PNV y PP coinciden en desvincular el Presupuesto vasco del 155 y Cataluña

El presidente del PP vasco, Alfonso Alonso, en su comparecencia de ayer en la sede de Bilbao./TELEPRESS
El presidente del PP vasco, Alfonso Alonso, en su comparecencia de ayer en la sede de Bilbao. / TELEPRESS

Alonso se abre a dar el voto que falta a las Cuentas de Urkullu, pero reclama a cambio que se modifique la reforma fiscal de jeltzales y PSE

JORGE SAINZSAN SEBASTIÁN.

PNV y PP vasco tratan de encontrarse para pactar los Presupuestos vascos pese a las dificultades. Ambas formaciones coincidieron ayer en desligar la negociación de las cuentas en Euskadi del proceso presupuestario en España y la crisis catalana. Así lo confirmaron el portavoz jeltzale en el Congreso, Aitor Esteban, y el presidente de los populares, Alfonso Alonso. Esteban cuestionó que tenga que haber «conexión» entre ambos Presupuestos, mientras Alonso, horas después, confirmó que «la llave no está ni en Madrid ni en Cataluña, sino en Vitoria». Alonso, en una comparecencia en Bilbao, dio una pista clara al PNV al asegurar que si se rectifica la reforma fiscal acordada la semana pasada por jeltzales y socialistas, es posible un entendimiento sobre las cuentas de Iñigo Urkullu.

Las declaraciones de Esteban y Alonso tuvieron, al menos, la virtualidad de situar la negociación presupuestaria en una clave meramente económica, alejada de las polémicas políticas provocadas por la aplicación por el Gobierno central del 155 en Cataluña y la consiguiente negativa del PNV a reeditar su apoyo a las cuentas de Mariano Rajoy. El PP vasco, por lo tanto, no prevé devolverle la moneda aquí al PNV y se abre a dar al Gobierno Vasco de Iñigo Urkullu y los socialistas el escaño que les falta para la mayoría absoluta. No obstante, la contrapartida que plantea Alonso es compleja. Reclama al bipartito PNV-PSE que se «cumpla» el acuerdo presupuestario de 2017 con una rebaja de los impuestos para recuperar la «confianza». Sobre todo bajar al 25%, en vez del 28%, el impuesto de Sociedades, que «convierte a Euskadi en uno de los lugares menos atractivos para invertir». Una medida, sostienen en el PP vasco, que contradice el acuerdo presupuestario del pasado ejercicio a través del cual el partido de Alonso permitió al Ejecutivo de Vitoria «gobernar» en un clima de «estabilidad». «Estoy diciendo dónde está la llave (en la reforma fiscal) y no está en Madrid, está en Vitoria y en las Juntas Generales de los tres territorios. Creo que nadie se lo ha puesto tan fácil nunca a nadie, cumplir un acuerdo que han firmado y en el que se supone que creen», insistió, con cara de querer lograr el pacto. Además, para sacar adelante la reforma fiscal en Araba, el bipartito PNV-PSE precisa también del apoyo del PP.

Los populares observan, paralelamente, un intento por parte de «Egibar y su sector en Gipuzkoa» de obstaculizar el posible entendimiento entre ambas fuerzas, en alusión a sus declaraciones la víspera diciendo que «la opción más fácil y barata» para aprobar las cuentas vascas era la del PP.

Oficialmente, el PNV y el PSE-EE mantienen las puertas de la negociación abiertas por igual a los tres grupos de la oposición en el Parlamento Vasco, EH Bildu, Elkarrekin Podemos y el propio PP, pese a ser conscientes de la gran dificultad que entraña fraguar un entendimiento con los dos primeros por la diferencia de modelo económico. Entre los jeltzales ven más factible el voto del PP. A este respecto, su portavoz en el Congreso, Aitor Esteban, defendió que las negociaciones de los Presupuestos del Estado y las cuentas vascas son independientes y que el Gobierno Vasco «tiene la obligación de intentar negociar con todos y el PP verá si quiere entrar a esa negociación o no».

En una entrevista en Radio Euskadi, Esteban explicó que en el País Vasco, a diferencia del Estado, se ha presentado un proyecto presupuestario y que es «obligación» del Gobierno Vasco sacarlo adelante e intentar tener «el número suficiente de votos». El portavoz nacionalista, que defendió mantener «en política todos los puentes e interlocuciones abiertas» con los distintos agentes, señaló que si el expresident Carles Puigdemont hubiera convocado elecciones en Cataluña «el efecto» hubiera sido «el mismo», pero sin la aplicación del artículo 155 y con las instituciones catalanas dirigidas por «sus legítimos representantes».

«Prisiones se transferirá»

Esteban y Alonso también cruzaron mensajes, en paralelo, sobre las transferencias pendientes, después de que el ministro de Justicia, Rafael Catalá, cuestionara en Bilbao la conveniencia de traspasar nuevas competencias a las autonomías, en concreto al País Vasco, en plena tormenta catalana. El portavoz del PNV recordó que estas palabras son contradictorias con las del ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, o el titular de Economía, Luis de Guindos.

Quizás consciente de ello, el presidente del PP vasco matizó las palabras de Catalá. «No habló de quitar ninguna competencia sino de coordinar las que comparten con el Estado», aclaró Alonso. En este sentido, el líder de los populares aseguró que la transferencia de Prisiones se completará en el momento «adecuado», que no parece «que sea ahora», y apuntó que sólo faltan por traspasar «los funcionarios y las paredes».

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