El PP advierte a Puigdemont de que puede acabar como Companys

El vicesecretario de Comunicación del Partido Popular, Pablo Casado. / Efe

Casado puntualiza que se refiere a la detención del expresidente de la Generalitat en 1934, no a su posterior fusilamiento

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

A 24 horas del pleno del Parlamento de Cataluña en el que las fuerzas secesionistas podrían valorar proclamar la independencia, el PP recuerda a Carles Puigdemont cuál fue el destino del expresidente de la Generalitat, Lluís Companys, en 1934. “Esperemos que mañana no se declare nada, porque a lo mejor el que lo declare acaba como el que lo declaró hace 83 años”, ha advertido Pablo Casado, que se ha visto obligado a puntualizar que se refería a la detención del histórico dirigente catalán -condenado a prisión meses después- y no a su fusilamiento posterior bajo el régimen franquista.

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Sin certezas sobre lo que ocurrirá mañana, el vicesecretario de Comunicación del PP avanza que todo lo que cabe en la Constitución o en el Código Penal es aplicable, pero que el Gobierno sólo responderá a “una agresión” del secesionismo. Porque en caso de ruptura manera unilateral con España, Casado apuesta por replicar con “mano firme”.

Según ha trasladado, en la reunión de dirección de esta mañana Rajoy ha resumido su postura en cuatro frases: “Vamos a impedir la independencia de Cataluña. Tomaremos las medidas para impedirla que sean necesarias. La separación de Cataluña no se va a producir. El Gobierno hará lo que haga falta para que así sea”.

"¿Qué van a hacer los golpistas? Qué van a intentar anunciar mañana?", se ha preguntado, para rechazar de plano la vía eslovena que plantean cargos de PdeCAT de declarar la independencia y suspenderla un tiempo. "No queremos una balcanización de España, que sería una segunda balcanización de Europa", ha avisado.

Fuentes del PP sostienen que en tan sólo una semana “se ha invertido el tema”. Cuando el 2 de octubre el foco estaba en la posible inacción del Ejecutivo, hoy, apuntan los populares, se ven síntomas de que la cautela podría funcionar. Recuerdan la presión que están ejerciendo las empresas y las movilizaciones de la ciudadanía no independentista en la calle.

Sobre este extremo, Casado ha equiparado la manifestación del domingo, convocada por la Societat Civil Catalana, con el “espíritu de Ermua”. Y sobre las llamadas al diálogo registradas también este fin de semana en las principales ciudades, el PP deja claro que “no hay nada que ceder, mediar ni negociar con golpistas” y recuerda que así fue también el 23-F.

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