Eduardo Maura (Secretario Político de Podemos Euskadi y diputado en Madrid): «Puigdemont se equivoca. Deberíahaber comparecido con sus consellers en la Audiencia Nacional»

Eduardo Maura lamenta que se hable tanto de Cataluña cuando lo que hoy importa es el modelo territorial de país./JOSÉ RAMÓN LADRA
Eduardo Maura lamenta que se hable tanto de Cataluña cuando lo que hoy importa es el modelo territorial de país. / JOSÉ RAMÓN LADRA
Eduardo Maura, secretario Político de Podemos Euskadi y diputado en Madrid

«Quienes no defendemos vías unilaterales daremos más soluciones que los que ahora cabalgan en la ola de las encuestas»

ELISA LÓPEZSAN SEBASTIÁN.

A Eduardo Maura le apena que se hable tanto de Cataluña cuando, a su juicio, «lo importante es el debate sobre el modelo de país que queremos». El secretario Político de Podemos Euskadi y diputado por Bizkaia en Madrid niega que la postura de Podemos en el conflicto catalán sea ambigua. Todo lo contrario. «La DUI y el 155 son dos malas soluciones», afirma.

-Carolina Bescansa afirmó hace unos días que «Podemos habla poco de España y mucho de independencia». ¿Está de acuerdo?

-Respeto mucho a Carolina y sus aportaciones a Podemos. Pero en esto creo que se equivoca. Nuestra propuesta al conjunto del Estado es precisamente la de construir un modelo territorial y social en el que se puedan resolver los conflictos de manera dialogada. Y esto no es hablar ni a unos ni a otros. Es sencillamente poner las bases para que podamos discutir y tener debates políticos de calado en condiciones democráticas. Esto, a veces, genera polémica.

-Parece que Bescansa es otra de los líderes que están desapareciendo de la foto fundacional del partido.

-En este caso, hacía falta que Irene Montero, como portavoz del grupo parlamentario, fuera también miembro de la comisión constitucional -que podía ser importante a corto y medio plazo-, y requería su presencia. Como ya había seis miembros, alguien tenía que salir, y ha sido Carolina. No hay que darle importancia. En cuanto a la desaparición de personas de la foto, todos los que estamos en Podemos hemos desempeñado tareas diferentes y ocupado lugares distintos. Nada más.

-En 2015 Podemos obtuvo muy buenos resultados electorales, pero hoy, dos años después, se ha producido un desplome en las expectativas los votos. ¿Qué ha pasado?

-Es verdad, parece que la tendencia es a la baja. Creo que la manera en que se está produciendo el debate sobre Cataluña perjudica a las posiciones que quieren concitar mayorías amplias y espacios de diálogo. Lo que ocurre es que a corto plazo son más eficaces los discursos aparentemente contundentes que luego, sin embargo, muestran sus limitaciones cuando no conducen a la sociedad a ninguna parte. Entiendo que puede haber un precio a pagar por intentar proponer una alternativa, pero también creo que estamos en una época en que los tuits caducan al minuto y algunos discursos que no encajan en la actualidad diaria luego encontrarán su hueco. Quienes no defendemos vías unilaterales, acabaremos dando con la solución mucho más que quienes ahora parece que cabalgan en la ola de las encuestas y, sin embargo, no tienen alternativas sólidas, como es el caso del PP o de Puigdemont y los partidos que le apoyan.

-¿El mensaje de la dirección de Podemos ha podido confundir a su electorado o igual no se ha entendido el discurso de Pablo Iglesias, al que tachan de «ambiguo»?

-El problema tiene que ver con los términos en que se está dando el debate en Cataluña y en Madrid. Son términos cortoplacistas y que no tienen la mirada a largo plazo. Mi sensación es que la política estatal está demostrando que no tiene una cultura de resolución de conflictos. Y parece que intentar construir los puentes que generen soluciones, acaban haciéndole pagar a uno, insisto, una factura importante. Hoy lo que más vende, desgraciadamente, es esa sensación de dureza. Pero las vías unilaterales, la DUI o el artículo 155, se están revelando enormemente limitadas para resolver los problemas que tenemos. Y el problema hoy se llama modelo territorial, qué modelo de país queremos. Estamos todo el día hablando de Cataluña, pero hay muy poco debate sobre el modelo que queremos. Me entristece mucho.

-¿Y no ser cortoplacista resulta negativo para Podemos?

