Erkoreka afirma que en memoria histórica «aún queda mucho por hacer»

El acto se celebró junto a la escultura 'Matxitxakoko Guda'./Irekia
El acto se celebró junto a la escultura 'Matxitxakoko Guda'. / Irekia

El Gobierno Vasco se suma al homenaje a los combatientes en la batalla de Matxitxako y destaca su «defensa de la democracia y la libertad»

Miguel Villameriel
MIGUEL VILLAMERIEL

El Gobierno Vasco aprovechó ayer su presencia en el acto de recuerdo a los combatientes en la batalla de Matxitxako, enfrentamiento cumbre de la Guerra Civil en aguas del Cantábrico, para dejar claro que «aún queda mucho por hacer en memoria histórica para rescatar del olvido a todas las personas que sufrieron en defensa de la democracia y la libertad». El consejero de Gobernanza Pública y Autogobierno y portavoz del Ejecutivo de coalición de PNV y PSE, Josu Erkoreka, consideró que la implicación de la instituciones públicas en estos actos de recuerdo «es obligada» y señaló que el pleno reconocimiento a las personas que lucharon contra la insurrección militar del bando franquista «es una asignatura pendiente».

En un momento en el que Gogora, el instituto vasco de Memoria, Convivencia y Derechos Humanos, acaba de aceptar el encargo del Parlamento para realizar un informe que servirá de germen para una futura ley vasca de Memoria, Erkoreka destacó que «las instituciones deben fomentar la memoria democrática porque incluye el reconomiento a quienes sufrieron para defender la libertad, la paz y los derechos humanos». Es por eso que ayer una representación del Gobierno Vasco encabezada por el propio Erkoreka arropó el homenaje organizado por la asociación Matxitxako Elkartea entre Bermeo y Bakio, donde se ubica la escultura de Nestor Basterretxea que recuerda la batalla de Matxitxako. También asistieron la secretaria general del PSE, Idoia Mendia, y la directora del Instituto Gogora, Ain-tzane Ezenarro. El acto contó con la presencia de Juan Azkarate, el último superviviente de la Marina de Guerra Auxiliar de Euzkadi que batalló en Matxitxako en 1937.

La Marina de Guerra Auxiliar de Euzkadi fue una de las unidades militares que tomaron parte en la Guerra Civil para ayudar a la armada republicana. La batalla del cabo de Matxitxako se produjo el 5 de marzo de 1937 y enfrentó a las marinas de guerra formadas por el Gobierno Vasco del lehendakari Aguirre y las del bando franquista. Un total de 27 combatientes del buque Nabarra fallecieron durante la batalla.

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