Una falsa alarma de atentado puso el viernes en alerta a la Ertzaintza en San Sebastián

Imagen de archivo de unos ertzainas en la Parte Vieja donostiarra. /UNANUE
Imagen de archivo de unos ertzainas en la Parte Vieja donostiarra. / UNANUE

La fuga de un menor de origen magrebí de un centro tutelado provocó un despliegue preventivo cuando se descubrió que podía estar planeando un ataque en el Kursaal

Miguel Villameriel
MIGUEL VILLAMERIEL

La tensión que viven las fuerzas de seguridad tras los atentados del jueves en Barcelona y Cambrils llegó el viernes hasta la Ertzaintza, que durante unas horas vivió en estado de alerta ante un posible ataque yihadista en San Sebastián que resultó ser una falsa alarma. El protagonista de esta presunta amenaza es un menor de edad de origen magrebí que reside en un centro tutelado de la Diputación de Gipuzkoa.

Según fuentes del Departamento vasco de Seguridad, la semana pasada no se presentó en el centro después de una salida, como ya había hecho en otras ocasiones. Pero esta vez la alarma cundió entre los educadores sociales del centro cuando descubrieron algunas anotaciones en las que se fantaseaba con un ataque en las inmediaciones del Kursaal donostiarra. Los atentados cometidos el jueves en Cataluña por una célula yihadista integrada por jóvenes llevó a los trabajadores a ser precavidos y poner en conocimiento de la Ertzaintza la fuga del menor, que fue localizado horas después de que se intensificase el protocolo de búsqueda. En el posterior interrogatorio, el joven aseguró que no tenía intenciones de perpetrar un atentado, sino que había planeado un ataque «por diversión», como parte de una especie de «juego de rol». Hasta que se descartó cualquier peligro, la Policía vasca mantuvo durante seis horas un dispositivo especial de seguridad en el centro de San Sebastián para prevenir un posible ataque.

El viernes por la noche Donostia apuraba las fiestas de Semana Grande y miles de personas paseaban por el centro de la ciudad. En esas condiciones, y con los precedentes de la víspera en Cataluña, los agentes de la Ertzaintza recibieron la instrucción de extremar la alerta hasta que se descubriera si la amenaza del menor desaparecido tenía fundamento, especialmente en la zona cercana al Kursaal. Algunos agentes patrullaron la zona con armas largas y chalecos antibalas, aunque no se suspendió ningún acto festivo programado. Se informó también a la Policía Municipal donostiarra para coordinar todas las actuaciones.

Fuentes del Departamento de Seguridad señalaron este domingo que sería excesivo hablar de que se activó el protocolo antiyihadista ante la sospecha de un atentado inminente, pero reconocieron que se intensificó tanto la presencia policial como la alerta. En cualquier caso, señalaron que finalmente se trató de una «falsa alarma». Ni siquiera hay constancia de que el menor tutelado, de 17 años, «haya vivido un proceso de radicalización». Sí que se trata de un joven que ha tenido algunos problemas en su centro tutelado a causa del «desarraigo» que viven muchos de los adolescentes que dejan su tierra y su familia para viajar a Europa.

Lo ocurrido con este menor tutelado, no obstante, llevará al Gobierno Vasco y a las diputaciones forales a extremar la atención sobre los centros tutelados donde residen jóvenes de origen magrebí, que pueden ser un blanco fácil para los reclutadores yihadistas. De hecho, preocupa que entre las notas del joven, además del posible ataque en la zona del Kursaal, se incluyeran anotaciones sobre un ‘Kalashnikov’. Además, el menor sorteó el pasado martes un primer control de la Policía Municipal donostiarra al aportar una documentación falsa.

Fotos

Vídeos