Diario Vasco

Rajoy abre los contactos para negociar el Presupuesto con un PNV dispuesto a hablar


Ofrenda. Dirigentes del PNV y el lehendakari, tercero por la derecha, escuchan a Andoni Ortuzar ayer a mediodía en Sukarrieta, con la imagen de Sabino Arana en el lateral.
Ofrenda. Dirigentes del PNV y el lehendakari, tercero por la derecha, escuchan a Andoni Ortuzar ayer a mediodía en Sukarrieta, con la imagen de Sabino Arana en el lateral.
  • Los jeltzales prevén en paralelo que no quede más opción que el PP para aprobar las cuentas vascas, una vez vistas las posturas en la investidura

Conformados los nuevos gobiernos vasco y central, la pelota echa a rodar desde hoy con los Presupuestos estatales y autonómicos en el horizonte. El presidente del Ejecutivo español, Mariano Rajoy, ha abierto ya los contactos con el PNV para buscar su apoyo a las cuentas públicas del Estado, según fuentes gubernamentales. Y el partido jeltzale, por boca de su presidente, Andoni Ortuzar, anunció ayer oficialmente su disposición a «negociar sin complejos» en todos los ámbitos, incluido el de las cuentas estatales, siempre que sea para «defender y hacer crecer a Euskadi».

La formación jeltzale, en principio, no quiere vincular la negociación presupuestaria en Madrid con la que también se abrirá próximamente en Vitoria, en la que el lehendakari precisa un voto para garantizar los Presupuestos de Euskadi para 2017. No obstante, una vez vistas las posturas de todos los grupos en el reciente pleno de investidura, algunas voces peneuvistas prevén que «va a ser difícil» que PNV y PSE-EE pueda pactar las cuentas con alguien que no sea el PP vasco. La otra opción que mantienen abierta los peneuvistas, la de EH Bildu, se antoja complicada. La coalición abertzale está dispuesta a sentarse a hablar, aunque admite en privado que las posiciones de partida están tan alejadas en materia social y económica que las posibilidades de lograr un punto de encuentro son pequeñas.

Ortuzar y Rajoy han hablado estos días, tal y como desveló el propio líder del EBB el pasado sábado en una entrevista, aunque precisando que todavía no habían empezado a negociar presupuestos. Quien no ha establecido contacto con el jefe de La Moncloa es el recién reelegido Iñigo Urkullu, aunque se espera que lo haga en breve e, incluso, que intente cerrar una cita en Madrid para principios del próximo año. Los jeltzales han reclamado por activa y por pasiva un «cambio de actitud» al Gobierno del PP tras cuatro años de incomunicación y recursos contra leyes autonómicas. En Sabin Etxea y en Ajuria Enea esperan que se relaje la actitud del Ejecutivo central, que ha colocado en los últimos meses en cada ministerio a empleados y abogados del Estado dedicados casi en exclusiva a detectar en las leyes autonómicas la más mínima duda susceptible de ser recurrida ante el Constitucional.

Ahora, una vez que las respectivas nuevas legislaturas y la falta de mayorías absolutas ponen los contadores a cero, los nacionalistas vascos ven posible el inicio del deshielo. La presencia el sábado en la jura del lehendakari en Gernika de la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría fue un gesto que apunta a la posibilidad de un nuevo tiempo. Sin referirse exactamente a ello, Ortuzar sí destacó ayer en el mitin de Sukarrieta que «parece que se avecinan tiempos propicios para negociar. Lo vamos a hacer sin complejos», tanto en Madrid, como en Euskadi o Bruselas, precisó.

El PNV y el Gobierno Vasco han intentado en estos cuatro años desengrasar sin éxito la relación con Madrid y el PP. La falta de un interlocutor claro ha dificultado esta empresa. Desde que la formación jeltzale se apoyó en EH Bildu en junio de 2015 para desalojar de la Alcaldía de Vitoria al popular Javier Maroto, la relación empeoró hasta quedar prácticamente cortocircuitada en este último año. Ahora, con el nombramiento de Sáenz de Santamaría como encargada de intentar resolver los conflictos territoriales, sobre todo el de Cataluña, puede cambiar la cosa, sobre todo por su buena relación con el portavoz del gabinete Urkullu, Josu Erkoreka, responsable ahora de la defensa del autogobierno. La número dos de Rajoy tiene a su vez buen 'feeling' con el portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban, y el propio Ortuzar, con los que solía comunicarse amistosamente por 'whatsapp'. El presidente del Euzkadi Buru Batzar mantiene asimismo una correcta relación con el ministro de Economía, Luis De Guindos. El conocimiento de los círculos políticos de la villa y corte del nuevo consejero de Finanzas, el veterano diputado Pedro Azpiazu, completa el puzle para tratar de abrir una nueva etapa. Temas claves pendientes hay unos cuantos: desde la liquidación del Cupo, con entre 800 y 1.500 millones en juego, al avance del Tren de Alta Velocidad (TAV), pasando por las transferencia pendientes, las distintas inversiones y la consolidación de la paz tras el cese de ETA.

Factor socialista

De inicio, los jeltzales, en línea con lo que adelantó Esteban hace unos días, prevén que el Gobierno pueda prorrogar los Presupuestos del Estado para ganar tiempo en la negociación con ellos y con el PSOE. Además de Ciudadanos, los socialistas son el primer objeto de deseo de Rajoy para que el proyecto de cuentas no sería bloqueado. Pero el PP no renuncia a atraer al PNV, pese a que sus cinco escaños por sí mismos son insuficientes para la mayoría absoluta. El presidente español, de hecho, aspira a cerrar un pacto presupuestario a la vez con socialistas y peneuvistas, socios ahora en Vitoria. De esta forma, otorgarían carácter preferente a los nacionalistas vascos y a la vez no cargarían sobre los hombros del PSOE toda la responsabilidad de las cuentas.

En principio, tanto el PNV como el PP vasco desvinculan la posible negociación presupuestaria en Madrid de la de Euskadi. No obstante, parece inevitable que ambas acaben confluyendo, al discurrir en paralelo en el calendario, aunque el Gobierno Vasco quiere darse un margen hasta marzo. Un aspecto significativo es que el PSE-EE, pese a su rotundo apoyo al 'no es no' de Pedro Sánchez a Rajoy, no ponga vetos ahora a que sus socios peneuvistas busquen en los populares apoyo a las cuentas vascas. EH Bildu también se ofrece pero Arnaldo Otegi ya ha advertido de que no tragarán con un Presupuesto autonómico que prevé, según sus cálculos, recortes en 470 millones. Y la opción de Elkarrekin Podemos aparece como inviable vistas sus posturas.

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