Una parlamentaria del PP afea a Zoido que ponga plazos para excarcelar a presos enfermos

La parlamentaria del PP vasco Juana Bengoechea./
La parlamentaria del PP vasco Juana Bengoechea.

Bengoechea critica al ministro de Interior por establecer que solo un recluso con una esperanza de vida de dos meses sea puesto en libertad

AINHOA MUÑOZ SAN SEBASTIÁN.

«Se podía haber callado lo de los dos meses». La frase fue contundente y sin titubeos. La parlamentaria del PP vasco Juana Bengoechea mostró ayer su malestar con el ministro de Interior, Juan Ignacio Zoido, y le afeó que estableciera un plazo de dos meses de vida para que un preso de ETA enfermo terminal pueda ser excarcelado. Según subrayó, la instrucción de Instituciones Penitenciarias no fija ningún plazo concreto para proceder a la puesta en libertad de un recluso gravemente enfermo.

Marchas de Sortu ante seis cárceles de España y Francia

Sortu continúa organizando movilizaciones por los presos, coincidiendo con el debate interno en las cárceles. El portavoz de la formación, Arkaitz Rodríguez, anunció para este sábado seis movilizaciones ante prisiones de España (Curtis, Puerto y Picassent) y Francia (Fleury, Rouanne y Saint-Maur) en favor del acercamiento a cárceles vascas y la libertad de los internos enfermos. Estarán presentes miembros de Sortu, LAB y las juventudes de Ernai. Rodríguez, en un acto en San Sebastián, apostó por la implicación de la «sociedad civil» en la búsqueda de «una salida definitiva a la cuestión de los presos», en la línea con el proceso seguido para el desarme.

El dirigente independentista compareció para anunciar las movilizaciones junto a dirigentes de Sortu y expresos como Antton López Ruiz, 'Kubati', y Ohiana Garmendia. El portavoz de Sortu recalcó que «no habrá normalización política y democrática» en Euskadi mientras «siga habiendo centenares de presos y refugiados».

Las declaraciones de la parlamentaria irunesa se realizaron en el seno de la comisión de Derechos Humanos e Igualdad del Parlamento Vasco, con la presencia de la red ciudadana Sare, que pidió a la Cámara de Vitoria que vuelva a reclamar al Gobierno de Rajoy el fin de la «excepcionalidad» de la política penitenciaria que se aplica a los presos de ETA y que solicite la excarcelación de los reclusos de la banda que padecen enfermedades graves.

Durante este debate, el portavoz del colectivo, Joseba Azkarraga, denunció las afirmaciones de Zoido, que señaló -en una respuesta parlamentaria a EH Bildu a principios de mayo- que «cabe indicar que existe peligro patente para la vida cuando la razonable certeza de fallecimiento del interno es de un plazo inferior a los dos meses».

A pesar de pertenecer al mismo partido político, la parlamentaria popular no dudó en entrar al debate y reprobar al ministro de Interior por sus declaraciones. «Lo siento mucho», se disculpó antes de lanzar el dardo contra Zoido, «porque es un ministro de mi partido». Aún así, le criticó y censuró que «se podía haber callado con lo de los dos meses, porque es la piedra de escándalo, pero la instrucción no dice eso. Lo que dice es 'con razonable certeza o muy corto plazo'».

Sin embargo, el gabinete de Mariano Rajoy es partidario de liberar a aquellos internos cuya esperanza de vida no exceda los sesenta días. Un posicionamiento que ayer volvió a reprochar en el Parlamento autonómico la coalición abertzale. Desde las filas de EH Bildu, Josu Arzuaga denunció que las afirmaciones del ministro de Interior sobre el tratamiento de los presos con enfermedades graves es una «obscenidad» que, a su juicio, demuestra que el Gobierno central se guía por el principio del «ojo por ojo».

Sin «impunidad»

Bengoechea, asimismo, reconoció su «preocupación» después de escuchar durante la comisión las conclusiones de un informe elaborado por médicos de Osakidetza sobre la situación del preso de ETA Ibon Iparragirre, recluido en la madrileña prisión de Soto del Real. En el informe, los sanitarios certifican que Iparragirre, además de padecer sida y epilepsia, tiene una lesión cerebral que le provoca una ceguera parcial y una demencia «progresiva e irreversible».

La parlamentaria del PP vasco, en este sentido, se mostró partidaria de «mejorar» en los casos que sea necesario el tratamiento médico de presos enfermos, aunque advirtió de que eso no puede suponer en ningún caso la «impunidad». Por eso, insistió en defender el cumplimiento de la ley con los presos de ETA.

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