-Sin duda, y parece que así lo dicen las encuestas. En todo caso, hay que ser prudentes y no abandonar las posiciones de futuro; al final tendrán su momento. Porque con lo que estamos viendo ahora no se resuelve el problema.

-Parece que existen dos bandos, o a favor la DUI o del artículo 155...

-En situaciones de crisis profunda, la contundencia es importante aunque ahí no está el germen. La DUI ha mostrado sus límites, no ha sido capaz de generar el consenso suficiente ni un horizonte constituyente ni viable. Y al mismo tiempo el artículo 155 está planteando un horizonte electoral a corto plazo del que no va a salir un resultado diferente. Habrá que volver a poner la partida a cero. Si pretendía ser la solución al problema, no lo está siendo.

«La DUI y el 155 son dos malas soluciones. Decirlo no me convierte en alguien ambiguo»

«En Euskadi estamos viviendo una realidad radicalmente diferente a la de Cataluña»

«Me parece terrible la imagen del PP aplaudiendo a rabiar la aprobación del 155»

-¿Qué le parece su aplicación?

-Me parece una decisión grave, incorrecta políticamente y de dudosa legitimidad pero, aunque la tuviera, no se está revelando como la solución. Son dos malas soluciones. No funcionan. Y decirlo no me convierte en una persona ambigua, sino en alguien que busca otro desenlace.

-¿Entiende la posición del líder catalán de Podemos Dante Fachín de defender la independencia?

-La situación en Podem se ha complicado mucho, pero creo que la solución que se le ha dado es buena. En algo tan importante como la concurrencia a las elecciones del 21-D, que las personas inscritas tengan la última palabra es de justicia y la votación que está en marcha será la clave. Supongo que acabaremos concurriendo con Catalunya en Comú, la alternativa más sólida y razonable. Compañeros que están haciendo una labor titánica en condiciones difíciles y se merecen todo nuestro apoyo.

-¿Pero Pablo Iglesias le ha hecho 'un 155' a Dante Fachín?

-La postura que ha defendido Iglesias en lo que a Podem se refiere tiene que ver con abrir una consulta para decidir cómo concurrir al 21-D; y si hacerlo o no con Catalunya en Comú, que también es un partido no independentista. Pero esto no es un 155.

-Parece, sin embargo, que una parte de la militancia no ve con buenos ojos la «mano dura» de Iglesias con 'los discrepantes'...

-La manera en que se ha abordado la cuestión en Cataluña no es particularmente autoritaria. Hay una serie de herramientas de las que nos hemos dotado que intentan abrir los debates, no cerrarlos. El caso catalán lo hemos resuelto bien. Aunque no siempre acertemos.

-Ada Colau manifestó que reconoce como legítimo el Govern cesado de Puigdemont. ¿Qué opina?

-Creo que Puigdemont se ha equivocado. Debería haber comparecido con el resto de sus consellers el jueves en la Audiencia Nacional. Se me hace extraño no verle junto a ellos en estos momentos difíciles. Tampoco entiendo la estrategia del Govern de Cataluña cuando realmente la DUI no ha generado una institucionalidad propia ni un horizonte constituyente y, sin embargo, se habla de ir el 21-D a defender la república. No entiendo. A Cataluña le hubiera venido bien que su presidente fuese más claro y mostrarnos a todos cuál es el estatus en el que se encuentra el Govern.

-Sí, pero ¿defiende o no con las declaraciones de Colau?

-Estoy de acuerdo con Ada Colau en que la última persona que ha sido elegida en condiciones normales para ejercer la presidencia en Cataluña ha sido Puigdemont.

-¿Qué le parece que una parte del Govern esté ya en prisión?

-Me parece escandaloso que un Estado democrático y que representa a una sociedad avanzada responda a un conflicto político, sin duda muy grave, mucho más con la espada que con la balanza. El Govern se encuentra injustamente encarcelado. Pero echo de menos a Puigdemont y esa dosis de claridad que un president debería aportar a la situación y que, sin embargo, no la está aportando.

-¿Cree que esta medida subirá el tono de tensión en Cataluña?

-Como ciudadano, estoy francamente apesadumbrado por la incapacidad que está teniendo el Gobierno de Mariano Rajoy para canalizar políticamente el conflicto territorial que estamos viviendo tanto en Cataluña como en España. Porque afecta a todo el Estado. Me niego a creer que la aplicación del 155 sea la única alternativa y me resisto también a las medidas de prisión preventiva que se están aplicando tanto a los 'Jordis' como a los exconsellers. Creo que es un fracaso extraordinario del Gobierno del PP y que hace un daño incalculable a la democracia española. Y todo ello con un horizonte electoral que no va a arrojar grandes novedades. Insisto, ni el 155 ni la DUI no son soluciones políticas.

