Emotiva despedida a María Teresa Castells

El amigo de Castells y cofundador de la librería Lagun, Ignacio Latierro (c) junto a familiares y amigos
El amigo de Castells y cofundador de la librería Lagun, Ignacio Latierro (c) junto a familiares y amigos / Arizmendi

Familiares y amigos dan su último adiós a la librera resistente de Lagun

A. GONZÁLEZ EGAÑA

Familiares y amigos de María Teresa Castells, así como una amplia representación del PSE-EE de Gipuzkoa, partido del que era afiliada, han compartido este martes un emotivo acto cívico de despedida y homenaje a la librera de Lagun fallecida el pasado domingo a consecuencia de un fatal atragantamiento.

Las palabras de su hermana Isabel, su amigo y cofundador de Lagun, Ignacio Latierro, y su hijo mayor, Andrés Recalde, han ensalzado la figura de Castells, símbolo de la resistencia antifranquista y anti ETA. “Era imposible no hacerse amiga de mi madre”, ha recordado su hijo mayor tras destacar que fue “su amor por los libros” lo que le llevó a fundar Lagun. En el establecimiento que abrieron en 1968 en la Parte Vieja donostiarra y que, por el acoso de los violentos, tuvieron que cerrar y reabrir después en la calle Urdaneta, lo que mejor hacía María Teresa era “recomendar la lectura de uno u otro libro a todo el que entraba en la librería”. “Y es que los que iban a Lagun no solo lo hacían para comprar, sino también para conversar, otra de sus pasiones. Ella sabía además qué tipo de lectura le gustaba a cada uno de sus clientes y amigos”, ha destacado Andrés Recalde Castells.

En los últimos meses, María Teresa seguía “muy triste” por la pérdida de su querido José Ramón Recalde, el intelectual y político socialista fallecido en julio de 2016, pero la compañía de hijos y nietos, según ha rememorado Andrés, le ha ayudado a pasar un “maravilloso verano”. “Paseó mucho, invitó a pintxos, un montón de veces, volvió a jugar al ping pong e incluso les advirtió a sus nietos de que, en cuanto se pusiera en forma, se iban a enterar de lo buena que era”.

María Teresa Castells decía últimamente que la memoria era lo que peor tenía, pero lo cierto es que volvió a leer, como si fuera la primera vez, libros que ya había leído. El último ‘Los Buddernbrook. Decadencia de una familia’, la primera novela del escritor alemán Thomas Mann. Su hijo Andrés ha invitado a los presentes en el acto cívico de homenaje a leer la novela, “aunque no sea más que para recordar” los años de amistad con María Teresa. “Ella seguro que estaría encantada de que lo hicierais”, ha dejado caer.

El socialista y cofundador de Lagun, Ignacio Latierro, ha rememorado la capacidad de María Teresa para hacer frente a las situaciones más complicadas, como ocurrió un triste día de las Navidades de 1996 en el que se encontraron la librería destrozada y llena de pintura tras uno de los muchos ataques de kale borroka que sufrió Lagun. “A los dos días allí estaba María Teresa, espátula en mano, limpiando todo para seguir recibiendo a tanta gente que contribuyó a sostener Lagun pese a los incontables ataques totalitarios”.

Su compañero de batallas también ha traído a la memoria la conversación que habían mantenido hace pocos días cuando hablaban de los preparativos del 50 aniversario del nacimiento de Lagun, previsto para marzo del próximo año, en el que “ella iba a ser una vez más, como ha sido toda su vida, la anfitriona”, ha asegurado Latierro. “Todos, amigos, hijos y nietos sabemos que algo muy importante para nosotros se ha ido”, ha concluido emocionado.

Más

Fotos

Vídeos