Diario Vasco

El PNV avisa a Rajoy que el respaldo de sus cinco votos a los Presupuestos «vale mucho»

Esteban felicita a Rajoy tras su investidura en el Congreso el pasado mes de octubre.
Esteban felicita a Rajoy tras su investidura en el Congreso el pasado mes de octubre. / AFP
  • El ministro Montoro y el portavoz jeltzale en el Congreso Esteban se han citado en los próximos días para empezar a hablar de las Cuentas del Estado

El PNV ha encontrado la oportunidad que llevaba esperando desde hace cinco años. La de ser determinante en Madrid para condicionar y exigir al Gobierno del PP las contrapartidas «para Euskadi» que le negó desde su mayoría absoluta anterior. La negociación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) va a convertirse en la prueba del algodón de esa nueva sintonía que los jeltzales esperan del Ejecutivo central esta legislatura. Pero superarla no va a ser fácil. El PNV advierte de antemano que será exigente y que pondrá un precio elevado al respaldo de sus cinco diputados en el Congreso a un proyecto presupuestario que el ministro Cristóbal Montoro presentará en los próximos días al portavoz jeltzale Aitor Esteban.

La cita ya está cerrada. El responsable de Hacienda del PP llamó hace unos días al dirigente del PNV para mantener un primer encuentro y explicarle los planes y calendarios que maneja su gabinete, las directrices presupuestarias que preparan y conocer también la disposición y las condiciones de los jeltzales para negociar y acordar unas Cuentas que necesitan, sí o sí, del concurso jeltzale. Las últimas afirmaciones de Rajoy y del propio Montoro confirmando su decisión de presentar un proyecto antes de que finalice marzo han despejado las dudas de los nacionalistas sobre las intenciones del Gobierno, al que hasta ahora veían más cerca de la prórroga presupuestaria o incluso de unos nuevos comicios. Pero en el PNV previenen a quienes «creen que ya está todo hecho», y advierten que sus cinco votos, esos que posibilitarían un empate que salve las Cuentas, «valen mucho».

Los jeltzales acuden a la negociación desde la «fortaleza» que les da saberse necesarios para esta empresa, la primera de gran calado para el nuevo Gobierno Rajoy. Y para preservar esa posición, no quiere mostrar abiertamente sus cartas antes de sentarse a hablar, aunque algunos de los asuntos de la «agenda vasca» que llevan reclamando sin éxito desde hace años son conocidos. Sobre la mesa pondrán asuntos tangibles como las transferencias pendientes (queda una veintena, entre ellas Prisiones o la gestión de la Seguridad Social), inversiones, partidas concretas sobre la Y vasca, o compromisos en materia energética.

Pero además exigirán «indicadores» -advierten- sobre si el «cambio de actitud» que piden al PP respecto a Euskadi va por buen camino. En este caso no se trata tanto de acuerdos concretos, aseguran en el PNV, como de compromisos entre ambas administraciones para que se rebaje el nivel de litigiosidad actual que les enfrenta en los tribunales con una treintena de recursos, o para que se establezcan plazos o garantías de que, por ejemplo, la negociación recién abierta sobre el Cupo y el Concierto Económico llegará a buen puerto tras años de bloqueo.

«Coste político» en Euskadi

Las condiciones que marcará el PNV buscan también explicar el posible acuerdo en Euskadi. En Sabin Etxea asumen que un pacto con el PP «tendrá un coste político» y precisará de «una explicación detallada a la ciudadanía» sobre las contrapartidas «en beneficio de Euskadi» que se logren, reconocen. Pero están decididos a pagar ese 'precio', por el que en realidad han intentado pujar sin conseguirlo durante los últimos años.

El presidente del Gobierno, que no ha tirado la toalla con los socialistas -al menos en público-, ha mostrado su interés por acercar posturas con el partido de Ortuzar, consciente de que sus cinco votos pueden resultar decisivos en la votación de una Cámara altamente dividida y donde el PP va a tener que ganarse voto a voto la mayoría necesaria. Si Rajoy contase con los votos de Ciudadanos y Coalición Canaria -con los que también negocia-, y si el PSOE -inmerso en sus primarias- no se mueve de su 'no' a las Cuentas, los cinco votos del PNV facilitarían el empate en el debate de enmiendas a la totalidad. Y con él, después de tres votaciones, se salvaría la tramitación del proyecto.

Si la negociación con el PNV no llega a buen puerto, en Sabin Etxea no descartan que el gabinete popular retire las Cuentas antes de que el Congreso las tumbe y vaya a una prórroga presupuestaria, la opción que más fuerza había cobrado en las últimas semanas. Lo que parece descartado, a tenor de las palabras de Rajoy, es que en ese escenario el presidente disuelva las Cortes y convoque nuevas elecciones, como se ha rumoreado en diversos círculos políticos. Pero los planes de Rajoy son inescrutables. Y aunque el PNV confía en que si les ha citado es para iniciar una negociación real, esperarán a escucharles para «ver las posibilidades que hay» de acuerdo.

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