Arraiz deja de estar inhabilitado pero no volverá a la primera línea política

Arraiz, en el centro junto a Iñigo Iruin, en el acto de Sortu del sábado en el Peine del Viento. / ARIZMENDI
Arraiz, en el centro junto a Iñigo Iruin, en el acto de Sortu del sábado en el Peine del Viento. / ARIZMENDI

El expresidente de Sortu y exparlamentario, que reapareció el sábado en un acto de la izquierda abertzale, cumple la pena de dos años sin acceder a cargo público que pactó con el TJSPV

Jorge Sainz
JORGE SAINZ

Dentro de dos semanas, Hasier Arraiz podrá volver a presentarse y a ejercer cargo político público. El 21 de mayo se habrán cumplido los dos años de inhabilitación que el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco dictó contra el entonces portavoz parlamentario de EH Bildu y presidente de Sortu, en el marco del caso Segura, el juicio contra la cúpula de la ilegalizada Batasuna detenida en 2007. Arraiz tuvo que dejar el Parlamento Vasco y no pudo presentarse a las elecciones autonómicas de 2016. Dos años después, el político vitoriano podrá hacerlo, aunque en principio no tiene intención de regresar de momento a la primera línea política, según señala el propio interesado.

Arraiz, precisamente, reapareció el pasado sábado en un acto público tras casi dos años en el anonimato. Lo hizo en la comparecencia solemne de dirigentes de la izquierda abertzale de distintas generaciones que saludaron la disolución de ETA. En la foto del Peine del Viento de San Sebastián, Arraiz compareció junto a sus antiguos compañeros, en medio del grupo junto a Iñigo Iruin, que precisamente fue su abogado en aquel proceso, saldado con un acuerdo entre la Fiscalía y la defensa, en línea con la estrategia seguida en la Audiencia Nacional por el resto de inculpados, 35 exdirigentes y militantes de la izquierda abertzale, para evitar entrar en prisión. Arraiz fue juzgado en el tribunal autonómico vasco por su condición de parlamentario aforado.

El exportavoz de EH Bildu, uno de los políticos que más trató de tender puentes en pacificación con otros grupos, incluido el PP vasco, conduce ahora su vida por otros derroteros profesionales. A sus 44 años, y con un buen cartel dentro de EH Bildu, el dirigente independentista ha decidido «autoinhabilitarse» aunque desde este mes podría ya concurrir a unas elecciones. De hecho, aquella sentencia no le impedía, por ejemplo, la actividad política orgánica dentro de la coalición EH Bildu, pero tampoco se postuló para ningún cargo interno. Y pese a su presencia el sábado en el acto de Donostia de la izquierda abertzale, su asistencia fue un asunto puntual, motivado por el carácter histórico de la disolución de ETA y su condición de primer presidente de Sortu, una vez que la formación se refundó tras el cese definitivo de la violencia en 2011 y su vuelta a la legalidad.

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