Una declaración conjunta inédita en el paraje idílico de Bertiz

Una declaración conjunta inédita en el paraje idílico de Bertiz

Urkullu y Barkos consensuaron este escenario al tratarse de un edificio «singular» y comieron juntos antes de su intervención

Miguel Villameriel
MIGUEL VILLAMERIEL

Las relaciones institucionales entre los gobiernos vasco y navarro atravesaron una época glacial durante las dos décadas en las que UPN estuvo al frente del Ejecutivo foral, por lo que el acto conjunto que Iñigo Urkullu y Uxue Barkos protagonizaron ayer en la casa-palacio del Señorío de Bertiz fue inédito por su importancia y por la solemnidad que ambos dirigentes trataron de imprimirle. Conscientes de que los mediadores internacionales habían elegido un paraje singular como la Villa Arnaga de Kanbo para escenificar el final de ETA, Urkullu y Barkos consensuaron un lugar no menos idílico para su declaración conjunta: el Señorío de Bertiz, un parque natural de 2.000 hectáreas situado en el noroeste de Navarra que cuenta con una casa-palacio rodeada de exuberantes jardines, a la que se accede desde las localidades de Oieregi y Oronoz-Mugaire.

Este edificio, que fue donado a la Comunidad Foral de Navarra por sus últimos propietarios en 1949, se utiliza hoy como centro de exposiciones y de interpretación de un parque que se puede ubicar cerca del centro geográfico de Euskal Herria, ya que se encuentra a pocos kilómetros de Gipuzkoa y de Iparralde, lo que aumenta el simbolismo de la declaración de ayer.

Aunque Uxue Barkos llegó como independiente en Geroa Bai, la coalición que incluye al PNV en Navarra, ambos dirigentes comparten una onda política similar y siempre han hecho gala de una buena relación personal, por lo que la gestación del encuentro de ayer fue relativamente sencilla, a pesar de su importancia histórica. El lehendakari y la presidenta de Navarra incluso tuvieron la oportunidad de compartir cuatro horas antes de su declaración oficial, que se produjo a las 16.30 en el salón principal de la casa-palacio de Bertiz. Ambos llegaron en torno al mediodía y comieron juntos en las propias dependencias del Señorío.

El acto de Urkullu y Barkos en Bertiz despertó el interés de numerosos medios de comunicación, que abarrotaron la sala desde la que se realizó la declaración conjunta. También estaba allí, en un segundo plano, el secretario general de Paz y Convivencia del Gobierno Vasco, Jonan Fernández, que el jueves al fin pudo respirar aliviado cuando ETA comunicó su disolución.

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