Diario Vasco
Soraya Sáenz de Santamaría y Andoni Ortuzar, el sábado en Gernika.
Soraya Sáenz de Santamaría y Andoni Ortuzar, el sábado en Gernika. / LUIS TEJIDO / EFE

PNV y PP preparan el terreno en Madrid para intentar pactar los Presupuestos

  • Los jeltzales reclaman la comisión mixta del Cupo y que se retiren recursos a leyes vascas

  • Las dos formaciones intercambian gestos aunque los peneuvistas precisan que no se han sentado a negociar y que necesitan «hechos»

La barrera de incomunicación que distanció durante la última legislatura al Gobierno y al PNV ha comenzado a ceder. El gabinete de Mariano Rajoy y los nacionalistas vascos intercambian desde hace semanas, en público y sin ánimo de disimulo, gestos encaminados a abonar el terreno sobre el que esperan sellar acuerdos en esta legislatura. Es lo que el portavoz del grupo vasco en el Congreso, Aitor Esteban, denomina «voluntad del Ejecutivo de proceder al deshielo». Una observación que la vicepresidenta, Soraya Sáenz Santamaría, no tuvo ayer ningún inconveniente en suscribir una vez que, como publicó este periódico el lunes, Rajoy ha abierto los contactos exploratorios con los jeltzales.

El PNV, en todo caso, apela a la cautela. Precisa que de momento se trata de «contactos preliminares» y, si bien hay «distensión», más que «gestos esperamos hechos». Aunque Esteban valora la «actitud diferente» que, a su entender, muestra ya el Gobierno de Rajoy, los jeltzales reclaman que se convoque la Comisión Mixta del Concierto Económico para la actualización del Cupo, y se revisen los recursos del Ejecutivo contra leyes vascas. En concreto, el PNV incide en el interpuesto contra las Ofertas Públicas de Empleo de la Ertzaintza.

La número dos de Rajoy en el arranque de la legislatura ha asumido la tarea del acercamiento al PNV. Más allá de que entre sus competencias figure ahora el contacto con las administraciones territoriales, ha pasado también a encargarse de engrasar el diálogo político para la negociación del techo de gasto y los Presupuestos Generales del Estado. En esa estrategia se enmarca su asistencia a la toma de posesión de Íñigo Urkullu como lehendakari el pasado sábado frente al Árbol de Gernika. El lehendakari, por cierto, no ha hablado oficialmente con Rajoy para fijar una reunión, aunque sí le telefoneó en persona el pasado miércoles tras la muerte de la senadora Rita Barberá.

La mayoría minoritaria con la que el PP se maneja en el Congreso obliga a los populares a tender los puentes intransitados desde hace tiempo con el PNV, que es consciente a su vez de que es esa situación la que lleva a Rajoy a buscar su apoyo. Una coyuntura que sitúa al Gobierno en situación de debilidad y que los nacionalistas vascos no están dispuestos a dejar pasar. Su presidente, Andoni Ortuzar, en una declaración de intenciones que celebran en el PP, garantizó el domingo que negociará «sin complejos» en Vitoria, en Madrid y hasta en Bruselas.

Sucesión de gestos

Por ahora, fuentes populares aseguran que se han producido contactos preliminares para limar asperezas y mostrar disposición al consenso. «Se habla a todos los niveles, desde el presidente del Gobierno al portavoz del grupo parlamentario en el Congreso», apuntan las mismas voces que confirman las llamadas de ministros al PNV para informar de proyectos pendientes. Pero, aun así, el PP y el PNV admiten que las conversaciones presupuestarias «están verdes» y que los esfuerzos no garantizan, por ahora, que los nacionalistas vascos vaya a terminar por respaldar las cuentas.

La vicepresidenta respondió ayer con la mano tendida a «fortalecer» la negociación previa para intentar reducir la conflictividad entre las dos administraciones en los tribunales y resolver los problemas que surjan por choques competenciales en la Comisión Bilateral de Cooperación que contempla la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional.

Por su parte, los diputados del PNV sumaron su voto a los populares la semana pasada para frenar que el derecho a voto se extendiera a jóvenes de entre 16 y 18 años. Además, respaldaron la idoneidad del nuevo presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, Sebastián Albella, que sin este gesto habría comenzado su andadura con un pronunciamiento en contra del Parlamento. Y su abstención impidió que el Congreso censurase la «opacidad» del Gobierno sobre el presupuesto del Ministerio de Defensa. Se trata de pequeños movimientos que llevan a los populares a ver en el PNV a un socio potencial.

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