Diario Vasco

El acuerdo presupuestario con el PP encrespa la relación de PNV y EH Bildu

  • El Gobierno Vasco afirma que los populares eran «la alternativa más razonable», aunque Egibar y el PSE asumen el pacto con frialdad

El Gobierno Vasco confirmó ayer que aprobará los Presupuestos de este año gracias a un «acuerdo marco» con el PP que se concretará en los próximos días, un anuncio que provocó un cruce de reproches entre el PNV y EH Bildu que ha encrespado la relación entre las dos fuerzas abertzales. También mostró la indisimulada frialdad con la que la elección de los populares ha sido asumida por algunos sectores jeltzales y socialistas, los dos socios de Gobierno. Mientras el consejero de Hacienda, Pedro Azpiazu, agradeció al PP su disposición al acuerdo y definió a este grupo como «la alternativa más razonable» para asegurar la aprobación de las cuentas, los portavoces de PNV y PSE en el Parlamento, Joseba Egibar y José Antonio Pastor, vinieron a decir que el Ejecutivo se había decantado por los populares por pura eliminación.

Es decir, que el acuerdo presupuestario con el PP solo entusiasma al partido liderado por Alfonso Alonso, que vuelve a ser decisivo en unos Presupuestos vascos casi dos décadas después, al tiempo que asegura la tranquilidad del Ejecutivo de Urkullu, que de esta forma se garantiza el objetivo de sacar adelante las cuentas. Además, el «acuerdo marco» alcanzado con el PP apenas obligará al Gobierno a modificar partidas por un importe total de 25 millones de euros, en un Presupuesto que supera los 11.000 millones (el 0,25%). Azpiazu confió en resolver estas «cuestiones técnicas» en los próximos días.

En el otro lado de la balanza se colocaron los dos grupos de la oposición que se han quedado fuera de este pacto presupuestario, EH Bildu y Elkarrekin Podemos, que criticaron al Gobierno Vasco por haberse decantado por el PP y apuntaron a una negociación paralela del PNV en Madrid para aprobar las cuentas de Rajoy. Un extremo que ayer volvieron a negar tanto el Gobierno Vasco como el PNV, aunque es evidente que este pacto puede engrasar la aprobación de los Presupuestos del Estado.

Mientras, en el fiel de la balanza, sin criticar el acuerdo con el PP pero sin aplaudirlo, se situaron los portavoces parlamentarios de PNV y PSE. El jeltzale Joseba Egibar destacó que «el PP, nos guste o no, ha querido negociar y se ha situado en el centro de la pista pese a ser electoralmente residual. ¿Qué va a decir el Gobierno? ¿Qué no quiere su abstención?». El socialista José Antonio Pastor afirmó que el PP «ha sido casi una opción de descarte» ante la negativa de EH Bildu y Elkarrekin Podemos a negociar.

Críticas esperadas

El Gobierno Vasco planteó desde el inicio una negociación abierta con todos los grupos con el objetivo de ganarse la abstención de EH Bildu y el PP. Un reto tan ambicioso como difícil de llevar a cabo. Parecía claro que al final iba a tener que optar por alguno de los dos grupos, y ha acabado haciéndolo por el partido que menos condiciones le ha puesto en la negociación. También era evidente que, una vez que se decantase, el grupo descartado se revolvería contra el Ejecutivo de Urkullu. Lo más sorprendente de esta secuencia esperada es que el líder del PNV, Andoni Ortuzar, rompió el guion la tarde del martes y pasó a la ofensiva en vez de esperar la acometida de EH Bildu. El presidente del EBB acusó a la coalición de haberse «dejado coaccionar» por el sindicato ELA para no negociar las cuentas de Urkullu.

La primera respuesta a estas palabras llegó desde el portavoz de EH Bildu Arnaldo Otegi, que ironizó a través de las redes sociales con que «Ortuzar ha estrenado el traje de Pinocho para los próximos carnavales». La portavoz parlamentaria de la coalición, Maddalen Iriarte, afirmó que el ataque de Ortuzar «no descalifica» a EH Bildu, sino que «es un intento de echar balones fuera que evidencia los grandes problemas del PNV para explicar a su militancia y a la sociedad vasca que ha renunciado a acuerdos con la mayoría social de este país para darle la mano al PP».

EH Bildu también rebatió las afirmaciones del consejero de Hacienda de que la coalición no había aportado «ninguna propuesta concreta» en la negociación, más allá de anunciar modificaciones de 164 millones de euros «a través de los medios». Fuentes de la coalición soberanista replicaron que el acuerdo no fue posible porque «el Gobierno no quería moverse de su esquema presupuestario, algo que solo ha aceptado el PP».

EH Bildu señaló que esperará a conocer el acuerdo presupuestario final para decidir si presenta una enmienda a la totalidad a las cuentas. Algo que sí hará Elkarrekin Podemos, que aseguró que el acuerdo del Ejecutivo con el PP «no se puede desligar de la negociación» entre los populares y el PNV en Madrid. «Sabíamos que el PNV mentía cuando lo negaba y el tiempo pone a cada cual en su lugar», dijo Lander Martínez.

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