Diario Vasco

EH Bildu, Elkarrekin Podemos y PP luchan por condicionar al PNV desde la oposición

  • La falta de mayoría del pacto entre jeltzales y socialistas ensancha el campo de juego del resto de formaciones

La legislatura vasca que arrancará en toda su dimensión esta próxima semana tendrá mucho juego político. La firma del acuerdo PNV-PSE-EE para el Gobierno Vasco es inminente pero no garantiza al lehendakari Iñigo Urkullu la mayoría absoluta por un escaño. Aquel que se llevó EH Bildu en detrimento del PNV cinco días después de las elecciones y tras una reclamación por irregularidades. Una situación que favorece a los tres grupos de la oposición, que deberán afinar su estrategia. EH Bildu, Elkarrekin Podemos y PP aspiran a ser la fuerza que desequilibre la balanza. Y parecen andar más centrados en eso, en condicionar al futuro Ejecutivo, que en articular una mayoría opositora fuerte que se augura complicada, sobre todo por la distancia entre las dos coaliciones de izquierdas y el PP.

EH Bildu: «Una oposición constructiva» y el derecho a decidir

EH Bildu apostará por una «oposición constructiva» aunque se confirme que el PNV prefiere al PSE-EE para gobernar. La mano tendida desde la campaña por Arnaldo Otegi se mantiene abierta pese a que los jeltzales no han querido cogerla por ahora. Tras su última y fallida reunión negociadora, PNV y EH Bildu dejaron la puerta abierta a seguir fraguando acuerdos, y los independentistas se lo tomarán al pie de la letra, sobre todo con el derecho a decidir. La de la formación abertzale será, por lo tanto, una estrategia de palo y zanahoria. De saque, en el pleno del próximo jueves, PNV y EH Bildu se disputarán el protagonismo en la tribuna de oradores durante el pleno de investidura. Maddalen Iriarte confrontará con Iñigo Urkullu los diferentes modelos de las dos familias del nacionalismo vasco.

Los Presupuestos, de hecho, pondrán a prueba esta relación. EH Bildu quiere buscar contradicciones en el PNV, consciente de que a jeltzales y socialistas les falta un voto para la mayoría absoluta. La coalición independentista explotará las posibles contradicciones que para los peneuvistas, y también los socialistas, supondría tener que apoyarse en el PP para sacar adelante las cuentas públicas vascas para 2017. Un apoyo de los populares que EH Bildu cree que iría vinculado a una posición recíproca del PNV en Madrid con los Presupuestos Generales del Estado. Otegi ya avanza que será difícil que la coalición abertzale apoye unas cuentas de Urkullu que EH Bildu prevé que incluyan recortes de 470 millones, pero volverán a intentar un acuerdo pese a que el PNV ya les ha trasmitido que sus planes económicos son poco menos que «inviables». La defensa del derecho a decidir, que ha sido aparcado por PNV y PSE-EE para poder firmar su pacto, será otra seña de identidad de la entente de Sortu, EA, Aralar y Alternatiba.

Elkarrekin Podemos: Erigirse en vanguardia de la oposición de izquierdas

Todavía no tienen ni despacho en el Parlamento Vasco, a la espera de que en un par de semanas terminen las obras de acondicionamiento, pero Elkarrekin Podemos espera hacerse pronto a la dinámica de la Cámara de Vitoria en la que debutan. Desde Podemos advierten de que «no vamos a ser subalternos de EH Bildu aunque lo lógico es que nos encontremos muchas veces». De momento, no hay todavía entre ambas fuerzas el necesario ‘buen rollo’ político, coinciden. En ese contexto, ya han lanzado un aviso a navegantes al negarse a apoyar a Maddalen Iriarte en la investidura, como quería EH Bildu para escenificar una oposición fuerte de 29 parlamentarios frente a los 37 del virtual pacto PNV-PSE-EE. En su intento de ser la vanguardia opositora en clave de izquierdas, la coalición de Pili Zabala enviará sus propuestas a todos los grupos para intentar llegar a acuerdos y condicionar la acción de Gobierno Vasco. Habrá que ver qué margen tienen para flexibilizar posturas y entrar en el juego de la geometría variable que el PNV prevé abrir en Vitoria ante la falta de una mayoría absoluta de las fuerzas que sostendrán el gabinete de Iñigo Urkullu. Sobre los Presupuestos, Elkarrekin Podemos guarda silencio a la espera de que arranque la investidura y conozcan el borrador del proyecto. Mucho tendrán que limarlos el PSE-EE para que la coalición de izquierdas pueda respaldarlos en el hemiciclo.

PP: Ubicarse en el centro y «moderar» al PNV

El PP quiere sacar el mayor jugo posible a sus nueve escaños y situarse en la centralidad entre el pacto PNV y PSE y «los antisistemas de extrema izquierda» de EH Bildu y Elkarrekin Podemos. Para ello, los populares combinarán una «oposición rotunda» con la mano tendida al PNV para pactos dentro de «la moderación» y en busca de la estabilidad. El partido de Alfonso Alonso aspira a ser protagonista, conscientes de que a la suma de peneuvistas y socialistas les falta un escaño para la mayoría absoluta. «Vamos a ser la única oposición institucional», vaticina el portavoz parlamentario Borja Sémper, que quiere visualizar en los debates de la legislatura que «somos la única alternativa al PNV». El PP vasco es consciente de que el PNV buscará identificarles en el frente del ‘no’ a Urkullu junto con EH Bildu y Elkarrekin Podemos, en esa difícil mezcla a tres que sí suma mayoría absoluta.

Los populares entienden que el PNV querrá buscar contradicciones entre ellos para evitar esa alianza opositora, pero el partido de Alonso «no se va a dejar condicionar». La clave para que puedan acercarse al PNV estará en si el partido del lehendakari busca el consenso en materia económica y social, y en su apuesta por la estabilidad en vez de profundizar en la autodeterminación». Por ello, Alonso presiona a lo s jeltzales para que no vayan «de la mano de los radicales». El PP detecta en los peneuvistas dudas sobre en quién buscar el apoyo que les falta, principalmente entre ellos y EH Bildu. En buena parte del mundo empresarial, principalmente en Bizkaia, verían con buenos ojos que Urkullu se acercará a los populares en materia económica.

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