Aintzane Ezenarro: «Se puede querer mucho a un hijo ex-preso, pero le recibes en tu casa»

La directora de Gogora, Aintzane Ezenarro, en el jardín de la sede del instituto en Bilbao. /JORDI ALEMANY
La directora de Gogora, Aintzane Ezenarro, en el jardín de la sede del instituto en Bilbao. / JORDI ALEMANY

«El Centro Memorial de las Víctimas debería asumir la pluralidad de las sensibilidades democráticas que hay a la hora de abordar la memoria», asegura la directora de Gogora

A. GONZÁLEZ EGAÑABILBAO.

Aintzane Ezenarro repasa las iniciativas en las que viene trabajando desde que tomó el mando de Gogora, el Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos. Una de las últimas novedades será llevar la exposición 'Memoria Plaza' a la Universidad y la primera experiencia llegará antes de Semana Santa.

-Se han cumplido dos años desde que Gogora puso en marcha la exposición 'Memoria plaza', el proyecto de promoción de la participación ciudadana para una construcción democrática de la memoria. ¿Qué balance hace?

-Ha estado ya en 16 municipios, ha tenido 18.000 visitantes, más de 4.000 alumnos, actividades muy diversas y muchas mesas de víctimas y también de ciudadanos. Ha sido la iniciativa que más voz ha dado a las víctimas en tan poco tiempo. El éxito ha sido conectar con cada localidad y llevarla físicamente a la plaza del pueblo. Pero, además, en cada municipio hemos presentado la iniciativa en la junta de portavoces. Se ha visto que no es un tema polémico, que están todos los partidos y, cuando digo todos, es sin excepciones. La pluralidad efectiva y real que ha apoyado la iniciativa y la asistencia masiva de las víctimas, que son las que verdaderamente han legitimado la iniciativa, ha hecho que la participación social haya sido numerosa. Estamos muy satisfechos.

«La exposición 'Memoria plaza' llegará por primera vez a la Universidad antes de Semana Santa»

«Nosotros creemos que en la memoria cabe todo menos la legitimación de la violencia»

«Es tiempo de honestidad. Ayudaría mucho que la izquierda abertzale dijera claro: 'matar estuvo mal'»

«Por parte de Gogora hay vocación de colaborar con el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo»

-¿Cuáles son los nuevos destinos?

-Estará en Beasain después de Semana Santa. También va a estar próximamente en Llodio, que sería el primer ayuntamiento de EH Bildu que acoge la experiencia. Como novedad, estamos valorando de qué manera podemos llevar por primera vez la muestra 'Memoria plaza' a todas las universidades, pero sin la carpa. En algún campus lo haremos antes de las vacaciones de Semana Santa.

-¿Cuándo se va a inaugurar en Gogora el espacio público en el que se proyectan los testimonios de las víctimas?

-En abril se abrirá al público el centro de recursos, la biblioteca y el acceso a documentación que se podrá consultar a través de varios ordenadores dispuestos en la sede del Instituto de la Memoria. Los testimonios solo se podrán ver en Gogora o en exposiciones que organice el instituto porque tienen permiso de las víctimas para uso exclusivamente divulgativo o educativo. En ningún momento se prevé que estos vídeos puedan estar en la web en abierto.

-¿Qué tipo de testimonios se van a poder ver y escuchar?

-Están clasificados por víctimas de ETA y otros grupos terroristas de extrema derecha o los GAL, luego las víctimas de violencia policial hasta 1978, y también hay disponibles, si se quisiera, testimonios de memoria histórica. Ahora estamos grabando a los niños de la guerra que salieron desde Santurtzi. Sobre esta materia existen muchos testimonios recogidos ya por Aranzadi y asociaciones memorialistas, pero ahora estamos haciéndolo de modo más profesional. Son vídeos que no pasan de 13 minutos.

-¿Cuántos centros educativos han participado en la iniciativa Adi-adian, que lleva a las aulas la memoria de las víctimas?

-Cada año estamos en torno a unos 50 testimonios en un total de 27 centros. Es verdad que no hemos ido a todos y que faltan muchos, por eso nos hemos planteado sumar los relatos por grabación.

-¿Se ha comenzado ya a llevar esos testimonios a la Universidad?

-Ya se ha empezado. La primera ha sido Mondragon Unibertsitatea. La experiencia ha sido muy positiva. Los alumnos hicieron muchísimas preguntas.

-¿El instituto Gogora y el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo pueden llegar a solaparse? ¿Cómo están sus relaciones?

