Diario Vasco
Urkullu juró ante un ejemplar del Estatuto y otro del Fuero de Bizkaia.
Urkullu juró ante un ejemplar del Estatuto y otro del Fuero de Bizkaia. / IGNACIO PÉREZ

«Humilde ante Dios» y sin Biblia

  • Todos los lehendakaris han incorporado su impronta ideológica a la liturgia de la ceremonia ante el Árbol de Gernika

  • Urkullu mantiene, actualizado, el juramento de Agirre que empleó en 2012

«Humilde ante Dios y la sociedad» y no «humillado ante Dios». El lehendakari Iñigo Urkullu volverá a utilizar hoy el juramento histórico, pero actualizado, de José Antonio Agirre en 1936 en un solemne acto en la Casa de Juntas de Gernika en el que, junto a la alusión a Dios, también hará mención a su «humildad» ante la sociedad. Una puesta en escena que comenzará a las doce del mediodía con el 'Gernikako Arbola' tañido por el carillón de la Casa de Juntas.

La ceremonia -rodeada de una liturgia cargada de significado- pretende simbolizar el apego a la tradición del autogobierno pero a la vez el reconocimiento del carácter aconfesional de las instituciones y las transformaciones que ha sufrido Euskadi como sociedad secularizada en la que la religión católica no tiene el peso de antaño y en la que la colisión de los símbolos ha perdido virulencia. Todo se llevará a cabo en el interior de la misma Casa de Juntas que en su día fue el escenario, en pleno siglo XIX, de discursos vitriólicos del pretendiente carlista Carlos VII contra la Monarquía liberal y constitucionalista y en defensa de Dios Todopoderoso, el mismo edificio que conserva la guitarra del bardo Iparragirre, autor del 'Gernikako Arbola' como una valiosa pieza de museo.

Urkullu repetirá el ritual de hace cuatro años. Es decir, jurará su cargo ante un ejemplar del Estatuto -que se utiliza para las tomas de posesión de los consejeros- y otro del Fuero Viejo de Bizkaia y no ante una de las escasas copias que se conservan de la primera Biblia en euskera, como lo hicieron los nacionalistas Carlos Garaikoetxea, José Antonio Ardanza y Juan José Ibarretxe. Utilizará solo el euskera, y no el euskera y el castellano como lo hizo el socialista Patxi López en 2009. Ibarretxe ya se estrenó en su toma de posesión en 2005 con una fórmula exclusiva en euskera, si bien las ceremonias anteriores fueron siempre bilingües. La liturgia de hoy tampoco contempla la presencia de un crucifijo sobre el atril. Los símbolos religiosos dejaron de estar presentes en la toma de posesión de López, que prometió su cargo solo ante un ejemplar del Estatuto. El rito que permanece inalterable es la makila de madera de níspero con empuñadura de plata que simboliza el traspaso de poderes.

A la ceremonia de hoy han confirmado su asistencia, ademas de la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, los presidentes de Navarra, Uxue Barkos; Cataluña, Carles Puigdemont, y Canarias, Fernando Clavijo, si bien se esperan numerosas autoridades. Asistirán también los exlehendakaris Garaikoetxea, Ardanza y López. Ibarretxe ha excusado su ausencia al encontrarse en Londres. Tampoco acudió en la anterior toma de posesión de Urkullu.

Sin símbolos religiosos

Urkullu jurará su cargo junto al árbol que representa las libertades forales vascas y volverá a utilizar, aunque con algunas variantes, la fórmula histórica usada por Agirre el 7 de octubre de 1936, en plena Guerra Civil, en presencia del gobernador civil de Bizkaia, entonces máximo representante del Gobierno de la República. La fórmula que utilizó en aquella improvisada ceremonia fue: «Jaungoikoaren aurrean apalik, Euzko lurganean zutunik, azaben gomutaz, Gernikako Arbolaren azpian, herri ordezkarion ai-tzinan, nire aginbidea ondo betetia zin dagit», que fue entonces traducida como «Ante Dios humillado, en pie sobre tierra vasca, en recuerdo de los antepasados, bajo el Árbol de Gernika, juro desempeñar fielmente mi cargo». Aquel texto fue redactado por el histórico jeltzale Juan Ajuriaguerra, presidente del Bizkai Buru Batzar, y evocaba la tradición pactista vasca en un escenario que fue utilizado por los Reyes españoles para escenificar su lealtad al Fuero de Bizkaia como Señores del territorio. Uno de los que juró en Genika en 1875 fue Carlos VII en plena guerra carlista. También fue empleada por Jesús María Leizaola, en el cementerio de San Juan de Luz y ante el féretro de Agirre, en pleno exilio durante el franquismo. En su momento, el lehendakari Garaikoetxea añadió al juramento la referencia «ante vosotros representantes del pueblo» que le propuso Gorka Knörr.

Fue López el se decantó por una escenografía más laica que mantenía la alusión a los antepasados, pero incluía también la expresión «con respeto a la ley» en un equilibrio deliberado que pretendía modernizar el acto sin soliviantar demasiado a los más tradicionalistas. Aquel cambio suscitó algunas críticas en el ámbito del PNV, como las del exsenador Iñaki Anasagasti, que se mostró muy contrariado por el cambio de protocolo y lo consideró una falta de sensibilidad con la historia vasca. En el seno del PSE, su entonces presidente Jesús Eguiguren se inclinaba por no prescindir del juramento tradicional.

Fórmula a debate

De hecho, antes de la toma de posesión de López se planteó un debate entre sus asesores sobre la fórmula a utilizar. En aquella discusión, Eguiguren insistió en que la fórmula original de Ajuriagerra tenía una traducción al castellano que era distinta a la empleada en su día ya que en vez de «humillado ante Dios», en castellano significa literalmente «humilde ante Dios», una referencia que, según explicó, era empleada en algunas tomas de posesión de los presidentes de Estados Unidos -que juran sobre la Biblia de Abraham Lincoln- y que hubiera podido ser utilizada sin ningún complejo porque pretendía simbolizar la igualdad del lehendakari «en el conjunto de los ciudadanos».

La liturgia se completa con la solemne interpretación del Himno de Euskadi 'Eusko Abendaren Ereserkia' por parte de la banda de música de la Ertzaintza y con el baile de un aurresku de honor ante el nuevo lehendakari.

Prestado el juramento ante el roble en el exterior del edificio de la Casa de Juntas y una vez de regreso al hemiciclo, Urkullu asumirá el cargo con la fórmula habitual fijada por ley, esta vez en los dos idiomas oficiales: «Por voluntad del Parlamento, prestado el juramento, tomo posesión y asumo el cargo de lehendakari del Gobierno del País Vasco, así como la condición de representante ordinario del Estado en su territorio, que cumpliré con lealtad a la Corona y respeto a la Constitución, al Estatuto de Gernika y demás leyes vigentes». También recibirá la makila de honor por parte de la presidenta del Parlamento Vasco, Bakartxo Tejeria, y firmará en el libro de honor de la Casa de Juntas.

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