Erkoreka descarta el riesgo de ruptura con el PSE por sus diferencias sobre el informe sobre torturas

Erkoreka, en una rueda de prensa/
Erkoreka, en una rueda de prensa

Ambos partidos «compartimos la necesidad de reparación de las víctimas policiales», ha asegura el portavoz del Gobierno Vasco

Miguel Villameriel
MIGUEL VILLAMERIEL

La polémica por el informe sobre torturas que el Gobierno Vasco presentó el lunes y que provocó un desmarque inmediato del PSE, uno de los socios del Ejecutivo de Urkullu, ha tenido continuidad este martes por la mañana en la celebración del Consejo de Gobierno, donde jeltzales y socialistas han vuelto a poner sobre la mesa sus "diferencias" sobre esta cuestión. El portavoz del Gobierno Vasco, Josu Erkoreka, ha confirmado en rueda de prensa que el Consejo ha tratado el informe sobre torturas elaborado por el Instituto Vasco de Criminología, aunque ha descartado que se pueda producir "una ruptura o inicio de ruptura" en el seno del Ejecutivo porque, más allá de las "pequeñas diferencias en la valoración de un informe", no existen discrepancias de fondo "en la necesidad de reconocer y reparar a las víctimas de abusos policiales, como demuestra el hecho de que los dos partidos defendemos la validez de la ley que ambos aprobamos en 2016 en el Parlamento Vasco para reparar a este tipo de víctimas".

El dossier encargado por el Gobierno Vasco la anterior legislatura, que recoge 4.113 casos de torturas y ha provocado las críticas de PSE, PP y sindicatos de la Ertzaintza, no tendrá efectos inmediatos en la acción del Ejecutivo de coalición, que se limitará a remitirlo a la ponencia de Memoria y Convivencia del Parlamento Vasco, según ha explicado Erkoreka. El portavoz ha insistido en que "se puede discrepar del informe o de la metodología empleada como de cualquier trabajo académico", pero ha recaldado que "el prestigio local e internacional de instituciones como la UPV, el Instituto Vasco de Criminología o el director del trabajo, el forense Francisco Etxeberria, están fuera de toda duda". A su juicio, "el informe tiene un aval científico firme y eso hay que subrayarlo".

Erkoreka ha señalado que "el informe muestra que el Gobierno Vasco es maduro desde el punto de vista democrático y no tiene ningún problema en arrojar luz sobre posibles vulneraciones de derechos humanos que ocurrieron en el pasado, para analizarlas de un modo crítico". Ha reiterado que, "puede haber diferencias entre el PNV y el PSE a la hora de valorar el resultado del informe, pero no se plantea ningún tipo de ruptura porque los dos partidos seguimos compartiendo lo básico, que es la reparación a las víctimas de abusos policiales". Ha añadido que "si discrepáramos en el fondo, sí podría producirse una quiebra fundamental en una cuestión clave del Gobierno", pero ha insistido en que en el fondo no hay discrepancias.

Respecto a la posibilidad de que el Gobierno Vasco vaya a emprender alguna acción concreta para reparar a las más de 300 víctimas de torturas que se le atribuyen a la Ertzaintza en el informe, Erkoreka ha indicado que "el trabajo se ha elaborado desde el anonimato de los testimonios", por lo que tendrían que ser las personas que denuncian las torturas las que lo pongan en conocimiento de la Justicia, en el caso de que estos delitos no hayan prescrito penalmente. En el caso de que hubieran prescrito, "podrían acogerse a las previsiones de la ley de abusos policiales de 2016", algunos de cuyos artículos están recurridos en estos momentos ante el Tribunal Constitucional por el Gobierno central. Es decir, el informe no tendrá ningún efecto por sí mismo porque "utiliza una metodología de aproximación genérica, pero no individualizada, ya que no se ha elaborado caso a caso".

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