello.

El paso de Sáenz de Santamaría por Euskadi, en su cuarta visita en el último año, se saldó sin un encuentro al más alto nivel entre la vicepresidenta y Erkoreka, que debería ser su interlocutor más directo al desempeñar el cargo de consejero de Gobernanza Pública y Autogobierno. La 'número dos' del Ejecutivo de Rajoy participó en la junta directiva del PP vasco, visitó la fábrica de Mercedes Benz en Vitoria y asistió a la firma de un protocolo sobre Lanbide entre la ministra de Empleo, Fátima Báñez, y la consejera Beatriz Artolazabal. Pero en la agenda de Sáenz de Santamaría no hubo un hueco para reunirse con Erkoreka, que hace cerca de un mes trasladó su intención de mantener un encuentro con ella para tratar de cuestiones relacionadas con el autogobierno. Entre ellas, con un papel destacado, las transferencias estatutarias pendientes.

Erkoreka quitó ayer importancia a que la reunión con la vicepresidenta no se haya producido en esta visita y se mostró convencido de que «tendremos ocasión de plantear las prioridades del Gobierno Vasco sobre las transferencias pendientes más adelante». Aunque, al mismo tiempo, volvió a apelar a la «voluntad política» del Ejecutivo de Rajoy para impulsar una negociación a la que le está costando arrancar. «El único obstáculo para que las transferencias no se lleven a cabo en estos momentos es la voluntad del Gobierno central», afirmó Erkoreka.

La negociación se resiste

Los gobiernos vasco y central han cerrado varios acuerdos de calado en los últimos meses al calor del apoyo presupuestario del PNV en el Congreso, que ha permitido recuperar una sintonía que estuvo enterrada durante la etapa de la mayoría absoluta del PP, pero el Ejecutivo de Rajoy se resiste a abrir una negociación sobre las transferencias pendientes. Una de las razones es que los populares quieren desvincular cualquier avance en autogobierno de las negociaciones presupuestarias, y otra es que las prioridades que ha marcado el Gobierno Vasco -Prisiones y régimen económico de la Seguridad Social- despiertan serios recelos en la Moncloa.

Sáenz de Santamaría pasó ayer de puntillas por estas reivindicaciones del Ejecutivo de coalición de PNV y PSE y centró su discurso de Vitoria en ensalzar la «estabilidad» que han proporcionado los últimos acuerdos alcanzados con el partido jeltzale, como el de los Presupuestos de 2017 o el techo de gasto del próximo año. «Hoy Euskadi contribuye a la estabilidad en España», sentenció la vicepresidenta en su mensaje ante la junta directiva del PP vasco. La vicepresidenta contrapuso también esta opción del PNV por «la centralidad y la moderación» con la apuesta por «la radicalidad y el populismo» que realizan otras instituciones, en una referencia velada a Cataluña. En ese sentido, advirtió a Carles Puigdemont, sin nombrarlo, que «los gobiernos que apuestan por el extremismo, el fanatismo y por aislarse, acaban quedándose solos».

Sáenz de Santamaría valoró el «diálogo fructífero» que se ha establecido entre los ejecutivos español y vasco, que han «sabido encontrar objetivos compartidos al servicio del interés general de España». «Este es un modelo a seguir en una legislatura colaborativa, marcada por los acuerdos y el diálogo. Una manera de hacer política que convierte la moderación y el entendimiento en un instrumento», aseguró.

El ejemplo de Ferrocarriles

A pesar de que las negociaciones entre gobiernos por las transferencias pendientes no se han iniciado, el Ejecutivo de Urkullu al menos anunció ayer que se ha producido un primer gesto en relación a una de las competencias que también ha situado como prioritarias: la de Ferrocarriles. Ambos ejecutivos han iniciado los trámites para que en 2018 Euskadi gestione las dos primeras líneas de tren de las once que reclama en cumplimiento de las competencia de Ferrocarriles recogida en el Estatuto.

Se trata de las líneas Basurto Hospital-Ariz y la de Irauregi-Lutxana-Barakaldo, ambas en Bizkaia, que pasarán a manos de las instituciones vascas a principios de 2018, cuando finalicen las obras de soterramiento que en estos momentos se están ejecutando, según detalló ayer Erkoreka en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno.

Tal y como explicó el portavoz del Ejecutivo vasco, el Gobierno central va a levantar la catalogación de «interés general» de las dos líneas que en la actualidad son de titularidad de ADIF para poder efectuar la transferencia a Euskadi de las «funciones y servicios» de ambas. De estar forma, el Gobierno español desbloquea, por primera vez, esta competencia y cumple definitivamente con una sentencia del Tribunal Constitucional que, en 2016, dio la razón a Euskadi y anuló la inclusión de estas dos líneas en el 'Catálogo de Líneas y Tramos de la Red Ferroviaria de Interés General'.

Estas dos líneas, que transcurren íntegramente por Euskadi, son solo dos de los once tramos que el Gobierno Vasco reclama para cerrar la competencia de Ferrocarriles. Por tanto, Erkoreka avanzó que a partir de ahora intentarán «seguir convenciendo al Gobierno central de que levante la catalogación de interés general de las otras nueve líneas» para que se pueda completar el traspaso.

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