-Con Florencio (Domínguez), el director del Memorial, tengo muy buena relación. Esta misma semana hemos hablado por teléfono para establecer una reunión. Nuestra vocación siempre ha sido la de colaborar. El próximo día 28 estaremos en la misma mesa de coloquio en Donostia, en el marco de la exposición 'Luces en la Memoria'. Será la primera mesa pública en la que estamos, más allá de alguna reunión que hemos tenido y de que Florencio ha estado visitando Gogora.

-¿Y usted ha visitado las obras del Memorial?

-No. Pero ya sabe que lo estoy deseando. Tengo curiosidad por ver cómo lo van a plantear. Hemos quedado en que vamos a concretar una reunión y por nuestra parte, por lo menos, hay vocación de colaborar. Nosotros nos creemos lo que decimos, es decir el tema de la memoria no se debe llevar a un ámbito de conflicto porque es ahí donde perdemos todos. Tenemos muy claro que todo lo que sea sumar es aumentar la participación y revierte en cultura de convivencia. También es verdad que siempre hemos sido nosotros los que hemos tomado la iniciativa.

-¿Pero hay ciertas tiranteces?

-Lo que hay es falta de coordinación y acuerdo en el propio Patronato del Memorial, con nosotros no. Tendrían que asumir que el Gobierno Vasco está en el Memorial y dar cuenta de las iniciativas también antes de diseñarlas. Si de verdad quiere ser una herramienta útil en Euskadi tendría que asumir la pluralidad de las sensibilidades democráticas que hay a la hora de abordar la memoria. Nosotros lo estamos intentando y en nuestras mesas han participado desde hijos de víctimas de ideología de extrema derecha hasta Egiari Zor. Defendemos que en la memoria cabe todo, menos la legitimación de la violencia y no creemos en una memoria oficial. Todos los recuerdos tienen que tener sitio, pero con el límite democrático de la justificación de la violencia.

-¿Cómo ve que sea el Memorial quien centralice todos los archivos y sumarios sobre terrorismo?

-Si el Ministerio ha decidido que estén ahí... Luego habrá que ver qué disponibilidad pública tienen. Yo soy partidaria de que sea lo más amplio y abierto posible, mientras no haya protección de datos personales con los que se debe cumplir la ley.

-¿Qué le parece el anuncio de que los presos de ETA se van a acoger a la vía legal y de que estarían dispuestos a reconocer el daño causado y a mantener encuentros con víctimas?

-A mí no me compete mucho este tema porque es una cosa que se lleva desde la Secretaría de Paz y Convivencia. Suscribo todo lo que han dicho Jonan Fernández o Josu Erkoreka. A partir de ahí, creo que es la hora de la honestidad y eso quiere decir autocrítica sincera y, sobre todo, la palabra clave es empatía. Si hay empatía se dirá lo que se tiene que decir y si no la hay buscaremos recovecos para no decir lo que se debe decir. Desde una perspectiva de construcción de la convivencia tiene que haber empatía, que es lo que ha faltado por ejemplo en Andoain. Empatía es decir me voy a poner en la piel del familiar que ha vivido esto y si lo hago, sé que esto va a hacer daño. No me importa si es legal, si no es legal, eso es lo de menos. Nuestro plan en Gogora habla de eso: no vamos a construir convivencia sin empatía.

-¿No se debió celebrar ese homenaje a dos ex-presos de ETA?

-No. No entiendo cómo se puede celebrar algo así. Se puede querer mucho a una persona, que incluso ha hecho cosas que no están bien, pero le recibes en tu casa. Es decir, madre tenemos todos... Pero si tú haces ese ejercicio mínimo de empatía, no hace falta que ningún juez, ni ningún político, ni el Parlamento te diga algo, solo tu propia conciencia, es algo tan sencillo que no alcanzo...

-¿Cómo ve que todavía en el Parlamento no haya un acuerdo unitario sobre este asunto?

-Creo que nos perdemos en las palabras. Ese debate de si es un homenaje, una bienvenida..., no ha lugar. Si esto ofende a la persona a la que ya se le ha hecho daño, ¿por qué vas a hacerlo?

-Después del acto de Andoain ha habido otros homenajes...

-Porque la paz requiere un pensamiento pacifista. Y no solo hablaría en ese sentido de un sector político, porque pensamiento pacifista quiere decir querer hacer la paz, y hay mucha gente que lo que quiere es ganar.

-¿Ayudaría en algo que quienes hoy llevan la voz en la izquierda abertzale dijeran claramente que «matar estuvo mal»?

-Por supuesto que ayudaría. El Gobierno Vasco lo viene reclamando muchos años. Lo he dicho antes. Ya es tiempo de honestidad. Vamos a ser honestos. Y diría más, si no vamos a serlo es mejor el silencio.

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