La fundación de Korta dejará de celebrar los aniversarios sin renunciar a su memoria

Jesús Mari Mujika, Andoitz Korta y Jesús Alberdi, ayer en un hotel de San Sebastián durante la rueda de prensa.
Jesús Mari Mujika, Andoitz Korta y Jesús Alberdi, ayer en un hotel de San Sebastián durante la rueda de prensa. / LOBO ALTUNA

Continuará impulsando proyectos educativos y deportivos con los valores del empresario guipuzcoano asesinado por ETA en el año 2000

AINHOA MUÑOZ SAN SEBASTIÁN.

El acto de recuerdo a Joxe Mari Korta que tiene lugar cada 8 de agosto frente a la empresa familiar, situada en el polígono industrial de Zumaia, no volverá a repetirse. El nuevo tiempo sin la violencia de ETA ha propiciado que la Fundación Joxe Mari Kortaren bidetik tome la decisión de dejar de convocar la concentración que, anualmente, ha realizado a lo largo de los últimos años para recordar la figura del empresario guipuzcoano asesinado por la organización terrorista en el 2000. Eso no quiere decir, sin embargo, que el organismo renuncie a seguir honrando la memoria del que fuera presidente de Adegi.

La decisión de dar por finalizado este homenaje, en el que se reunía una nutrida representación de familiares y amigos de Korta, así como numerosos dirigentes políticos, fue adoptada el pasado diciembre por la asamblea general de socios de la fundación, pero no fue hasta ayer cuando el propio hijo de Korta, Andoitz, dio a conocer la decisión.

La razón de no concentrarse en el mismo lugar en el que ETA asesinó con un coche bomba a su padre, según explicó, es que «el fin del terrorismo ha traído consigo un nuevo panorama a nuestro país». No obstante, puntualizó que la fundación seguirá abierta a participar en actos «tanto institucionales como de otras víctimas» y a manifestarse «públicamente» sobre distintas cuestiones relacionadas con el terrorismo. Asimismo, hizo hincapié en que la asociación continuará con su actividad habitual centrándose en los «valores que presidieron la vida» de Korta.

En este sentido, se refirió a la «ética en la empresa, el esfuerzo y el trabajo en equipo tanto en el deporte como en otros ámbitos de la vida», así como en la «innovación y los recursos humanos que facilitan la mejora formativa de los alumnos de formación profesional». Todo ello, apuntó, sin renunciar al decálogo que sobre la convivencia y la reconciliación aprobó la fundación en 2013 y que, entre otros aspectos, se felicita por el fin del terrorismo, aboga por la «pacificación», rechaza la violencia y reclama un «reconocimiento» de que «fueron asesinatos injustos», así como el respeto a las víctimas.

Andoitz Korta estuvo acompañado por los miembros del patronato Jesús Alberdi y Jesús Mari Mujika. Ambos quisieron aclarar que la decisión de dejar de celebrar las concentraciones supone «una aportación a un proceso gradual de la consecución de la normalidad en la sociedad en un momento cualitativamente distinto a la década de los años 2000».

Proyectos de innovación

Alberdi incidió en que la fundación seguirá dando continuidad a los objetivos especificados en sus estatutos como «mejor forma de recordar a Joxe Mari». Así, seguirán trabajando por el impulso a la formación teórica y práctica de los jóvenes, a los proyectos de innovación y educación integral, a la mejora de los recursos humanos, al emprendimiento, al deporte y a la salud de la juventud. Todo ello unido a la «honestidad, el esfuerzo personal, el diálogo constructivo, un humanismo solidario y comprometido y el amor al país» que caracterizó a Joxe Mari Korta.

Así, manifestaron que seguirán impulsando deportes como el ciclismo y otra iniciativas de los más jóvenes en los que el esfuerzo personal, el trabajo en equipo, la solidaridad y la salud sean los ejes fundamentales para el desarrollo personal. En este sentido, desvelaron que la fundación respaldará un proyecto piloto de formación dual con un centro guipuzcoano que incluirá «la inserción estructurada de disciplinas referentes a la ética y los valores».

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