Borja Sémper: «El PP no apoyará los Presupuestos de Urkullu si el PNV sube los impuestos»

Lectura. Borja Sémper, en la librería 'Donosti' de la Plaza Bilbao, donde se compró el libro 'Canción dulce', de Leila Slimani. / ARIZMENDI
Borja Sémper, portavoz del PP en el Parlamento Vasco

«Los jeltzales, en privado e institucionalmente, hacen unas cosas y luego cuando dan ruedas de prensa dicen otras»

AINHOA MUÑOZSAN SEBASTIÁN.

El clima de mayor entendimiento existente entre el PNV y el PP está dando sus frutos, según Borja Sémper, aunque el portavoz del PP en el Parlamento Vasco ve dos voces distintas dentro de la formación jeltzale: la privada y la institucional, por un lado, y la pública, por otro. Por eso, el también presidente de los populares de Gipuzkoa advierte de que no respaldarán los Presupuestos para 2018 de Iñigo Urkullu si el Gobierno Vasco no cumple con el acuerdo firmado a principios de año, «que no se suban los impuestos». «Las noticias que nos llegan es que las diputaciones forales están trabajando para incrementar la presión fiscal». Si eso sucede, recalca, el PP se «desmarcará de cualquier acuerdo con el PNV».

-Finalizado el primer curso de la legislatura, ¿qué balance hace?

-Políticamente ha sido un buen año, porque se ha rebajado la tensión. Los acuerdos que ha habido para que España y Euskadi tengan Presupuestos han generado una estabilidad política. El problema es que en Euskadi no se abordan las reformas que se tienen que abordar. Por eso, el resumen es: las cosas van bien, pero si nos dormimos en los laureles y si no actuamos con determinación, no seremos capaces de impulsar la economía para que sigamos generando empleo en Euskadi.

-¿Ha cumplido el PP vasco con su objetivo de erigirse en una fuerza «útil»?

-El PP ha tenido una posición determinante en la política vasca y queremos seguir teniéndola, porque queremos que esa posición redunde en beneficio de la sociedad. Pero el objetivo de partido útil es para que esa influencia se note en cosas concretas. Todavía no hemos conseguido reformar ni la RGI ni Lanbide, ni que el PNV acometa las importantes reformas que tiene que haber en la Administración, que se reduzca el gasto superfluo. Tampoco hemos conseguido que se bajen los impuestos.

-Sin embargo, la relación PNV-PP parece que está ya engrasada.

-Las relaciones son muy correctas. Pero con el PNV nos encontramos con una cosa que no es nueva. Y es que en privado e institucionalmente hace unas cosas y luego cuando da ruedas de prensa, dice otras. Y no dejan de sorprendernos.

-¿Podría poner un ejemplo de esa 'doble' realidad jeltzale?

-Las relaciones políticas e institucionales, a la vista está, dan buen resultado, pero luego oímos a Ortuzar dando ruedas de prensa con la queja permanente. Es decir, una cosa es la realidad y otra cosa es su discurso público. Yo entiendo que el PNV tiene que jugar a una reivindicación continua porque si no, perdería su esencia. Así que las relaciones son muy correctas, pero tenemos que hacer todos un esfuerzo para que siga siendo así. Otra cosa es que al PNV le interese marcar distancias con el PP porque electoralmente cree que le puede dar algún resultado.

-¿Cree, además, que existen dos almas dentro del PNV? Tenemos a Urkullu, que aboga por la moderación y la bilateralidad, y a Egibar, que marca un perfil más soberanista al hablar de la vía catalana.

-Esa es la duda que tenemos siempre. Pero al final la cabra siempre tira al monte. Los dirigentes del PNV se han dado cuenta de que la vía catalana solo genera problemas. Eso lo han detectado y están reflexionando qué camino siguen. El nacionalismo, igual que la socialdemocracia, se encuentra en una encrucijada, y yo entiendo que hay una especie de crisis de identidad en el mundo nacionalista. Probablemente, fruto de eso tenemos varias voces dentro del PNV.

