Eneko Goia: «El potencial turístico de Donostia es una oportunidad magnífica para nosotros»

El alcalde donostiarra, Eneko Goia (PNV), en el centro del salón de plenos del Ayuntamiento, rodeado de los Gigantes de Itzurun, recién rehabilitados. / LOBO ALTUNA

«Esta es una ciudad atractiva, con calidad de vida e historia, me parece mentira que haya que repetir esta obviedad»

ANA VOZMEDIANOSAN SEBASTIÁN.

Ha pasado cinco días en Londres con su mujer y sus tres hijos y se prepara ahora para vivir la Semana Grande, con incidentes previos contra el modelo turístico. Mira con preocupación a Cataluña y defiende su pacto de gobierno y su relación con el PSE.

-¿Se le han acabado las vacaciones, señor Goia?

-Procuro coger unos días en los momentos más relajados que nunca pasan de una semana. Esta vez han sido cinco en los que he aprovechado el evento del Orfeón en Londres para quedarme luego unos días con mi mujer y mis tres hijos, Eider de once años y los mellizos, Aizpea e Iñaki, de ocho.

«No me llevo mal con Gasco, tenemos una relación de confianza y llegamos a acuerdos»

-Familia numerosa... ¿Qué opción de alojamiento ha elegido? A ver si algunos le van a poner verde por utilizar apartamentos.

-Yo soy de camping. Compramos una furgoneta para viajar con los niños y con el perro, que desgraciadamente ya no está con nosotros. Tenemos una buena tienda de campaña y Francia ha sido nuestro principal destino porque es un lugar muy cómodo para viajar en este plan. Pero no voy a negar que también he utilizado apartamentos turísticos.

-Nunca ha ocultado su admiración por el alcalde Ramón Labaien. Él soñó con que San Sebastián se convirtiera en otro Montecarlo, y usted se encuentra ahora con que, desde otra perspectiva diferente, surge un movimiento que denuncia masificación. ¿Cobraría usted por entrar en las playas?

-(Cara de sorpresa) Nunca me lo he planteado y eso que he oído en algún programa de televisión que obligábamos a pagar un euro. Hoy, (el jueves) que no para de llover, hace un día adecuado para insistir en que nuestro atractivo no pivota sobre la playa. Mire, no me gusta hablar de turismo de calidad por las connotaciones clasistas que pueda tener y las palabras de Labaien podían resultar excesivas, pero lo cierto es que su enfoque era adecuado. Creo que Donostia es atractiva por lo que es, porque puede ofrecer una experiencia de vida. Siempre ha hecho esa apuesta más allá de las playas, para empezar porque la meteorología le ha obligado.

-Hace un año, en vísperas de fiestas, se le preguntaba por las elecciones. Ahora toca turismo, una cuestión casi inimaginable hace doce meses. ¿Se hubiera esperado pintadas e incidentes?

-¿La verdad? Me lo temía. Lo digo en serio. Me lo tomo por el lado positivo, debe ser que algunos creen que no tenemos grandes problemas en la ciudad, pero lo cierto es que sospechaba que pudieran producirse estos comportamientos por parte de elementos que no lograban llamar la atención con otras cosas y que vieron que este tema podía venirles bien. Así ha sido y han encontrado un filón. Si lo que se quiere es un debate que además ya se ha producido con el Plan Director, estas no son ni las mejores condiciones ni el mejor modo de reclamarlo.

«No voy a ocultar que no me gusta el Gobierno de España, pero el PNV ha hecho lo que debía»

-Usted defiende el potencial turístico de la ciudad.

-San Sebastián es más que una ciudad turística, es un lugar que está muy bien, con una gran calidad de vida que lo hace atractivo gracias a su fortaleza y a su historia. En el pasado fue una ciudad más turística que ahora. Ese potencial es una oportunidad magnífica para nosotros y lo que me parece mentira es que tengamos que repetir esa obviedad.

-¿Qué espera de la manifestación de Ernai? ¿La Semana Grande debe comenzar siempre con alguna protesta?