-¿Ha habido cierta distancia entre Madrid y Euskadi, donde nadie ha levantado la voz a favor del reconocimiento de la república catalana, tal y como aseguró Nagua Alba?

-En Euskadi vivimos en una realidad social radicalmente distinta a la catalana. Y gozamos de unas herramientas institucionales mucho más interesantes, como por ejemplo la ponencia de autogobierno.

-¿Qué mapa político espera tras el 21-D?

-No lo sé, no me gusta especular. Pero tengo claro que seguirá habiendo muchísimo voto independentista y no independentista. Y por tanto, en una sociedad plural y enormemente diversa como es la catalana, seguirán siendo necesarias soluciones de naturaleza política. Es la única manera de garantizar la convivencia.

Un giro a la izquierda

-¿Tiene la impresión de que a día de hoy es imposible colaborar con el PSOE? ¿Se ha diluido la posibilidad de un giro a la izquierda?

-Creo que el ciclo de cambio sigue abierto. Sin embargo, ahora se presenta bajo la forma de un ciclo no tan social y no tan centrado en la renovación institucional o en la corrupción, sino en el modelo territorial. Cataluña ha hecho bascular casi todo el debate público hacia la cuestión territorial. Pero esto no es incompatible con un ciclo político de cambio, ni con que Rajoy no sea presidente. Implica que los debates políticos cambian, y que las propuestas de las fuerzas que tienen voluntad de cambio también deben estar a la altura y hablar de todo además de la cuestión territorial.

-¿Y cuál sería, a su juicio, la clave para que Rajoy dejara de ser presidente?

-La clave pasaría por una voluntad clara del Partido Socialista de diferenciarse del Partido Popular en lo que al artículo 155 y las medidas de la Audiencia Nacional se refiere. Le vendría muy bien al cambio político que el PSOE tuviese una posición propia, menos dependiente de la del PP para que fuera posible abrir una estrategia común de cambio a nivel parlamentario que tuviera como resultado un gobierno progresista. No descarto que esto suceda. Pero es verdad que el PSOE está en una situación que hace sufrir mucho al PSC.

-¿Temen una fuga de votos al PSOE?

-El PSOE ha delegado su contundencia en el PP. Me sigue pareciendo una imagen terrible y definitoria del momento en el que nos encontramos la bancada del PP en el Senado aplaudiendo a rabiar la aprobación del 155. Y que el PSOE no estuviera en la foto no significa que no participara de esa decisión. Ahí está una parte muy importante de la encrucijada política en la que se encuentra este Estado en su conjunto, no solo Cataluña. El PSOE debe repensar muy bien su posición, y no es una cuestión de votos; qué da votos o qué no da votos. En una situación tan volátil, van y vienen con una facilidad enorme. Que nadie piense que está construyendo las mayorías del futuro en este momento. Se construyen a lo largo de un proceso complicado, en el que viviremos muchos reveses. Esto no cambia de aquí al año que viene.

-¿Es decir, que no es el momento de pensar electoralmente?

-Claro que no lo es. Cuando se vean los límites del 155 y de la DUI, ¿qué sentido tendrá haber mostrado esa presunta firmeza si no ha servido absolutamente para nada, solo para acabar con personas en prisión o con partidos políticos presentándose a unas elecciones convocadas por Rajoy, cuando esos partidos hablaban de defender una república? Que el PSOE haya apoyado el 155 es un error, igual no para hoy, pero para mañana y para muchas décadas si no se revierte. Y hay que llevar el debate territorial a un espacio serio y sobre una reforma constitucional. Se habla tanto de Cataluña, especiales de 14 horas en televisión... y tan poco de cómo construir convivencia.

-¿Qué gobierno le gustaría para Cataluña? ¿Podemos-ERC-PSC?

-Estos días se ha comentando , al calor de las encuestas en algún medio de comunicación, esta posibilidad y la dificultad para conformar mayorías en Cataluña. Un Parlament tan fragmentado como el que saldrá del 21-D no garantiza ningún gobierno. Pero tengo claro que tiene que haber un Govern capaz de llegar a acuerdos multilaterales. Esto hoy puede sonar a ingenuo, pero debe ser así.

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