Aznar sugiere un pacto de legislatura suscrito por los «partidos razonables»

José María Aznar. / Sergio Barrenechea (Efe) | Vídeo: Ep

El expresidente apela a la responsabilidad de todos para construir una mayoría estable en el Congreso que se comprometa con una agenda de reformas «ambiciosa»

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

Ni el pacto de investidura entre el PP y Ciudadanos ni los acuerdos puntuales del Gobierno para legislar y sacar adelante los Presupuestos resultan suficientes a ojos de José María Aznar. En el análisis que hoy ha trasladado en la clausura del curso de verano de FAES, el expresidente del Gobierno aboga por construir una mayoría estable en el Congreso, una suerte de acuerdo de legislatura, para poder impulsar las reformas que, a su juicio, sigue necesitando España. "La tarea política en un futuro muy inmediato debe ser reunir fuerzas en torno a agendas ambiciosas", ha subrayado.

La geometría variable ha llevado a Rajoy desde octubre de 2016 a consensuar algunas iniciativas con el PSOE, especialmente en los primeros pasos de su mandato, y otras con partidos como Ciudadanos o el PNV, garantiza, según Aznar, poco más que el mantenimiento en la Moncloa. "Esas fórmulas pueden significar lo que algunos llaman el poder sin objetivos, pero difícilmente pueden satisfacer las necesidades del impulso político y reformas modernizadoras de nuestro país", ha censurado sin dejar de valorar, al menos así lo ha expresado, el "factor de estabilidad" que supone poder sostener un Gobierno.

Le preocupa a Aznar el "abandono" de un proyecto reformista por la dificultad de articular acuerdos en la Cámara baja y destaca que "persisten riesgos e incertidumbres como el de la deuda y la necesidad de unas cuentas públicas ordenadas y equilibradas". De este modo, advierte, también al Gobierno, de que "el buen comportamiento de los indicadores económicos" puede ser reversible si no se hace nada. "Estamos lejos -reprocha- de plantearnos qué debemos hacer y cómo lo hacemos”.

De ahí que el exjefe del Ejecutivo apele a la "responsabilidad" de los "partidos razonables". "Si asumimos que la fragmentación parlamentaria va a continuar en mayor o menor medida -ha apuntado-, serán necesarias fórmulas de cooperación más estrechas y más comprometidas que los acuerdos de investidura o los pactos más o menos episódicos".

No parece incluir en ese grupo ni a los "populismos" ni a los "nacionalismos". No ha citado en ningún caso a formaciones como Podemos, pero ha advertido de que estos dos movimientos políticos no pueden ser considerados "fuerzas de cambio", sino de regresión.

Del mismo modo, ha llamado a construir una mayoría en Cataluña para alcanzar la Generalitat. Frente a los "paréntesis tácticos", propone "una cambio estratégico". En definitiva, y entre líneas, llama al PP no sólo a aplicar la ley, sino a hacer "política". "Hacer buena política en Cataluña es sentar bases de entendimiento y sumar voluntades para articular una alternativa amplia al nacionalismo que refleje la pluralidad de la sociedad catalana y construya una opción plural, pero consistente, que saque a Cataluña de la trampa a la cual el nacionalismo la ha arrastrado", ha insistido.

En cualquier caso, comparte la necesidad de aplicar la Carta Magna ante el desafío de ruptura, "la prueba más seria a la que se va a someter el sistema constitucional". "Frente a los que han decretado ilegítimamente un estado de excepción en Cataluña -ha concluido su conferencia en El Escorial-, propongamos la normalidad de la Constitución y la ley, porque en democracia la normalidad es la Constitución y la ley y lo excepcional, lo destructivo es desafiarlas".

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