Destituido el cónsul en Washington tras mofarse del acento andaluz

Enrique Sardá Valls./M.º de Exteriores
Enrique Sardá Valls. / M.º de Exteriores

Con un comentario en Facebook, ya borrado, Enrique Sardá hacía las chanzas a cuenta de un fallo de protocolo

CECILIA C. / A. AZPIROZ

El comentario en Facebook, supuestamente en tono irónico, con el que el cónsul de España en Washington, Enrique Sardá Valls, quiso censurar un fallo de protocolo en un reciente acto de la Reina Letizia en Andalucía le ha salido caro. Horas después de conocerse sus mofas y de que la Junta de Andalucía pidiera oficialmente a Asuntos Exteriores su reprobación por su burla contra el acento andaluz y la presidenta autonómica, Susana Díaz, el ministro Alfonso Dastis ha ordenado esta tarde su destitución inmediata.

El diplomático había dejado claro sus escasas dotes para el oficio tras publicar en sus redes sociales, y de forma privada (solo para sus amigos) un comentario en el que cargaba contra Díaz por lucir un vestido del mismo color rojo que la Reina en su visita a Málaga del pasado 20 de julio. Y lo hacía ridiculizando el habla andaluza. «Hay q ver q ozadia y mar gusto la de la susi, mira que ponerse igual que letirzia, cmo se ve ke n sabe na de protoculo ella tan der pueblo y de izquieida. Nos ha hecho quedar fatá a los andaluse dimicion ya», dice el post.

La supuesta broma ha colmado el vaso en Andalucía, donde llueve sobre mojado respecto a las chanzas sobre el acento andaluz por parte de altos cargos políticos. El vicepresidente de la Junta, Manuel Jiménez Barrios, recordó que «un responsable público, sea cual sea, tiene que comportarse con la debida cortesía y acorde a la representatividad que se le ha otorgado por el pueblo español», por lo que tras la reunión semanal del Consejo de Gobierno consideró que la conducta de Sardá debe ser «reprobada». Según señaló, el ministro de Exteriores se había mostrado «sorprendido» y dejó claro que «no compartía en absoluto ese proceder».

La propia Díaz, también en redes sociales, salió al paso colgando una foto de una bandera de Andalucía y resaltando que se siente «orgullosa de ser andaluza y de mi acento andaluz». No es la primera vez que Sardá se ve envuelto en una polémica. En 2006, cuando era cónsul de Nueva Gales del Sur (Australia) ya protagonizó una trifulca doméstica con su pareja, el pintor Michael Kopietz, que acabó con la policía encontrando drogas en la casa. Kopietz fue condenado por el asalto de la vivienda conyugal y condenado a doce meses de «buena conducta» por abofetear a Sardá.

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