-No sé lo que esperar porque, visto lo visto, algunos creen que han encontrado ese filón del que le hablaba y tengo que decir que lo que dice Arnaldo Otegi de que no habrá incidentes no me lo creo demasiado aunque espero que no los haya. ¡Faltaba más! Respecto al inicio de la Semana Grande, sí, parece que estas protestas forman parte del programa. La izquierda abertzale se ha encontrado con la indiferencia hacia temas que planteaba y tal vez por eso ha cambiado ahora al turismo.

-¿Hay algún dispositivo especial?

-Como siempre, y funciona durante todas las fiestas. Contamos con un plan de seguridad que ya se ha presentado en el que se detallan los distintos elementos con los que se cuenta para garantizar que la Semana transcurre con normalidad, con el foco puesto en las agresiones sexuales, que ahora mismo son lo que más nos preocupa en esta materia.

-Cuando llegó al despacho de Alcaldía no dudó en definirse como un independentista capaz de ser el alcalde de todos los donostiarras. ¿Sigue pensando igual?

-Todo. Sigo siendo el mismo, al menos en las cosas esenciales.

-Como partidario del derecho a decidir, ¿como ve el procés catalán?

-Lo primero que quiero matizar es que una cosa es ser partidario del derecho a decidir y otra ser independentista. Yo soy ambas cosas. Respecto al procés, lo veo con preocupación. Se está llegando a un escenario complicado en el que la actitud del Estado es ciega y muestra que no tiene una visión de Estado.

-¿Existen dos sensibilidades diferentes en el seno del PNV en relación con Cataluña?

-¿Dos? En mi partido hay muchas sensibilidades sobre esta cuestión.

-¿Es usted de los que piensan que es un modelo a seguir?

-Soy de los que piensa que cada uno debe tener su modelo y su camino y respetar a la vez el que tienen los demás. Tengo muy claro que la respuesta que ellos obtienen ahora es la misma que hemos tenido nosotros y que podríamos tener en un futuro. Siento una gran solidaridad con lo que están haciendo, aunque el modelo no sea el mío.

-Conviértase en adivino: ¿Habrá referéndum el día 1 de octubre?

-No lo sé, de verdad. No lo sé.

-Ustedes han optado por otra línea que es la del acuerdo con el PSE para gobernar tanto en el Gobierno Vasco como en las diputaciones y en los municipios en los que es posible. ¿El balance de la legislatura hasta ahora?

-Para mí el balance es positivo en lo que se refiere a la ciudad, que es mi ámbito y mi preocupación. Teníamos que buscar un acuerdo que dotara de estabilidad y fortaleza al gobierno municipal porque el marco anterior no era el adecuado. Lo hemos conseguido.

-¿Cómo es su relación con su teniente de alcalde, Ernesto Gasco? Las malas lenguas afirman que es más que distante...

-No tengo una mala relación con Gasco, en serio. Mantenemos una relación de confianza, nos decimos lo que pensamos y aunque creamos cosas diferentes somos capaces de llegar a puntos de acuerdo. Sé que repito esto como un mantra, pero considero que, en política, las relaciones personales son una cosa y el debate sobre proyectos es otra y ambos compartimos esa opinión.

-Por cierto, ¿se siente cómodo viendo a su partido pactando con el PP?

-Incómodo no. No le voy a ocultar que no me gusta el Gobierno de España, pero algunos no fueron capaces de quitarlo y poner otro y eso no fue culpa nuestra, del PNV. Siempre hemos dicho, además, que nuestro objetivo es buscar lo mejor para el país. Considero que, en la situación actual, sin opciones para el cambio, hacemos lo que debemos hacer.

-Seguimos hablando de pactos. ¿Es posible un acuerdo de gobierno entre ustedes y EH Bildu?

-Ufff... Debería ser posible algún día, porque eso significaría que hemos llegado a la normalidad, pero no lo veo fácil. Primero porque quedan cosas que se tienen que aclarar, algunas entre ellos mismos. No les veo preparados para ello.

-¿Cómo observa el debate de los presos y la disolución de ETA?

-Creo que se deberían dar pasos. La posición del Gobierno español me resulta, no sé si comprensible o no, pero desde luego poco inteligente. Quiero que se disuelva ETA lo antes posible, pero considero que también se pueden hacer otras hasta que llegue ese momento.

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