Diario Vasco

El Gobierno Vasco, «preocupado» por las palabras del ministro Zoido

  • Insiste en que el arrepentimiento no es un «concepto penal» y cree que los presos deben hacer lo mismo que la izquierda abertzale

El cambio de ministro de Interior no solo no ha modificado la estrategia antiterrorista del Gobierno central sino que las palabras del ministro de Interior a este periódico hace unos días, endureciendo las condiciones a los presos de ETA, han sido recibidas con «preocupación» en el Ejecutivo vasco de Iñigo Urkullu. Juan Ignacio Zoido señaló que para flexibilizar la situación de los presos, ETA tenía que cumplir «cinco condiciones: disolverse; entregar las armas; manifestar su arrepentimiento; pedir perdón a las víctimas y resarcir el daño». Una vuelta de tuerca más a las exigencias que solía plantear su antecesor, Jorge Fernández Díaz, que solo se abría a acercar a los presos si ETA «desaparecía». Las palabras de Zoido no han sido adecuadas, según fuentes del Gobierno Vasco, que no aprecian ninguna evolución en el Ejecutivo del PP en esta segunda legislatura de Mariano Rajoy, con el que espera reunirse próximamente el lehendakari para trasladarle estas y otras cuestiones.

El Ejecutivo autonómico, en línea con lo expresado esta semana por la líder del PNV de Bizkaia, Itxaso Atutxa, cree también que el arrepentimiento que Zoido exige a los presos no es un «concepto penal» sino «moral, ético o cuasi religioso», según las fuentes consultadas. En el Gobierno de Urkullu insisten en que el arrepentimiento no viene recogido literalmente en la ley y entienden que la vía a seguir sería un camino parecido al de los presos de Nanclares, que hicieron autocrítica. En todo caso, el Ejecutivo de PNV y PSE cree que los presos de ETA deberían seguir el modelo de la izquierda abertzale. En este sentido, recuerda como ahora hace un año 35 dirigentes independentistas llegaron a un acuerdo con la Fiscalía de la Audiencia Nacional, reconociendo que «contravinieron la ley» y asumiendo «el daño causado». Aquel inédito pacto, aceptado por las asociaciones de víctimas personadas en el macrojuicio, evitó que los miembros de la izquierda abertzale entraran en prisión y supuso un cambio de estrategia.

Hitzeman y Zuzen Bidean

En todo caso, desde el Gobierno Vasco mantienen vigentes programas penitenciarios como Hitzeman o Zuzen Bidean, elaborados por la Secretaría General de Paz y Convivencia de Jonan Fernández. Estos planes recogían una veintena de propuestas, entre ellas varias que exigían un cambio de la legislación y, por lo tanto, la implicación del PP.

El Gobierno Vasco no es el único que ha cuestionado las palabras del ministro Zoido. El presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV), Juan Luis Ibarra, señalaba ayer en una entrevista a este periódico que, para quienes formaron parte de ETA, es «complicado» aceptar que «el horizonte máximo al que pueden aspirar no es el de la Justicia transicional, sino el de la restaurativa», aquella que «reconoce el derecho a la verdad, al enjuiciamiento de responsabilidades y el resarcimiento de las víctimas». Y para ello, añadía, «no se puede hacer con brocha gorda, hay que hacerlo con brocha fina» y «estableciendo con claridad que el límite, frente a lo que dice el ministro de Interior, es que no se puede caer bajo ningún concepto en la tentación de emplear el Derecho como 'Derecho del enemigo'».

Por su parte, el dirigente estatal de Podemos, Rafael Mayoral, afirmó ayer, en una entrevista con Europa Press, que el PP debería acabar con la política de dispersión, y que se tienen que reconocer «todas las vulneraciones de derechos» desde 1978.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate