Eneko Andueza: «El pacto PNV-PSE es el mejor espejo para que Cataluña se mire y entienda que se puede acordar entre diferentes»

El secretario general del PSE de Gipuzkoa, Eneko Andueza, posa en su despacho de la sede donostiarra de la calle Prim. /LUIS MICHELENA
El secretario general del PSE de Gipuzkoa, Eneko Andueza, posa en su despacho de la sede donostiarra de la calle Prim. / LUIS MICHELENA
Secretario general del PSE de Gipuzkoa

«Si el PP no hubiera actuado de manera tan irresponsable en otros momentos, la situación catalana no sería la que es»

A. GONZÁLEZ EGAÑASAN SEBASTIÁN.

Eneko Andueza (Eibar, 1979) confiesa que tuvo algunos recelos con el apoyo del PSOE al artículo 155 de la Constitución, pero considera que el desarrollo de los acontecimientos en Cataluña no «ha dejado otra alternativa». El nuevo secretario general del PSE de Gipuzkoa defiende que las medidas son proporcionadas y que era «indispensable que hubiera un adelanto electoral que abriera un nuevo escenario político».

-¿Está de acuerdo con la convocatoria de elecciones en Cataluña, el cese del Govern y el resto de medidas que ha puesto en marcha el Gobierno de Rajoy en aplicación del artículo 155?

-Comparto al cien por cien la convocatoria de elecciones. De hecho, ha sido el desencadenante para que el PSOE haya apoyado la aplicación del artículo 155. Era indispensable que hubiera un adelanto electoral que abriera un nuevo escenario político. Era una de las condiciones que poníamos. Si hay elecciones en Cataluña, es gracias a la presión del PSOE.

«Si hay elecciones en Cataluña, es gracias a la presión que ha ejercido el PSOE»

«Hasta el 1-O, Rajoy no fue consciente del problema que tenía encima de la mesa»

«Mientras el PSE esté en el Gobierno Vasco, nadie va a iniciar un camino de ensoñaciones»

-¿Qué le parece el cese del Govern y del jefe de los Mossos?

-La medidas son proporcionadas a la situación y van a permitir abrir un nuevo tiempo político. Habida cuenta de la situación, de la irresponsabilidad que cometieron el viernes y de la necesidad de que haya elecciones, se deben dar todas las garantías para la cita electoral. Para eso era imprescindible que este gobierno cesara. Lo veo absolutamente correcto. Y, evidentemente, en el establecimiento del orden, pensamos que era imprescindible que las fuerzas de seguridad tuvieran instrucciones para actuar dentro de la más absoluta legalidad.

-¿Cómo ve que Carles Puigdemont no se dé por destituido y mantenga el pulso con el Gobierno?

-No deja de ser otra muestra más de su huida hacia adelante. Después de todo lo que ha pasado, cada cual tendrá que reflexionar. Dentro del soberanismo catalán tendrán que pensar mucho sobre toda la fractura social que han provocado, un camino que en absoluto les ha llevado a nada.

-Puigdemont ha llamado a hacer una «oposición democrática» al artículo 155. ¿Teme que esto complique más el escenario catalán?

-Resulta curioso que alguien como Carles Puigdemont, después de todo lo que ha hecho, haga llamamientos a hacer oposición democrática cuando él ha sido el president de la Generalitat que ha tenido, conjuntamente con la presidenta Forcadell, un Parlament secuestrado, que vulneraba día sí y día también el reglamento y la legalidad vigente. Apelo a la responsabilidad de los dirigentes políticos, pero sobre todo a la serenidad, a la calma, al sosiego, al diálogo y a la búsqueda de acuerdos y de entendimiento entre diferentes. No es momento de nervios, crispación o enfrentamiento. Es un momento trascendental, en el que no hay que actuar desde las tripas sino con sentido de Estado.

-Pero, en estos momentos, parece muy difícil ese escenario de diálogo que usted reclama.

