Las cinco Diadas que marcaron la política catalana

El independentismo lleva desde 2012 reuniendo a cientos de miles de personas y exhibiendo músculo para condicionar la agenda de la Generalitat

Miles de personas celebran la Diada.Gráfico
Miles de personas celebran la Diada.
CRISTIAN REINOBarcelona

De 2012 a 2017. De Diada en Diada y de manifestación en manifestación. Así ha transcurrido la política catalana en los últimos cinco años, marcados por el proceso independentista y el enfrentamiento entre las instituciones de Cataluña con las del resto de España. La reclamación de un referéndum y la secesión de Cataluña han sido una constante en todas las protestas organizadas por tres platafomas civiles de marcado acento soberanista:_la Asamblea Nacional Catalana, Ómnium Cultural y la Asociación de Municipios por la Independencia.

2012 Comienza el proceso

La primera gran movilización del 11 de septiembre se celebró en plena crisis económica y un año después de que cientos de radicales asediaran la Cámara catalana para protestar por los recortes del gasto, lo que obligó al entonces presidente de la Generalitat, Artur Mas, y a la presidenta del Parlamento, Nuria de Gispert, a llegar al edificio en helicóptero.

Más información

Mas, tras la sentencia del Constitucional contraria a parte del Estatuto en 2010, amenazó a Rajoy con que si no dotaba a Cataluña de un sistema fiscal similar al concierto vasco pondría rumbo a la independencia. La protesta de la Diada desbordó todas las previsiones, incluidas las de los miembros del Ejecutivo catalán, algunos de los cuales por entonces se referían a los impulsores de la manifestación como «frikis». El resultado de la protesta sirvió a Mas para acudir reforzado a la Moncloa a reclamar el pacto fiscal. Tras el ‘no’ del presidente del Gobierno, el dirigente nacionalista puso la directa hacia el derecho a decidir. Según el CEO, en octubre de 2012, el sí a favor de la independencia se situaba en el 57%, frente al 20% del no.

Bajo el lema ‘Cataluña, nuevo Estado de Europa’, entre 600.000 y dos millones de personas se manifestaron por el Paseo de Gracia de Barcelona.

2013 El soberanismo redobla la apuesta

Las plataformas convocantes presionan a Mas, que tras las elecciones de noviembre de 2012 gobierna con Esquerra, para que convoque un referéndum en 2014. Mas trata de negociar con Rajoy. El soberanismo empieza a mostrarse como un frente poco granítico. Según el CEO, a finales de 2013, el sí a la independencia tenía un apoyo del 47,1%, frente al 40,7% del no. Bajo el lema ‘Vía catalana por la independencia’, entre 400.000 y 1,6 millones de personas formaron una cadena humana de 400 kilómetros.

Participantes en la cadena humana.

2014 Forcadell: «President, posi les urnes»

A dos meses para el 9-N, la presidenta de la ANC pronunció el célebre «president, posi les urnes». Finalmente, hubo urnas. Votaron 2,3 millones de personas (el 37% del censo). El sí ganó con el 80%. Semanas después, la Fiscalía se querelló contra Mas. Según el CEO, a finales de 2014, el sí a la secesión tenía un apoyo del 44,5% y el no, del 45,3%. Bajo el lema ‘9-N votaremos, 9-N ganaremos’, entre 520.000 y 1,8 millones de personas formaron una enorme V, entre la Gran Vía y la Diagonal de Barcelona.

Carme Forcadell, durante su intervención.

2015 Mas: «El 27-S será el referéndum definitivo»

La Diada inició la campaña del 27-S, convocada en clave plebiscitaria para celebrar el «referéndum definitivo». Junts pel Sí y la CUP obtuvieron la mayoría absoluta de escaños, pero el 47% de los votos. Mas se alió con la CUP, que después le cortaría la cabeza. Puigdemont prometió la independencia en 18 meses. Según el CEO, a finales de 2015, el respaldo a la ruptura era del 46% y el rechazo, del 48%. Bajo el lema ‘Vía libre hacia la República catalana’, entre 550.000 y 1,4 millones de personas se manifestaron en Barcelona.

2016 Puigdemont: «Referéndum o referéndum»

La Diada llegó tensa después de que la CUP tumbara los presupuestos y Puigdemont tuviera que someterse a una moción de confianza. La superó, pero cediendo a la CUP. Aunque la reivindicación no estaba en el programa, el presidente de la Generalitat prometió «referéndum o referéndum». Según el CEO, a finales de año, el apoyo a la secesión era del 45,3% y el rechazo del 46,8%. Bajo el lema ‘Somos el sueño, estamos a punto’, entre 370.000 y 800.000 personas se manifestaron en cinco localidades.

Puigdemont, durante la última Diada.

Fotos

Vídeos