-¿Y con qué PNV está llegando a acuerdos el PP?

-Con el institucional, con el de Gobierno, con el que manda. Joseba Egibar no se entera de las cosas que pasan en las negociaciones de Presupuestos. No lo digo como un desdoro hacia él, pero creo que le tienen apartado de estas negociaciones, de la política de acuerdo y de entendimiento con el PP.

«Hay margen para bajar la presión fiscal, pero las diputaciones trabajan en sentido contrario»

«Mi predicción es que en Madrid tendremos Presupuestos Generales con el apoyo del PNV»

«Transferir la Seguridad Social sería un error y lo veo complicado, porque genera incertidumbre»

«Cabría preguntar a Ernai si no son turistas cuando van a Badajoz o Cáceres al pueblo de sus padres»

-El lehendakari recientemente ha admitido que están explotando la falta de mayoría absoluta del PP en Madrid.

-La realidad es que la aritmética en el Congreso y en el Parlamento Vasco obliga a que quien gobierna tenga que llegar a acuerdos. Y Rajoy ha sido capaz de llegar a acuerdos con siete partidos diferentes. En Euskadi ha pasado algo parecido: el Gobierno Vasco no tiene mayoría y ha necesitado acuerdos. Ha acordado con el PP los Presupuestos, y la situación política y, por lo tanto, la economía, viven en un terreno de serenidad.

-Con una diferencia, y es que el PNV sí está sacando rédito político a su apoyo en Madrid.

-¿Réditos?, ¿en qué términos?

-Hablamos de la resolución del Cupo, medidas en favor de la Ertzaintza, ferrocarriles... ¿Qué ha logrado el PP?

-Las inversiones de la 'Y' vasca, por ejemplo, estaban garantizadas y se iban a ejecutar. El Cupo, ya era hora de que fuéramos capaces de renovarlo. Vale, es verdad, no hemos dispuesto de 30 millones para destinar a donde creíamos, pero hemos conseguido un acuerdo, puesto negro sobre blanco, en virtud del cual se deben bajar los impuestos en Euskadi y hemos reforzado la educación concertada. Además, hay que hacer una serie de reformas en las que el PP va a ser determinante, como Lanbide y la RGI.

-Pero, ¿cree que el PNV se aprovecha de la debilidad de Rajoy?

-Sí, pero no más que Coalición Canaria o Foro Asturias. Siempre que hay un acuerdo hay quien saca un rédito político. Pero al final el que más mérito tiene es el que es capaz de aglutinar a siete partidos diferentes. Rajoy ha demostrado una capacidad de entendimiento que muchos le cuestionaban y le negaban. Y este es el modelo que creo que debe seguir protagonizando la legislatura: el del acuerdo.

-¿Se hubiesen alcanzado los acuerdos si Rajoy hubiese seguido teniendo la mayoría absoluta?

-Sin duda. Yo estoy convencido de que sí, porque he participado en conversaciones en los que ese era el calendario del Gobierno. De hecho, estoy convencido de que vamos a tener unos Presupuestos Generales para el próximo ejercicio.

-¿Con el apoyo del PNV?

-Sí, estoy convencido. Mi predicción es que vamos a volver a tener Presupuestos Generales, que van a salir aprobados con los mismos partidos casi con toda seguridad.

-¿Cree que el respaldo jeltzale tiene fecha de caducidad o confía en establecer una relación duradera?

-Se va a extender en el tiempo hasta que el PNV le interese electoralmente.

-¿Y en caso contrario? ¿Apoyará el PP vasco los próximos Presupuestos de Urkullu?

-Depende.

-¿De qué? ¿Es que hay alguna línea roja?

-Una hipotética subida de impuestos no es una línea roja, es un muro. Acordamos con el PNV en el contexto de los Presupuestos autonómicos anteriores que no se subieran los impuestos. Hicimos una propuesta fiscal integral y creemos que hay margen más que suficiente como para bajarlos. Pero las noticias que nos llegan es que las diputaciones están trabajando en sentido contrario: de incrementar la presión fiscal ante la posible bajada de ingresos.

-¿Apoyará el PP los Presupuestos autonómicos de 2018 si finalmente el Gobierno de Urkullu incumple con el acuerdo?

-No. Si el Gobierno Vasco y las diputaciones forales van por una subida de impuestos, el PP se desmarca de cualquier acuerdo con el PNV. Para nosotros es fundamental, prioritario, no solo no subir los impuestos, sino bajarlos.

Transferencias pendientes

-En cualquier caso, el PNV ya ha adelantado que en la próxima negociación de Presupuestos Generales hablará de política y reclamará las transferencias pendientes.

-Dudo que se plantee en la mesa de negociación. Que le quede bien claro al PNV o a cualquier otro que una negociación presupuestaria no es un mercadeo, es una negociación sobre las partidas económicas. En el marco de esa negociación no debería haber otras cosas, porque solo se puede enrarecer el ambiente y entorpecer lo que es verdaderamente importante: la gestión de los servicios públicos y de las inversiones.

-Aun así, ¿existen contactos ya para poder hacer realidad esas transferencias?

-Los contactos se producen en la Comisión Mixta. Y ahí no ha habido nada todavía. Nadie ha hecho un planteamiento serio y formal.

-¿Es posible que las transferencias pendientes acaben siendo competencia del Gobierno Vasco?

-La de Pensiones sería un gravísimo error y lo veo muy complicado, porque cuestionaría el sistema y genera incertidumbre sobre el cobro de las pensiones. Las pretensiones del PNV generan incertidumbre sobre la caja única y ahí el PP está absolutamente en contra. ¿Para qué cambiar algo que funciona?

-Pero el PNV ya ha manifestado que no se rompería la caja única. ¿Es una excusa para no cumplir con el Estatuto de Gernika?

-Para nada. La transferencia de la Seguridad Social, sí, la contempla el Estatuto de Autonomía, pero luego hay que darle contenido, acotarla y decir cuáles son los extremos.

-En cualquier caso, el Gobierno Vasco denuncia que no se está cumpliendo el Estatuto de Autonomía.

-Verá, si estamos oyendo cuestionamientos continuos por parte del PNV del Estatuto de Autonomía y nos dicen que ya no sirve, también habrá posibilidad por parte de otros de decir que hay contenidos del Estatuto que a lo mejor hay que reformarlos, ¿no? Si se abre el debate, se abre en todos los sentidos.

-¿Dónde estaría entonces el punto de encuentro para acordar la transferencia?

-No tocar la caja única de la Seguridad Social y garantizar que las pensiones se sigan cobrando. Aunque creo que eso solo lo garantiza el Gobierno de España.

-¿Y las otras dos cuestiones? ¿La transferencia de Prisiones y la de Ferrocarriles?

-Con Ferrocarriles creo que es importante sentarse en una mesa con papeles y hacer seriamente un planteamiento. Con respecto a la de Prisiones, hay que aclarar de lo que estamos hablando, porque hay quienes están hablando de la política penitenciaria. En cualquier caso, no está en la agenda y no es una prioridad para el Gobierno, pero se puede hablar. Aún así, también veo muchos intereses por enmerdar este debate para que parezca que una hipotética transferencia de la gestión de las prisiones va a suponer que la política penitenciaria pase a estar en manos del Gobierno Vasco. Y eso es mentira, rotundamente falso.

-¿Y se puede acordar una transferencia de Prisiones sin ni siquiera haber llegado a un acuerdo sobre qué hacer con los presos?

-Son dos cosas diferentes. El qué hacer con los presos no admite mucho debate: que cumplan con su pena. El PP lo seguirá exigiendo así aunque nos quedemos solos.

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