Diario Vasco

La operación diálogo encalla en el referéndum

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Sáenz de Santamaría llega a la sede de la consellería de Economía de la Generalitat. / Quique García (Efe)

  • Santamaría traslada a Junqueras que la consulta es innegociable y el vicepresidente advierte de que se celebrará de todas formas

  • Puigdemont no acudirá a la conferencia de presidentes, como le pide Rajoy

La llamada operación diálogo, puesta en marcha por el Ejecutivo central para tratar de frenar el independentismo, dio este martes sus primeros pasos, pero se chocó con el referéndum. La vicepresidenta del Gobierno y el vicepresidente de la Generalitat se reunieron en Barcelona, a petición del número 2 de la administración autonómica. El pasado mes de noviembre, Oriol Junqueras envió una carta a Soraya Sáenz de Santamaría para invitarle a reunirse y “encauzar un diálogo sereno”. La vicepresidenta, que se ha propuesto “hacerse imprescindible” en Cataluña, replicó que estaría “encantada” de acudir a la cita.

El resultado fue un encuentro “cordial”, “amable”, “intenso” y de dos horas en la sede de la Consejería catalana de Economía, en el que se constató una vez más que el referéndum es un muro que imposibilita el avance en el diálogo, al que las dos administraciones apelan, casi de manera recurrente. El Gobierno catalán pretende celebrar una consulta soberanista en el mes de septiembre de este año y antes de activar la vía unilateral quiere explorar todas las posibilidades para que la votación pueda ser acordada con Madrid.

Junqueras puso el asunto sobre la mesa y recibió la misma respuesta de siempre: el Gobierno ni quiere ni puede negociar un referéndum porque es ilegal. “No podemos negociar aquello de lo que no podemos disponer. Es una cuestión que decide el conjunto del pueblo español. No tenemos capacidad de decisión", afirmó la vicepresidenta tras la reunión. La réplica del vicepresidente de la Generalitat fue que diga lo que siga la Moncloa, el referéndum se celebrará de todas maneras. “El Gobierno central se marcha plenamente convencido de que habrá referéndum. Cumpliremos el mandato”, afirmó Junqueras a la salida del encuentro, en línea con lo que había expresado horas antes Carles Puigdemont. "A fondo y hasta el final", fue la consigna, justo el día que cumplía un año al frente del Palau de la Generalitat.

La parte catalana acudía a la cita con pocas esperanzas de que pudiera producirse un avance en el deshielo. “Hoy por hoy, la operación diálogo es puro maquillaje”, afirmó la portavoz del Gobierno catalán, tras la reunión semanal del ejecutivo autonómico. La Generalitat pretendía que la vicepresidenta diera respuesta no solo al referéndum, sino a las otros 45 puntos que en su día le puso sobre la mesa Puidemont a Mariano Rajoy. “Acuerdos concretos, ninguno”, afirmó Junqueras. ”Si repasamos los 46 puntos, consideramos que no se ha producido ningún avance. Y esto es grave porque muchos puntos responden a compromisos o sentencias incumplidos por el Estado", señalaron desde el Palau de la Generalitat. Sáenz de Samtamaría, en cambio, tiene una visión diametralmente opuesta. A su juicio, de las 46 propuestas que hizo Puigdemont, la mayoría están resueltas, se están solucionando o hay voluntad de ello. “Es un momento para el diálogo y el entendimiento”, remató. Sáenz de Santamaría trasladó a Junqueras la petición para que Puigdemont acuda a la conferencia de presidentes autonómicos convocada por Rajoy para la semana que viene, pero el jefe del Ejecutivo catalán mantiene su rechazo a asistir, pues considera que Cataluña debe mantener una relación “bilateral” con el Gobierno central. Santamaría, que por la mañana en Reus (Tarragona) fue recibida en la inauguración de una delegación de la Seguridad Social con gritos a favor de la independencia de un grupo de activistas de la CUP, transmitió a la Generalitat que plantee sus demandas al Estado en la conferencia de presidentes.

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