-Ahora es más posible que nunca en la medida en que el 21 de diciembre se van a producir unas elecciones en Cataluña que deben de abrir un panorama que invite al diálogo, al consenso y al acuerdo entre diferentes. Tenemos la obligación política e institucional de darle una solución a este problema. Sería imperdonable que no la hubiera.

-¿Qué sensación le produce todo esto? ¿Está triste, preocupado...?

-Siento preocupación y responsabilidad, aunque sea desde la lejanía. Como miembro del PSOE, siento la responsabilidad de intentar aportar a la búsqueda de una solución.

-¿Ha fracasado la política en Cataluña?

-No. Han fracasado los gobiernos.

-¿Ambos?

-Principalmente el de Puigdemont. No tengo ninguna duda de que el principal responsable de lo que estamos viviendo es el Gobierno catalán, pero también creo que Mariano Rajoy y su ejecutivo se han dado cuenta muy tarde del problema que tenían encima de la mesa. Creo que hasta el 1 de octubre el presidente no fue consciente del problema que tenía delante, como tantas veces le ha ocurrido con otros problemas que tiene España. Se entera tarde y mal.

-¿En el PSE ha habido discrepancias o recelos con el artículo 155?

-El primero yo. Tenía la esperanza de que se llegara a un acuerdo, que se iniciara un escenario de diálogo y finalmente no fuera necesario el artículo 155. Entendía que era la última de las alternativas. Pero Puigdemont no ha dejado otro remedio. Si hoy se está aplicando las medidas extraordinarias no es porque lo hayan decidido los partidos, sino porque lo ha decidido el propio Puigdemont haciendo lo que ha hecho en el Parlament. Si hubiera adelantado las elecciones no se hubiera aplicado o, por lo menos, hubiéramos sido partidarios de no aplicarlo. De todos modos, pienso que el 155 es una herramienta que debe dar la posibilidad de abrir un nuevo escenario político en Cataluña y en España. Estos días me he acordado de que Jesús Eguiguren siempre ha dicho que Euskadi no tiene solución, pero tiene arreglo; y, probablemente, Cataluña no tenga solución, pero sí tiene arreglo.

-¿Cómo ha recibido la decisión de Gemma Zabaleta de darse de baja del PSE, según asegura, por su oposición al artículo 155? ¿Se lo ha trasladado personalmente?

-No me lo ha trasladado. Lo respeto, pero no lo comparto. Soy de los que no abandonan el barco aunque mi partido tome decisiones que no comparta.

-¿No teme que puede empeorar la situación en Cataluña con la aplicación del 155?

-En ningún caso va a empeorar, en la medida en que en estos momentos hay una inmensa mayoría de la sociedad catalana que tiene a sus instituciones absolutamente secuestradas en beneficio de los secesionistas catalanes.

-¿El PSOE ha hecho todo lo que ha podido por buscar una solución?

-No me cabe duda. El PSOE es un partido que actúa siempre con absoluta responsabilidad, independientemente de que esté en el Gobierno o en la oposición. Además, el PSOE está demostrando que es la verdadera alternativa al Gobierno de Mariano Rajoy. Probablemente, si el PP no hubiera actuado de manera tan irresponsable en otros momentos, la situación de Cataluña ahora no sería la que es.

-¿Qué le parece que el PNV pida «respeto» a Cataluña y «a las decisiones de sus instituciones legítimas»?

-Yo prefiero decir que el PSE de Gipuzkoa lo que pide es respeto para todos esos ciudadanos, que no me cabe ninguna duda que son una inmensa mayoría de catalanes, que están viendo cómo han secuestrado su autonomía, su gobierno, sus instituciones y cómo han perpetrado actos que para nada concuerdan con el sentir mayoritario.

-¿Qué le parece que el diputado general de Gipuzkoa dijera en Twitter que el pasado viernes había «dos razones» para abrir una botella de cava: la llegada de su hijo recién nacido a casa y la declaración de independencia de Cataluña?

