PNV y PSE amarran el apoyo del PP a los Presupuestos al revisar su acuerdo fiscal

Los parlamentarios del PP Borja Sémper, Alfonso Alonso y Javier Ruiz de Arbulo siguen el pleno del Congreso desde un móvil en un receso en el Parlamento Vasco./IGOR AIZPURU
Los parlamentarios del PP Borja Sémper, Alfonso Alonso y Javier Ruiz de Arbulo siguen el pleno del Congreso desde un móvil en un receso en el Parlamento Vasco. / IGOR AIZPURU

Los partidos que forman el Gobierno Vasco acceden a bajar el Impuesto de Sociedades al 24%. El partido de Alonso reconoce que la reforma «va bien orientada», aunque aún no garantiza su apoyo a las Cuentas del Ejecutivo de Urkullu

MIGUEL VILLAMERIELSAN SEBASTIÁN.

El PNV y el PSE demostraron ayer que no quieren prolongar mucho la incertidumbre sobre los Presupuestos vascos. Una vez que EH Bildu se desmarcó de la negociación y que el Gobierno Vasco constató las dificultades de llegar a un acuerdo presupuestario con Elkarrekin Podemos, todos los caminos volvían a conducir al PP vasco. La condición del partido liderado por Alfonso Alonso era que jeltzales y socialistas accediesen a modificar la reforma fiscal que habían acordado hace apenas tres semanas para reducir la presión sobre la «competitividad» de las empresas, una pretensión que los partidos que componen el Gobierno de coalición han atendido con asombrosa rapidez. La noche del miércoles cerraron un nuevo pacto fiscal que, entre otras medidas, contempla una bajada progresiva del Impuesto de Sociedades para las grandes empresas desde el actual 28% hasta el 24% en dos años. Una rebaja en la línea de lo que reclamaba el PP vasco que anticipa un respaldo de este partido a las Cuentas de 2018.

El portavoz económico de los populares vascos, Antón Damborenea, no comprometió ayer el apoyo de su grupo a los Presupuestos, pero reconoció que la nueva reforma fiscal pactada por PNV y PSE «va bien orientada» y allana el camino para un acuerdo presupuestario. En teoría, la reforma fiscal y la negociación de las Cuentas vascas siguen caminos diferenciados porque la fiscalidad debe aprobarse en las Juntas Generales y los Presupuestos en el Parlamento Vasco, pero el PP ha jugado bien sus bazas al relacionar ambas cuestiones bajo el argumento de que los ingresos públicos tienen un reflejo directo en los gastos que contemplan las Cuentas. Para que ese mensaje haya calado ha sido clave también que importantes sectores del PNV hubieran mostrado su posición favorable a una rebaja de la presión fiscal antes del primer acuerdo con los socialistas, que se cerró el 31 de octubre.

El PSE, de esta forma, se ha visto en medio de una pinza entre jeltzales y populares de la que ha salido con la aceptación de una rebaja de cuatro puntos (del 28 al 24% en dos años) en el tipo nominal que afrontan las empresas de mayor tamaño -lo que puede interpretarse como una cesión en toda regla-, aunque ha tratado de que esa rebaja se compense con una reducción de las deducciones fiscales que gozaban esas mismas compañías. El objetivo, según fuentes socialistas, es que la recaudación pública no se resienta y se asegure la suficiencia financiera de las instituciones vascas. Aunque también reconocen que sólo con el tiempo se podrá comprobar si la nueva reforma fiscal mantiene, rebaja o incrementa los ingresos.

«El PNV elige como socios estratégicos a dos partidos que aplican el 155 y ponen en peligro el autogobierno» Maddalen Iriarte, EH Bildu

«PNV y PSE han entrado en razón para no perjudicar a las empresas y eso allana el acuerdo para las Cuentas» Antón Damborenea, PP

«PNV y PP compiten para darle la razón a la patronal con el mismo argumentario que utiliza Donald Trump» Adolfo 'Txiki' Muñoz, ELA

Fuentes socialistas en el Gobierno Vasco señalaron ayer que el PSE ha optado por favorecer la «estabilidad» -como ya avanzó el pasado lunes su secretaria general, Idoia Mendia- en vez de «encastillarse» en un «debate nominalista» sobre los tipos impositivos. El problema que puede encontrar ahora la dirección socialista es explicar a sus afiliados y votantes ese cambio de postura, porque hasta hace tres semanas parecía que en ningún caso se planteaba un Impuesto de Sociedades inferior al 28%. Sindicatos como ELA, LAB y CC OO no tardaron ayer en criticar una reforma fiscal que «favorece a las empresas».

Menor que en el Estado

El acuerdo entre el PNV y el PSE lo dieron a conocer fuentes socialistas poco después de que el Congreso aprobara las nuevas leyes del Cupo y el Concierto Económico. Lo curioso es que uno de los argumentos que defendieron tanto el PNV como el PP en ese pleno es que en Euskadi las empresas pagan más impuestos que en el resto de España, algo que no será así dentro de dos años. Mientras el tipo estatal actualmente se encuentra en el 25%, en dos años Euskadi se situará un punto por debajo, en el 24%. Aunque fuentes socialistas aclararon que el nuevo acuerdo introduce medidas para corregir la pérdida de recaudación por la rebaja del tipo impositivo.

Jeltzales y socialistas tienen previsto presentar hoy su nuevo acuerdo al PP. En principio, los cambios en la reforma fiscal acordada por PNV y PSE no afectan al IRPF, aunque aún podrían introducirse modificaciones en este impuesto durante las negociaciones con el PP, que también ha demandado mejorar la tributación de las rentas medias y bajas.

Bildu y Podemos enmiendan

EH Bildu confirmó ayer que presentará una enmienda a la totalidad al proyecto de Presupuestos tras constatar el «empecinamiento» del PNV al «plegarse» a los partidos que han aplicado el artículo 155 de la Constitución en Cataluña», aunque «eso suponga dar un portazo al país». También Elkarrekin Podemos dio por concluidas sus negociaciones con el Gobierno Vasco tras conocer el nuevo acuerdo fiscal de PNV y PSE y presentará una enmienda a la totalidad a las Cuentas.

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