-También hizo otra manifestación parecida la presidenta de las Juntas Generales de Gipuzkoa. Me parece una irresponsabilidad absoluta y una barbaridad. A Markel Olano le diría que brindara con champán porque la llegada de un hijo siempre es motivo de alegría y le pediría que disfrutara de ese momento y se centrara en él. Y le diría, sobre todo, que reflexionara si quiere para su hijo, en un futuro, la fractura y la tensión que está viviendo en este momento la sociedad catalana.

-¿Qué opina del papel que ha tenido Iñigo Urkullu en la búsqueda de una solución para Cataluña?

-Me parece que los dirigentes del Govern de Cataluña tienen en Iñigo Urkullu, pero, sobre todo, en el pacto entre diferentes que tenemos suscrito el PNV y el PSE, el mejor de los espejos en el que poderse mirar. Mejor espejo que ese no van a tener para poder comprender que es más necesario que nunca el diálogo y que es posible un entendimiento entre diferentes aunque vengamos de tradiciones totalmente distintas. Desde la lealtad de un gobierno pero también desde el respeto a la tradición política hemos entendido que estamos abocados al entendimiento y que a través de nuestro trabajo tenemos que ser capaces, sin confrontar a la sociedad ni cometer ilegalidades, sacar adelante y afrontar el futuro de este país con un nuevo Estatuto que tiene que ser refrendado por los ciudadanos dentro de un marco absolutamente legal. Mejor camino que ese no van a encontrar los catalanes.

-¿Entonces, lo ocurrido en Cataluña no pone en peligro el pacto de coalición en Euskadi?

-En absoluto. Veo a este gobierno tremendamente centrado en la vía que iniciamos a comienzo de legislatura. Y mientras los socialistas estemos en ese gobierno, en este país nadie va a iniciar un camino de ensoñaciones que no nos llevan a ninguna parte.

-¿Aunque en el PNV haya cargos como Olano o Mendoza que aplaudan la decisión del Parlament?

-Afortunadamente, aunque hagan declaraciones en ese sentido, al final la parte más moderada, con más sentido de país del PNV, se impondrá.

-EH Bildu ha dicho que el PNV tendría que romper el acuerdo que mantiene con ustedes por apoyar el 155. ¿Teme que esa presión complique el escenario vasco?

-No. En absoluto. Entiendo que EH Bildu esté viviendo de manera intensa ese idilio particular que tiene con Cataluña. Ahora, no sé si sus homónimos catalanes están tan contentos de verles por allí... Creo que a EH Bildu le falta romper muchas amarras con su pasado y no creo que les haga tanta gracia.

-¿A usted le incomoda ir de la mano del PP en este asunto?

-Yo puntualizaría. El PSOE no ha ido con el PP sino con el Gobierno en una cuestión muy puntual y ante la gravedad de una situación muy concreta. A partir de ahí, nosotros somos muy críticos con este Gobierno. Pero era un asunto de Estado en el que no podíamos actuar ni con frivolidad ni con demagogia ni desde una óptica partidista de intentar sacar rentabilidad política.

-¿Le preocupa que Pedro Sánchez no haya explicado suficientemente cómo ha pasado del 'no es no' a Rajoy al 'sí es sí' al 155 que ha promovido el Gobierno del PP?

-La gente ya sabe diferenciar claramente una de la otra. Una cosa es cuando decíamos 'no' a las políticas culturales, sociales o de igualdad y otra dar una apoyo ante una circunstancia tremendamente grave que ponía en peligro la unidad de este país y que lo único que ha conseguido es fracturar Cataluña y España.

-¿Teme que con la aplicación del artículo 155 el PNV pueda acabar cerrando la puerta a cualquier colaboración con Madrid?

-Me parecería algo absolutamente irresponsable. Este gobierno tiene que mirar por el interés general y lógicamente debe prevalecer una relación fluida y cordial para sacar adelante los proyectos estratégicos.

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